En la semana previa a la audiencia pública para debatir un nuevo pedido de aumento en la tarifa eléctrica, el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) salió a exhibir rigurosidad en los controles sobre la calidad del servicio que presta la distribuidora Edersa.
A través de un comunicado, el órgano dependiente del Estado rionegrino detalló los alcances de una serie de operativos realizados en vía pública, para verificar que la energía que reciben los usuarios se encuentre en los niveles correspondientes.
Por qué se llamó a audiencia
La audiencia pública será el próximo lunes a las 10 y la convocatoria a todos los interesados en opinar surge de la solicitud de Edersa, para que se reconozca una actualización en el cuadro tarifario vigente.
El interés puntual de la compañía es revisar el llamado “VAD no salarial”, que es la parte del Valor Agregado de Distribución que se reconoce por las operaciones de mantenimiento, compra de vehículos y otras inversiones que no están relacionadas con los sueldos que paga la empresa a sus empleados.
Más de 100 controles mensuales
Dentro de ese marco, el EPRE informó esta semana los detalles de una inspección realizada en Allen, que forma parte de un operativo provincial que incluye más de 100 controles mensuales y que mide lo que se denomina como ‘producto técnico’.
Las acciones forman parte del programa de control de calidad del servicio eléctrico “con el objetivo de verificar que la calidad de la energía eléctrica que llega a los hogares sea la adecuada”, indicaron desde el ente.
“Estamos haciendo el control del producto técnico, que de nuestra parte consiste en chequear que los equipos estén bien colocados, que la medición se realice de forma correcta, las pinzas donde deben estar, para garantizar que lo que registró ese equipo sea una medición válida”, explicó el ingeniero Martín Carrizo, técnico del EPRE, durante la inspección.
Paso a paso
El dispositivo se instala en el domicilio del último usuario del circuito, porque es quien suele ser más vulnerable a las variaciones de tensión, y permanece allí durante diez días.
Una mala calidad de producto puede traducirse en distintos perjuicios: desde el titilar de las luces hasta el desgaste silencioso o la rotura de electrodomésticos. “Toda la gama de productos eléctricos está pensada para funcionar en un rango de tensión. Si se sale de ese rango, no se puede garantizar su funcionamiento correcto”, advirtió el técnico.
Los datos registrados se envían al EPRE en forma encriptada y luego son analizados. Si más del 3% del tiempo medido el servicio estuvo fuera de los parámetros permitidos, se considera que hubo mala calidad de producto. “En esos casos, la distribuidora debe compensar económicamente al usuario, y si no corrige la situación, puede ser sancionada”, indicaron desde el ente.

