En las últimas semanas, distintos sectores del sistema de salud de Río Negro expresaron su preocupación por la situación que atraviesa el PAMI. Clínicas y sanatorios, farmacéuticos, oftalmólogos y médicos que brindan atención ambulatoria advirtieron a los afiliados sobre demoras en los pagos, limitaciones en la cobertura de prestaciones y obstáculos en el acceso a la atención médica.
Las declaraciones públicas se produjeron en medio de reclamos formales dirigidos a la conducción nacional del instituto, encabezado por su director ejecutivo, Esteban Leguizamo.
En este contexto, Héctor Mazzini, integrante de la Comisión Directiva del Colegio Médico de General Roca, habló este lunes con el programa Mañana de Noticias sobre la situación que enfrenta el sector médico en particular.
Demoras en pagos y efectos económicos
Mazzini describió que los problemas más urgentes para los médicos que atienden afiliados de PAMI son las demoras en el pago de prestaciones. Según su relato, “deberíamos haber cobrado en noviembre y todavía no se cobra”, y esa situación “viene arrastrándose con atrasos desde septiembre”.
El dirigente hizo hincapié en el impacto económico que esto tiene para los profesionales y sus consultorios, señalando que “por la magnitud en la facturación de los médicos, es muy significativo en la economía” y que esos ingresos muchas veces son necesarios para cubrir costos fijos como sueldos, alquiler e insumos. “Son micropymes, y un día que se atrase, altera cualquier esquema de organización económica”, afirmó.
La situación de los médicos locales se encuadra en un amplio reclamo de prestadores de la salud. Clínicas y sanatorios de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa también señalaron que desde noviembre el PAMI mantiene un atraso mensual en el pago de prestaciones ambulatorias, y que el incumplimiento de pagos de internaciones en enero complicó aún más su funcionamiento operativo y financiero.
Impacto en la provisión de medicamentos
Otro sector que advirtió públicamente sobre las consecuencias del atraso en los pagos fue el de los farmacéuticos. En una nota enviada al organismo, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) junto con otras organizaciones plantearon que las demoras no solo generan dificultades administrativas, sino que ponen en riesgo la provisión de medicamentos porque las farmacias, al no recibir los pagos acordados, no pueden sostener la cadena de compras a las droguerías ni garantizar el stock para los afiliados.
En ese sentido, la presidenta de COFA afirmó que “no hay una decisión de dejar a nuestros pacientes, sino todo lo contrario, es garantizar que la prestación y el medicamento lo tengan”, pero también alertó que muchos comercios no pueden reponer medicamentos si no se regulariza la situación.
Restricciones en autorizaciones y atención oftalmológica
De manera paralela, la Asociación de Oftalmólogos de Río Negro publicó un comunicado en el que describió que la implementación de topes y nuevos mecanismos de control en autorizaciones de prácticas había generado trabas para la atención visual de los afiliados mayores. Elaboraron que estas medidas, que calificaron como impuestas “de manera unilateral”, podrían terminar restringiendo el acceso a diagnósticos y tratamientos oftalmológicos esenciales.
Ese reclamo se suma al planteo expresado por Mazzini sobre los trastornos para los afiliados ante la necesidad de prestaciones ambulatorias: “Se han presentado graves problemas de accesibilidad”, dijo, refiriéndose a la modalidad de validación online de prácticas que, en muchos casos, resulta en que el sistema rechaza la cobertura y obliga a los pacientes a concurrir a la delegación local con documentos adicionales para su autorización. “Esto lo hace más burocrático y más complejo el acceso a la atención médica”, explicó.
Las respuestas en la UGL de PAMI
Mazzini señaló que, mientras el Colegio Médico y otros organismos han enviado notas y advertencias tanto a nivel local como nacional, la principal recomendación para los pacientes por ahora es “paciencia” y la certeza de que las urgencias “se van a atender de alguna manera”.
En cuanto a las autoridades de la Unidad de Gestión Local (UGL) de PAMI, el dirigente destacó que han mostrado predisposición para intentar solucionar las barreras en el sistema de autorizaciones: “Queremos destacar la buena predisposición de la delegación local”, dijo, aunque agregó que las soluciones muchas veces tardan en traducirse en mejoras efectivas para los afiliados.
Escuchá la entrevista completa con Héctor Mazzini en Mañana de Noticias

