A diferencia de lo ocurrido el año pasado, cuando la audiencia pública registró una importante concurrencia, esta vez el debate por el Presupuesto de Roca careció de voces. Frente al atrio del Concejo Deliberante hubo un único expositor, quien centró su intervención en las “incoherencias” que, según señaló, presenta la “ley de leyes” en análisis. En ese contexto, cuestionó las partidas destinadas a publicidad y puso en duda la eficacia de la estrategia comunicativa municipal, considerando la escasa concurrencia de vecinos a la instancia deliberativa.
”En algo fallamos”
El encuentro, pautado para el martes a las 20, comenzó en horario y concluyó apenas media hora después, debido a la escasa participación ciudadana. El único orador fue Héctor David Morales, docente y referente del Club Fiske Menuco, quien expuso sus argumentos frente a los concejales y a un reducido grupo de vecinos que se acercó a escuchar.
En el inicio de su intervención, Morales lamentó que la audiencia no tenga carácter vinculante y propuso que el Deliberante inicie un proceso de revisión del marco normativo para avanzar en esa dirección. En ese sentido, subrayó —en un contexto de amplia mayoría oficialista— la responsabilidad de los ediles como representantes del pueblo y no como defensores del Ejecutivo.
También cuestionó la escasa difusión de la instancia de debate vecinal. “Es una pena que la ciudadanía no se presente. Muchos vecinos posiblemente no estén acá por la falta de difusión. Si soy el único orador, algo pasó, en algo fallamos”, expresó.
Morales además lamentó la ausencia de la intendenta María Emilia Soria, quien no suele participar de este tipo de citas, y apuntó a la falta de espacios de diálogo con la intendencia, recordando que la ciudad tampoco cuenta actualmente con juntas vecinales.
“Nos merecemos dar lugar a las voces disidentes. Porque nos quejamos del Estado nacional, pero muchas veces replicamos las mismas prácticas”, afirmó.
Las observaciones a las prioridades
El expositor, quien ya había participado en audiencias anteriores, realizó un análisis centrado en las partidas destinadas a obra pública y acción social. Señaló que su intervención, en representación del Club Fiske Menuco, buscó aportar de manera constructiva, pese a la incomodidad que pudieran generar ciertas observaciones sobre el proyecto.
Uno de los principales puntos que destacó fue el gasto previsto en publicidad y propaganda, que para 2026 asciende a más de 85 millones de pesos, cifra que contrastó con otras partidas consideradas esenciales, como las de Asistencia a Personas con Discapacidad y del Consejo de Personas Mayores, que recibirán alrededor de 3 millones de pesos cada una.
“En la práctica seguimos replicando acciones que no condicen con el bienestar de los adultos mayores. Entendemos que no es una competencia principal del municipio, pero sí del Estado en general. Debemos revisar cuestiones que no contribuyen de la mejor manera al bienestar de la comunidad”, señaló.
El modo de financiamiento de las obras
También cuestionó lo que definió como “incoherencias” en la explicación oficial sobre los ingresos de capital. Según el documento presupuestario, el municipio no prevé financiamiento externo para obras e infraestructura, por lo que continuará recurriendo a la venta de terrenos —una práctica iniciada en agosto de 2024— y al cobro a los frentistas.
De esa forma, se proyecta recaudar 7.647 millones de pesos, de los cuales más de la mitad provendría de la venta de inmuebles y unos 3.500 millones del cobro por obras de asfalto.
Para el referente barrial, este esquema implica un riesgo de “privatización” de los recursos públicos. “Podemos coincidir o no con el argumento de los recortes que aplica el gobierno de Javier Milei, pero esto nos expone a decisiones de las que podríamos arrepentirnos, como la venta de bienes fiscales. En el barrio decimos que son las ‘joyas de la abuela’. Hablamos de progresismo, pero en la práctica estamos privatizando los bienes públicos”, advirtió.
Morales también se refirió al cobro a los vecinos por obras públicas, y pidió que aquellos proyectos que fueron financiados previamente con fondos nacionales y nunca se concretaron no vuelvan a ser cobrados.
En cuanto a las tasas municipales, consideró necesario revisar la calidad de los servicios que presta la comuna. Ante los concejales, calificó las prestaciones como “insuficientes” y, en algunos casos, “inexistentes” en los barrios más alejados del centro. “Se habla de regadores, pero la tierra que se levanta en los barrios es impresionante”, apuntó.
Finalmente, como representante de un club barrial, propuso la creación de un fondo específico para instituciones deportivas y culturales, con planificación y enfoque en infraestructura.
El recorrido hasta la sanción del Presupuesto 2026
La audiencia pública está contemplada en la Carta Orgánica Municipal como una instancia obligatoria dentro del proceso de discusión presupuestaria, y su desarrollo se encuentra reglamentado por la Ordenanza 3.060. Se trata del único espacio de participación ciudadana directa antes del tratamiento legislativo formal, ya que posteriormente el proyecto pasa al análisis en comisiones y al debate en el recinto, previsto para la última sesión ordinaria del año.
Las opiniones orales vertidas por los participantes durante la audiencia no tienen carácter vinculante, aunque deben ser consideradas por las autoridades convocantes. En caso de que alguna de ellas sea desestimada, el Concejo deberá fundamentar los motivos de dicha decisión.
Por otro lado, también se contempla la posibilidad de efectuar expresiones por escrito, instancia que permanecerá abierta hasta el 12 de noviembre, con el objetivo de facilitar la participación de todos los vecinos interesados.
“Esperamos hasta el 12 que los vecinos, todos los que quieran participar, puedan presentar sus escritos. Nosotros, los concejales, vamos a tener acceso a ese material. Y después llegará el momento del debate, que también va a ser álgido: hay muchos puntos que vamos a tener que abordar, y esas suelen ser sesiones extensas”, comentó la concejal Belén Basvastri (JSRN) en diálogo con Literal.
De 11 a uno
La única edil opositora del Concejo también lamentó la escasa participación ciudadana en esta edición, en comparación con la audiencia pública del año pasado, en la que intervinieron once oradores, la mayoría de ellos vinculados a La Libertad Avanza (LLA).
“Es delicado, porque es un momento donde la participación ciudadana es muy importante, más allá de que después no tenga injerencia directa. Comparto lo que dijo el vecino que expuso: el año pasado veníamos de una audiencia más convocante, y vuelvo a insistir en que este es el espacio donde la sociedad puede expresarse. Tiene sentido que lo haga, porque es su oportunidad de ser escuchada”, señaló la concejal.
En relación con las intervenciones realizadas durante la jornada, la edil dijo coincidir en buena medida con los planteos expuestos. “Él justamente habló de varias incoherencias del proyecto, y la gestión viene con muchas incoherencias. También mencionó el estado de las calles. Hace unas semanas un camión recolector de residuos quedó atrapado en un pozo. Además, vemos que antes de las elecciones el mantenimiento se refuerza, pero después eso no se sostiene y la gente vuelve a quejarse. Lo mismo pasa con los trámites que no se agilizan y con los problemas de tierras, que siguen sin resolverse”, agregó.

