En Río Negro, uno de los principales desafíos educativos de los próximos cinco años no estará vinculado a la falta de docentes en las aulas. Será exactamente al contrario.
Así lo refleja un informe nacional, que advierte un retroceso del 28,4% de la matrícula del nivel primario hacia el 2030, como consecuencia de la caída sostenida de nacimientos.
Ese horizonte, con más aulas pequeñas y un crecimiento de la cantidad de cargos docentes en relación con el número de alumnos, impone el debate sobre el rumbo y la organización del actual sistema de educación.
¿Menos alumnos en las aulas?
La advertencia surge del estudio «Alumnos por docente y por grado», elaborado por el Observatorio Argentinos por la Educación, que analiza el impacto que tendrá la sostenida caída de la natalidad en el sistema educativo argentino.
La baja natalidad no es un fenómeno nuevo, pero en los últimos años se profundizó de manera acelerada. Desde 2015, Argentina registra un descenso sostenido en la cantidad de nacimientos, con una caída aún más marcada después de la pandemia. Ese proceso, que durante años pasó desapercibido, empezará a reflejarse con claridad en las escuelas.
En toda la Patagonia, la transición demográfica tendrá un impacto directo en la estructura escolar. De acuerdo con las proyecciones del informe, Río Negro se ubica entre las provincias más afectadas por la reducción de alumnos en el nivel primario, con una estimación de caída del 28,4%, junto a Tierra del Fuego (-36,1%), Santa Cruz (-34,9%) y Chubut (-30,3%).
Aulas más chicas como nueva modalidad
El impacto más notorio se dará en el tamaño de las secciones. En 2023, el 47% de los alumnos rionegrinos asistía a aulas de entre 20 y 24 estudiantes, un formato que durante décadas fue el estándar del sistema. Sin embargo, hacia 2030, ese esquema se desarmaría por completo.
Las proyecciones indican que el 65% de los alumnos de primaria urbana estará en aulas de menos de 15 estudiantes. Otro 31% asistirá a salas de 15 a 19 alumnos. Las aulas de más de 25 alumnos, en tanto desaparecerán por completo en los próximos cinco años.
Esto implica que hacia 2030 habrá 22.774 alumnos menos en el nivel primario urbano respecto de los valores actuales.
De esta manera, Río Negro quedará entre las jurisdicciones con las aulas más pequeñas del país, un escenario que rompe el patrón histórico del sistema y obliga a revisar cómo se distribuyen los recursos.
Más docentes por alumnos
Actualmente, la relación de alumnos por docente en Argentina se sitúa en torno a 16 estudiantes por cargo docente en el nivel primario, una cifra que la coloca en una posición intermedia dentro de América Latina.

La relación en las provincias
Con la caída proyectada de la matrícula y sin cambios estructurales, ese promedio se reducirá aún más.
El informe advierte que, de mantenerse la organización actual, Argentina podría pasar a tener 12 alumnos por docente en el nivel primario, una relación inusual en comparación con la región y con un fuerte impacto presupuestario.

proyección 2030.
Qué implica sostener la estructura actual
El análisis también pone números concretos a ese escenario. Según las estimaciones, hacia 2030 Río Negro necesitaría 1.158 secciones menos y 1.929 cargos docentes menos para sostener los promedios actuales de alumnos por sección.
Traducido en términos económicos, el estudio estima que el sistema educativo rionegrino tendría $32.280 millones anuales en recursos potencialmente disponibles, si se adaptara a la nueva realidad demográfica.
El debate que se abre
Frente a este escenario, el informe propone repensar el rol de los docentes y la estructura escolar.
Entre las alternativas que se plantean aparecen: tutorías personalizadas, acompañamiento pedagógico dentro de las escuelas, extensión de la jornada escolar, programas de apoyo no académicos y la reorganización de las aulas en cuanto a cantidad de alumnos por docente.
Las escuelas rionegrinas tendrán menos alumnos, más docentes por estudiante y aulas cada vez más pequeñas.
Los números en el resto del país
A nivel país, el informe proyecta que la matrícula primaria caerá 27% hacia 2030. En algunas provincias del norte argentino, donde históricamente la natalidad fue más alta, la caída será menor.
Las menores reducciones relativas se proyectan en Santiago del Estero (-19,4%), Misiones (-20,3%) y Corrientes (-21,1%).
En cambio, los descensos más pronunciados se concentran en el sur del país y en distritos urbanos donde el proceso demográfico se aceleró en la última década.

