La reciente flexibilización de la barrera sanitaria del río Colorado, que habilitó el ingreso de asado con hueso proveniente del norte del país al mercado de la Patagonia, ya muestra efectos concretos en las góndolas de la región. Un informe de la Estación Experimental Bariloche del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) confirma que en julio el valor de este corte emblemático cayó un 23% en comparación con junio y poco más del 33% respecto de marzo, mes en que comenzaron a circular las primeras versiones del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) sobre la aplicación de la medida.
En el estudio se observa que, hasta antes de la flexibilización, el precio del asado en el norte de la Patagonia mantenía una tendencia sostenidamente alcista, alcanzando un techo cercano a los 20.000 pesos por kilo. Sin embargo, tras la resolución 460/25 del SENASA, que habilitó formalmente el ingreso, el valor se derrumbó hasta ubicarse levemente por encima de los 12.900 pesos el kilo. El comportamiento se replicó en toda la región, con la única excepción de Santa Cruz, donde el mercado no mostró la misma magnitud de variación.

