El gobierno de Río Negro dio un paso administrativo clave para avanzar en la emisión de Letras durante 2026. A través del decreto 11/26, el Ejecutivo creó formalmente el programa de colocación de estos instrumentos y delegó en el Ministerio de Hacienda, Gabriel Sánchez, la facultad para llevar a cabo estas operaciones. Oficialmente se informó que los fondos estarán destinados a cubrir eventuales deficiencias de caja.
La celeridad en el arranque del año
La medida constituye el andamiaje legal necesario para que la Provincia pueda acceder a este tipo de financiamiento, tras la autorización concedida por la Legislatura a finales del año pasado. Además, el decreto se dictó en los tiempos anunciados por el Ejecutivo: el arranque del ejercicio 2026.
Es que a diferencia de ejercicios anteriores, cuando este tipo de herramientas se debatían en simultáneo con el Presupuesto, el Ejecutivo planteó para este año la necesidad de contar con recursos frescos a partir del 1ero de enero. Incluso, durante el tratamiento legislativo se explicitó una advertencia poco habitual en caso de no tener el visto bueno del cuerpo legislativo: “De no aprobarse previamente, su implementación práctica se demoraría, imposibilitando al Gobierno Provincial contar con el financiamiento necesario para el normal funcionamiento del Estado y el cumplimiento de sus obligaciones desde el inicio del año”.
Con severas críticas sobre la gestión de los recursos provinciales, la Legislatura terminó avalando los argumentos oficialistas y habilitó el uso de estos instrumentos. Ahora el Gobierno avanzó con la creación del programa formal, aunque este paso no implica de manera automática la emisión de las Letras. De hecho, en 2025 el programa se creó en junio, pero nunca llegó a concretarse.
De acuerdo al decreto publicado este lunes en el Boletín Oficial, el ministro Sánchez será quien tenga la última palabra. El funcionario quedó facultado para “determinar los términos y condiciones particulares, la oportunidad de las emisiones y los términos de cada serie y/o clase a emitirse”, además de dictar las resoluciones complementarias necesarias.
El programa, por un total máximo de $120.000 millones, podrá ejecutarse a lo largo del ejercicio fiscal 2026. En todos los casos, las series tendrán vencimientos de hasta 365 días corridos desde su fecha de emisión, aunque podrán establecerse distintos plazos según las necesidades de financiamiento. Si ese plazo se excede, la normativa provincial establece que las Letras pasarán a integrar el stock de deuda pública.
Tal como quedó fijado en la ley, la Provincia podrá ofrecer como garantía los recursos que le correspondan por el Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos, las regalías petrolíferas y otros derechos o bienes provinciales.
Los argumentos oficiales
Durante el tratamiento de la normativa, la legisladora Soraya Yauhar, presidenta de la comisión de Presupuesto y Hacienda, ofició como miembro informante del oficialismo. La representante de la Región Sur explicó que, al igual que los sobregiros, estas herramientas financieras resultan esenciales para afrontar pagos ante desequilibrios temporales de caja, que en general se compensan dentro del mismo mes.
“En referencia a los sobregiros, sabemos que hay días en los que el flujo neto de recursos es insuficiente para afrontar obligaciones salariales, especialmente al inicio del mes, ya que los ingresos se perciben mayoritariamente en la segunda quincena. De esta manera, el sobregiro constituye una alternativa adecuada de financiamiento de corto plazo para cubrir esos desfasajes estacionales”, detalló.

Según el cálculo oficial, el límite de sobregiro habilitado permite cubrir una masa salarial completa, que actualmente demanda alrededor de $135 mil millones mensuales. En 2025, los sobregiros autorizados fueron de hasta $85 mil millones, aunque —de acuerdo con Yauhar— nunca se utilizó la totalidad del monto. El mes más exigente fue octubre, cuando el Gobierno recurrió a un descubierto de $72 mil millones.
En cuanto a las Letras, la legisladora señaló que no se utilizaron en los últimos dos años debido a la volatilidad de las tasas de interés, lo que desalentó su colocación en el mercado.
Asimismo, remarcó que la Provincia puso parte de sus excedentes financieros en fondos comunes de inversión tipo Lombard, con un rendimiento cercano a los $6 mil millones. Ese resultado, explicó, permitió cubrir los intereses generados por los sobregiros, estimados en hasta $4 mil millones. “El uso del FUCO no nos genera pérdida”, afirmó.

