Cada vez son más los dirigentes que impulsan la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en las elecciones provinciales de Río Negro. En ese contexto, en las últimas horas ingresó a la Legislatura un nuevo proyecto de ley que propone modificar el actual sistema electoral.
La iniciativa fue presentada por los legisladores Patricia Mc Kidd, Santiago Ibarrolaza y Gabriela Picotti, integrantes del flamante bloque Cambia Río Negro, y volvió a instalar el debate sobre el esquema de votación en la agenda política provincial. Es que, aunque la propuesta no resulta novedosa en su contenido, vuelve a poner en discusión la vigencia de la tradicional boleta partidaria, un mecanismo que a nivel nacional fue dejado de lado definitivamente.
Una demanda de la sociedad
En los fundamentos, los legisladores que responden a Aníbal Tortoriello sostienen que la implementación de la boleta única responde a una demanda social en crecimiento y a un proceso de “madurez institucional alcanzada por la democracia en nuestro país”.
“Este sistema de votación se apoya en tres principios fundamentales: integridad, transparencia y equidad, valores esenciales que deben regir toda práctica democrática. La Boleta Única, como paso previo a la eventual incorporación del sufragio electrónico, representa un avance cualitativo significativo y una deuda pendiente en el ámbito de nuestra democracia provincial”, señalaron.
Por otro lado, destacaron los resultados obtenidos con el nuevo mecanismo en las votaciones de medio término, en las que se verificó una reducción significativa de costos y una mayor celeridad en el proceso de emisión del sufragio. En su argumentación, los autores citaron un análisis de la Cámara Nacional Electoral sobre la primera experiencia de uso de la boleta única en el país:
“El reciente acto electoral ha evidenciado que la ciudadanía, los actores políticos y los demás sujetos con responsabilidades formales —autoridades de mesa, delegados de la Justicia Nacional Electoral, Comando General Electoral, Correo Oficial, entre otros— han internalizado sin mayores dificultades el cambio de instrumento de votación”, señala el informe.
Las particularidades del proyecto
La propuesta de Cambia Río Negro se ajusta a los lineamientos de la Boleta Única de Papel nacional en lo referido al tamaño mínimo, la disposición de cada tramo y la ubicación de las listas, con la fotografía visible de los principales candidatos. No obstante, introduce dos diferenciales clave.
Por un lado, incorpora en la parte superior un casillero en blanco para votar por lista completa. Este aspecto podría resultar central en un eventual debate parlamentario, ya que durante la discusión del sistema a nivel nacional los representantes de Juntos Somos Río Negro (JSRN) solicitaron su eliminación del modelo de boleta, pedido que finalmente fue atendido.
Por otro, establece un procedimiento específico para los casos en que las elecciones municipales se realicen de manera simultánea con las provinciales. En ese escenario, la BUP rionegrina incorporará filas horizontales adicionales por cada categoría en disputa: intendente, presidente del Concejo Deliberante y Tribunal de Cuentas. En los supuestos de simultaneidad, el nivel municipal se diferenciará del provincial mediante una línea horizontal continua, y ambos tramos quedarán claramente identificados con las leyendas “NIVEL PROVINCIAL” y “NIVEL MUNICIPAL”, respectivamente.
Oportunidad política vs. presión creciente
Al no tratarse de un año electoral, la discusión sobre eventuales cambios en los mecanismos electorales aparece como una posibilidad en el horizonte. Sin embargo, el oficialismo provincial se ha mostrado algo cauteloso a abrir este debate, considerándolo «poco prioritario» en momentos recientes.
Aun así, la presión de distintos dirigentes políticos se ha acrecentado ante los efectos de la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en las elecciones de octubre. Uno de ellos fue el presidente del partido Primero Río Negro, Ariel Rivero, quien semanas atrás sostuvo que 2026 debería convertirse en un año de reformas estructurales del sistema político provincial.
El dirigente planteó la necesidad de avanzar en cambios de fondo, tanto en la normativa electoral como en la propia Constitución rionegrina. En ese marco, reclamó un esquema de votación concentrado en una sola fecha y la adopción de la boleta única. “Tener el sistema que se utilizó en las últimas elecciones de octubre, con boleta única, que fue muy transparente y muy rápido, sería espectacular para Río Negro”, aseguró.
Días después, el vicegobernador Pedro Pesatti también se pronunció a favor de unificar las fechas de votación. En ese sentido, consideró que con la BUP ese desafío es posible, aunque advirtió que su implementación debe alcanzar a todas las jurisdicciones. “No alcanza con aplicarla solo a los cargos nacionales. Provincias y municipios deben converger en un esquema coherente que permita una elección simultánea, ordenada y transparente”, señaló.
Al fondo del cajón
Con estos pronunciamientos, el debate por la BUP en Río Negro parece estar más limitado por una cuestión de oportunidad política que por la ausencia de propuestas. De hecho, los proyectos se acumulan en la Legislatura desde comienzos de la década y desde ese momento la falta de tratamiento ha generado reiterados reclamos de la oposición, focalizados en la falta de interés del oficialismo.
En 2022, la bancada del PRO presentó uno de los proyectos más antiguos que figuran en el repositorio legislativo, el cual volvió a ser ingresado a comienzos del año pasado. Al respecto, el presidente del bloque, Juan Martín, explicó en su momento a este medio su visión ante la postura gubernamental de no avanzar en la implementación de la BUP. “Hay que decir las cosas como son: Río Negro tiene un régimen casi feudal, muy parecido al de provincias como Formosa o Santiago del Estero. Hace 14 años que gobierna un mismo partido y en todo este tiempo no vimos iniciativas para mejorar el sistema, sino más bien todo tipo de trampas para perpetuarse en el poder”, cuestionó.
Por su parte, el bloque de la UCR, integrado por los legisladores Lorena Matzen y Ariel Bernatene, presentó en 2024 un proyecto de Boleta Única que guarda similitudes con la iniciativa impulsada por el espacio que conduce Martín. No obstante, mantiene el formato adoptado a nivel nacional, con columnas para la presentación de las listas y filas para las distintas categorías de cargos electivos.
Finalmente, cabe recordar que Ibarrolaza, Mc Kidd y César Domínguez, antes de la actual presentación de la BUP, habían impulsado en septiembre de 2024 una iniciativa de “Boleta Única de Sufragio”, que proponía el uso de columnas para las categorías de cargos a elegir y filas para las listas.

