Accidentes en rutas, descuido al volante y víctimas fatales forman parte de una problemática que se vive cada día en las calles y rutas de todo el país.
Según el Informe de Siniestralidad Vial Fatal 2025 de la Dirección de Estadística Vial, durante el año pasado se registraron 3.255 siniestros fatales que provocaron 4.060 muertes en Argentina. En Río Negro, el relevamiento contabilizó 62 víctimas fatales.
“La seguridad vial es una construcción social“
Cada 10 de junio se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Seguridad Vial, una fecha destinada a generar conciencia y promover la reflexión sobre las conductas necesarias para reducir los siniestros viales.
“Es imposible hacer seguridad vial solo a partir de lo que el Estado defina como acciones para la seguridad vial“, sostuvo Horacio Botta Bernaus, abogado especializado en Derecho de Tránsito, Seguridad Vial y Educación Vial, durante una entrevista con Mañana de Noticias.
El especialista explicó que no se trata de una fecha de celebración, sino de una oportunidad para abrir el diálogo tanto en las familias como en las escuelas.
“No es un día para celebrar, es un día para conversar“, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la seguridad vial no mejora únicamente con controles o sanciones, sino mediante un proceso de construcción colectiva donde los ciudadanos comprendan los riesgos que existen al circular, cómo prevenirlos y cómo actuar frente a ellos.
“Estamos en un momento muy oscuro”
También realizó un llamado a la concientización para las familias respecto de los conductores más jóvenes.
“Si un hijo está empezando a manejar, hay que hacerle entender que no es aprender ciertos automatismos para manejar un auto, sino que hace falta un proceso de formación y experiencia para estar en condiciones de asumir la complejidad que tiene manejar un vehículo”, expresó.
Para Botta, conducir implica una responsabilidad que va mucho más allá de obtener una licencia. “La licencia no es una habilitación para hacer lo que uno quiera“, remarcó.
Al analizar el contexto actual, fue crítico con las políticas públicas vinculadas al tránsito.
“Lamentablemente estamos en un momento muy oscuro, muy gris, de la seguridad vial que no es solo a nivel del Estado Nacional, sino también de los estados provinciales y municipales“, aseguró.
Triángulo de la seguridad vial
El abogado explicó que la seguridad vial se sostiene sobre tres pilares fundamentales: el vehículo, la infraestructura y el factor humano.
Respecto del primero, consideró que ha sido el componente que más evolucionó en las últimas décadas gracias a los avances y a las mejoras en materia de seguridad.
“Lo que le falta al factor vehículo es la información“, señaló.
En relación con la infraestructura, recordó su reciente paso por Río Negro y Neuquén y cuestionó la falta de planificación y gestión. Asimismo, apuntó contra el sistema de fotomultas como respuesta principal frente a los problemas de tránsito.

“Pareciera que la única solución es poner radares en todas las esquinas que podamos“, sostuvo.
Para el especialista, se trata de una “simplificación absurda“, ya que la seguridad vial “no es simplemente control y sanción“.
La responsabilidad individual
Botta consideró que el principal desafío continúa siendo la conducta de las personas.
“Si nosotros decimos permanentemente que el factor humano produce el 90 % de los siniestros viales, preguntémonos qué estamos haciendo para mejorar el factor humano“, planteó.
Y agregó que muchas veces las acciones implementadas no apuntan a los problemas reales que generan los riesgos viales.
“Es muy poco lo que estamos haciendo y, a veces, no tiene que ver con lo que necesita para prevenir los riesgos viales“, expresó.

Las motos en el centro del debate
Consultado por el incremento de accidentes protagonizado por motociclistas, el abogado pidió evitar las generalizaciones.
“No hay que estigmatizar a las motos como las causantes de los accidentes“, sostuvo.
Sin embargo, explicó que estadísticamente una moto tiene diez veces más posibilidades de verse involucrada en un siniestro con víctimas que un automóvil. “Pero eso no hace culpable a la motocicleta“, aclaró.
“Hay tantos malos conductores de motos como tantos malos conductores manejando el resto de los vehículo“, dijo el abogado en diálogo Literal Radio.
Controles y prevención: el reclamo al Estado
Durante la entrevista, Botta también cuestionó situaciones cotidianas que observó en el Alto Valle, especialmente en el corredor de la Ruta 22 que une Roca, Cipolletti y Neuquén.
“¿Y el Estado que genera esta situación y que tiene que gestionarla? Resulta que no hay nadie“, expresó.
Según explicó, muchas veces el foco está puesto únicamente en sancionar a los ciudadanos.
“Siempre pensamos en el ciudadano para ver qué infracción le podemos poner“, cuestionó.
¿Menos controles para conducir?
La discusión sobre seguridad vial tomó fuerza en los últimos días luego de que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, planteara la posibilidad de simplificar el otorgamiento de licencias de conducir, eliminando exámenes previos y reemplazándolos por un trámite administrativo.
Consultado sobre esa propuesta, Botta fue categórico: “Es una absoluta barbaridad“.
El especialista cuestionó la idea de reemplazar las evaluaciones teóricas y prácticas por un simple trámite administrativo y sostuvo que conducir requiere formación, experiencia y conocimientos específicos sobre los riesgos viales.
“Tenemos una enorme burocracia para sacar una licencia, pero después no siempre existe un criterio objetivo para determinar si una persona está realmente en condiciones de conducir“, explicó. Sin embargo, aclaró que la solución no pasa por eliminar los controles sino por mejorar el sistema.
“Nosotros tenemos que plantear qué podemos hacer desde el plano de la realidad“, afirmó.
Las cifras que reflejan la crisis vial
Tal como reflejan las estadísticas oficiales, durante 2025 se registraron 3.255 siniestros viales fatales en Argentina, que dejaron 4.060 víctimas mortales, una tasa de 8,8 fallecidos cada 100.000 habitantes.
La cifra representa un incremento respecto de 2024, cuando se contabilizaron 3.894 muertes como consecuencia de 3.238 siniestros viales fatales.
Como reflexión final, Botta insistió en la necesidad de apostar por la educación vial y el compromiso colectivo.
“Tenemos que cambiar el sistema. Tenemos que pensar que cada uno se cuide. Esa es la base de cualquier mejora en seguridad vial“.

Escuchá la entrevista a Horacio Botta Bernaus en Mañana de Noticias.

