La mesa de la Función Pública volvió a reunirse este jueves en Viedma para definir, junto a representantes de ATE yUPCN, la actualización de los haberes de los trabajadores estatales. El encuentro, que se prolongó por varias horas, se dio luego de que el gobernador Alberto Weretilneck anunciara el miércoles ante la prensa que había “tomado nota” de los planteos de los gremios.
El anticipo oficial
Durante una visita a Bariloche, el mandatario provincial adelantó que la propuesta salarial presentada en enero sería modificada. En ese marco, mencionó una actualización de los salarios en base al IPC para los próximos cuatro meses, una recomposición por la pérdida de poder adquisitivo registrada en 2025 y el pago de los ítems de indumentaria y ayuda escolar.
En relación con el índice que se tomará como referencia para los aumentos venideros, Weretilneck confirmó que se aplicará un esquema híbrido, que contemple tanto la inflación medida en Viedma como la informada por el Indec a nivel nacional. De este modo, se ratificó lo que los gremios esperaban de manera extraoficial, luego del malestar que había generado la aplicación exclusiva del IPC de Viedma, por las asimetrías que producía respecto de otras regiones.
“Tenemos mucha expectativa en base a lo que ha aclarado el gobernador de la provincia, que va en consonancia con lo planteado en el acta paritaria anterior”, señaló el secretario general de ATE Río Negro, Rodrigo Vicente, antes de la reunión. El dirigente también destacó la importancia de la conversación entre Weretilneck y el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, como un factor clave para destrabar la negociación.
En ese contexto, ATE ya había valorado positivamente que las subas se definan en función del IPC —más allá de la discusión sobre qué indicador utilizar— y no, como había propuesto inicialmente el Ejecutivo, en base a la recaudación provincial. “Es positivo. Es un avance histórico”, subrayó Vicente.
La propuesta
Según la oferta explicitada este jueves, los aumentos del bimestre enero-febrero se liquidará con los haberes de febrero, mientras que los correspondientes a marzo-abril se abonarán con los sueldos de abril. La diferencia que se percibirá con el pago de febrero será equivalente a la inflación registrada en diciembre y enero, mientras que el incremento a cobrar en abril se ajustará según la evolución de precios de febrero y marzo.
El Gobierno también propuso corregir la pérdida de poder adquisitivo de 2025 mediante una suma fija de $250.000, a pagar por planilla complementaria en dos tramos iguales, el 20 de febrero y el 20 de marzo. En este punto, el gremio había reclamado una recomposición salarial cercana al 8% para compensar las pérdidas acumuladas durante el año pasado.
Además, se ofreció actualizar el ítem indumentaria a $250.000, a abonarse en dos cuotas: una el 17 de abril y otra el 18 de mayo. En tanto, la ayuda escolar se fijó en $80.000 y se pagará con los haberes de febrero.
Por el momento, resta aguardar la definición que adopte el plenario de delegados de ATE respecto de la aceptación o el rechazo de la propuesta oficial. «La decisión final la van a tomar las instancias orgánicas del sindicato. Mañana se realizará un plenario a partir de las 10.30 de la mañana y será el mandato de las 13 seccionales que debatirán la propuesta y decidan el posicionamiento definitivo», dijo Vicente
UPCN, más confrontativo
En contraste con la postura más dialoguista que exhibió ATE, UPCN adoptó un perfil claramente más confrontativo en la antesala de las negociaciones de este jueves. La filial rionegrina reunió esta mañana a su Comisión Directiva y Comisión Asesora, con el objetivo de analizar en profundidad la cuestión de los sueldos y definir una estrategia común.
En la previa, el posicionamiento del gremio no se limitó al reclamo estrictamente salarial, sino que incorporó una crítica más amplia al camino que lleva adelante la gestión de Weretilneck. En un comunicado, el secretario general Juan Carlos Scalesi cuestionó la narrativa oficial sobre la “modernización del Estado”, al advertir que la digitalización de trámites no puede presentarse como un avance si no va acompañada del reconocimiento de derechos laborales y de una mejora real en los ingresos del personal público.
Desde UPCN advirtieron que el deterioro del poder adquisitivo tiene efectos concretos en la vida cotidiana de los estatales y que los mecanismos de actualización tardía, como el pago de retroactivos, terminan licuándose frente a una inflación que avanza más rápido que las respuestas del Ejecutivo. En ese sentido, el gremio planteó que la demora en las recomposiciones salariales opera como una forma de ajuste encubierto.
“El discurso oficial dice que el tiempo de la gente no se negocia. Desde UPCN decimos que la salud, el salario y la estabilidad del trabajador tampoco”, sostuvo Scalesi, al rechazar que el denominado “cambio cultural” sea utilizado como argumento para postergar definiciones salariales. Para el sindicato, lejos de resolver el conflicto, esa estrategia profundiza el malestar y traslada los costos de la falta de inversión en capital humano tanto a los trabajadores como a la ciudadanía.
Educación y Salud en espera
Mientras tanto, la docencia rionegrina deberá esperar hasta este viernes, a las 11, para retomar las conversaciones con el Ministerio de Educación.
El escenario con los representantes de Unter no se avizora calmo. Un primer indicio quedó expuesto durante la convocatoria de enero, cuando los propios dirigentes del Consejo Directivo Central advirtieron que los paritarios de Educación pretendían dar por finalizada la instancia de diálogo en el menor tiempo posible. Sin embargo, la reunión terminó extendiéndose durante varias horas ante la batería de reclamos planteados por la nueva conducción gremial.
En ese contexto, el gobernador Weretilneck marcó profundas diferencias que hacen prácticamente imposible arribar a un acuerdo entre las partes. “No creo que sea un tema de negociación como es habitual, sino más que nada un posicionamiento ideológico-político del gremio, que no quiere tener ningún tipo de acuerdo con el gobierno de la provincia”, señaló en diálogo con Mañana de Noticias.
A ese escenario se sumó el resultado del último congreso extraordinario de Unter, donde se resolvió un paro para el próximo miércoles 18 de febrero, lo que implicará el no inicio de clases en las escuelas con Receso Invernal Extendido (RIE), una definición que difícilmente contribuya a descomprimir el clima de tensión.
Por su parte, Asspur aguarda una citación a la mesa de Salud, luego de la promesa realizada por el mandatario provincial. Sin una instancia concreta de negociación, el gremio convocó para este jueves a jornadas de visibilización en todos los hospitales y centros de salud. Además, fijó un paro para el miércoles 11, durante el tratamiento de la reforma laboral.


