La provincia del consenso, de la estabilidad política, de la paz y de la seguridad jurídica que presentó el domingo pasado en la Legislatura el gobernador, Alberto Weretilneck, tuvo una primera semana de marzo con ese color rosa deslucido.
La trompada que recibió el lunes un vecino de Bariloche durante el discurso de apertura de sesiones del intendente, Walter Cortes, ya presenta un antecedente elocuente para dudar sobre la convivencia pacífica que destacó el mandatario provincial.
Pero además de esa escena, otros hechos marcaron distancia entre la armonía que se presentó desde la Legislatura y el día a día de los rionegrinos.
Unter: paro tras paro
La semana empezó y terminó con los paros docentes en el centro de la agenda pública. Unter cumplió con las huelgas de lunes y martes, hará otra este lunes 9 y promete dos jornadas más de inactividad, si el Gobierno no llama a reanudar las paritarias.
Puede tomarse como válido el dato oficial que mostró una adhesión del 47% el lunes y del 32% el martes pasado. Aun ese acatamiento menguado, 70.000 estudiantes empezaron el ciclo lectivo recién el miércoles y ahora enfrentan el riesgo de perder tres días más de clases.
La convicción de que la Unter está ahora liderada por dirigentes de ideologías extremas y que nada de lo que proponga el Ejecutivo será aceptado no puede seguir siendo el argumento de la gestión provincial para transitar el conflicto.
Esa descripción puede ser correcta para muchos rionegrinos, pero no exime al Gobierno de su responsabilidad superior ante esos miles de alumnos que podrían acumular de movida una semana completa sin clases.
No mostrar creatividad para tender puentes, aliviar tensiones y reencauzar la crisis es un déficit de alto costo para los representantes del Estado. Las familias de esos 70.000 alumnos seguramente esperan mucho más de Educación que de la conducción gremial en esta coyuntura.
Coparticipación municipal
Con ese frente abierto, la gestión Weretilneck encaró otro desafío relevante: rediscutir el reparto de la coparticipación y de las regalías.
La foto después de la reunión general de Viedma mostró a todos sonrientes, pero puertas adentro empezaron a asomar los primeros colmillos.

En Viedma, municipio gobernado por JSRN, no pasaron por alto las palabras del presidente del bloque legislativo provincial, Facundo López, aceptando que “algunos ganarán y otros se tendrán que adaptar”.
Por su parte, la intendenta Daniela Salzotto advirtió que “vienen por nuestro querido Catriel”, adelantando un rechazo total a lo que entienden podría ser una reducción del 50% de los ingresos derivados de la actividad hidrocarburífera.
De regreso de Canadá -donde participó de la convención de minería más importante a nivel mundial- y antes de viajar el lunes hacia Estados Unidos, para el Argentina Week, Weretilneck tuvo que aclarar el jueves que “la Provincia no va a quitar recursos a ningún municipio” y que no se avanzará en modificaciones “si no es de manera conjunta”.
El enojo con Salzotto se reflejó en un párrafo del tuit gubernamental: “Sorprenden algunas declaraciones que no reflejan la realidad e intentan instalar que la Provincia quiere quitar recursos”, lamentando que “algunos intendentes con serios problemas de gestión busquen trasladar esas responsabilidades y confundir a su propia comunidad”.
¿Nuevas tasas para el sector privado?
Cumplir el objetivo de tener un proyecto de reforma del sistema de reparto de fondos antes del 31 de marzo no será sencillo.
No sólo por la desconfianza de algunos intendentes ante Provincia, sino también por las disputadas entre los propios jefes comunales.
El mismo jueves, en la primera reunión zonal de intendentes para profundizar el debate, hubo cruces entre representantes de comunas con menor población y otros que administran estructuras más grandes. Lo contó el propio ministro de Gobierno, Agustín Ríos, en una entrevista con Literal Radio.

Ahora bien, los recelos no forman parte de lo más preocupante luego del encuentro de autoridades municipales. Ríos reveló que algunos funcionarios desconocían cómo está compuesto el esquema impositivo y entendieron ahí mismo por qué algunas empresas medianas o grandes no pagaban tributos en sus jurisdicciones, ya que tienen su sede fiscal en otro punto del país.
No será menor el dolor de cabeza para el Gobierno provincial si alguno de los intendentes busca recomponer ingresos a partir de nuevas tasas al sector privado, porque seguramente será inmediata la reacción del Gobierno Nacional, que va en un sentido contrario y empieza a presionar para que -lejos de crear cargas- se eliminen impuestos provinciales distorsivos, como Ingresos Brutos.
Soria: “Si quieren ofenderse…”
Y si algo faltaba para tornar difuso el cuadro de consenso y estabilidad política pintado por Weretilneck en la Legislatura, el viernes dio su mensaje de apertura de sesiones la intendenta de Roca, María Emilia Soria.
“Si quieren ofenderse, ofendansé”, planteó la mandataria cuando sostuvo que la solución definitiva para la Ruta 22 en el Alto Valle también es responsabilidad de la gestión provincial, más allá de los pedidos al Gobierno Nacional.
Soria también ratificó su pedido de una tarifa diferencial para el sector productivo, quejándose de la “serie de acusaciones” que lanzó el gobierno provincial ante esa propuesta, considerando que las consideraciones lanzadas desde Viedma -hablando de un uso político partidario del “kirchnerismo” sobre los productores- “nada tienen que ver y nada aportan a una discusión madura que tenemos que dar”.
En síntesis: la intendenta puede tener modales diferentes a los de sus antecesores y seguir presentando sus intereses bajo el paraguas de la discusión madura, pero es un hecho que desde fines de febrero hasta acá no deja de mostrar que su carrera electoral ya empezó y que los primeros pasos serán marcados por la idea de incomodar a Weretilneck y su entorno.
Con tantos frentes abiertos en simultáneo, el gobernador estará puesto a prueba en su paciencia. Cualquier desliz podría exponerlo y dejar el discurso del domingo pasado en una anécdota, lejos del carácter fundacional que buscó imprimirle al 2026 rionegrino.
El momento en el que María Emilia Soria plantea el reclamo por la Ruta 22
