Los aumentos de sueldos definidos para el intendente, concejales y el resto de los funcionarios político del municipio de Bariloche reactivaron el debate sobre los sueldos en la función pública rionegrina. A partir de lo aprobado en las últimas horas en el Deliberante, el jefe comunal de la ciudad cordillerana, Walter Cortés, percibirá unos $ 6,6 millones mensuales, una cifra que está ligeramente por encima de las retribuciones de sus colegas de Roca y de Viedma, María Emilia Soria y Marcos Castro, pero que representa el doble de la asignación actual para el mandatario cipoleño, Rodrigo Buteler.
Roca y su pauta de sueldos por Carta Orgánica
Formalmente, las diferencias entre las autoridades de las cuatro ciudades más pobladas de la provincia nacen de sus cartas orgánicas o de las normativas que rigen los salarios municipales.
En Roca el titular del Poder Ejecutivo tiene una retribución fijada en un 75% más que el monto definido para la máxima categoría del escalafón administrativo, “más los adicionales que correspondan”.
Puesto en números actuales, esa fórmula arrojó en la última liquidación una cifra de $ 4.889.163 netos mensuales, según la respuesta enviada desde el Gobierno local ante una consulta de Literal.

En su artículo 30, la Carta Orgánica de Roca también establece que el presidente del Concejo recibe mensualmente el 80% del sueldo del intendente y que la relación baja al 45% para los concejales y miembros del Tribunal de Cuentas.
Literal pudo saber de fuentes del Deliberante que los ediles perciben unos 2 millones mensuales, dato que está en línea con las cifras aportadas desde el Ejecutivo.
Buteler, a cargo de “una empresa pobre”
En Cipolletti también se estableció para el intendente una retribución del 75% por encima del haber correspondiente a la categoría más alta del escalafón, pero los porcentajes varían en el Poder Legislativo.
El artículo 70 de la Carta Orgánica fija que “la dieta de los Concejales no podrá superar el 40 % de la retribución del Intendente, sin adicionales de ningún tipo; y la del Presidente será como máximo el 66 % de la retribución del mismo”.
La diferencia importante entre Cipolletti y el resto de los municipios “grandes” de Río Negro está en los montos.

Según informaron desde el Ejecutivo local, el intendente Rodrigo Buteler percibe actualmente algo menos de $ 3,2 millones mensuales como retribución por su tarea.
“Es cierto que el número es bajo en comparación con otros municipios y con el sector privado. Pero esto es como una empresa. Y como una empresa pobre. Si subís a uno, tenés que subirle a todos y el presupuesto se iría casi completo en sueldos. Y esa no es la prioridad de la gestión, porque la propuesta con la que se ganó las elecciones se basó en mejorar la infraestructura, los servicios y generar oportunidades de desarrollo”, explicó un integrante del gobierno cipoleño.
Viedma, con esquema particular
En Viedma, a diferencia de otros municipios que usan la fórmula simple “atada” a la categoría más alta del escalafón, los sueldos políticos suelen establecerse como montos básicos fijos en el Presupuesto Anual, que se actualizan mediante los acuerdos de la Mesa de la Función Pública Municipal.
La estructura jerárquica, de mayor a menor sueldo, es la siguiente:
Intendente: Es la remuneración más alta de la administración municipal.
Presidente del Concejo Deliberante: percibe un sueldo intermedio (superior al de un concejal llano pero inferior al del Intendente).
Concejales, secretarios del Ejecutivo y miembros del Tribunal de Cuentas: históricamente, estos tres grupos están equiparados. Es decir, la dieta de un concejal es equivalente al sueldo de un secretario del intendente y al de un vocal del Tribunal de Cuentas.

Según informaron fuentes con acceso a datos oficiales, el salario del intendente Marcos Castro ronda los $ 5 millones mensuales.
En Viedma sólo es posible obtener los datos a través de consultas a funcionarios, ya que el municipio abandonó en 2019 una sana costumbre que existía en las gestiones anteriores, basada en publicar en la web municipal un detalle minucioso sobre cuánto se pagaba por cada función dentro de la estructura estatal.
La reacción del Soyem en Bariloche
Los cambios que se aprobaron la semana pasada en Bariloche fueron singulares, porque definieron un crecimiento significativo de la brecha entre los salarios más altos del escalafón y la percepción mensual para el intendente.
La normativa vigente durante los últimos 20 años establecía que esa relación era de 3 a 1 con respecto a los ingresos del jefe comunal y de los empleados de máxima categoría, pero ahora se pasó a un régimen de 6 a 1, con el consecuente impacto en las dietas de concejales y los sueldos de los integrantes del Tribunal de Cuentas.
Las modificaciones no tuvieron cuestionamientos desde ningún sector político en el Concejo Municipal, aunque este jueves surgieron críticas desde el gremio Soyem, representante mayoritario de los empleados municipales.
La secretaria general del sindicato, Brenda Morales, advirtió que se estaba consumando una violación del artículo 49 de la Carta Orgánica barilochense, que dice textualmente:
“La remuneración del Intendente se fija por ordenanza. No puede ser menor a la de cualquier otra autoridad, funcionario o agente de la administración municipal. Se debe aumentar automática y proporcionalmente cuando se produzcan incrementos en los haberes de los agentes de la administración municipal. No puede percibir otra retribución de la Nación, Provincia o Municipalidad”.
Ante esa situación, el gremio pidió que Cortés defina un “reconocimiento para los trabajadores municipales”, a partir de un bono de fin de año.
Los detalles sobre la sesión del Concejo de Bariloche en la que se aprobó el aumento en los sueldos.

