Una década pasó desde que el gobierno de Río Negro presentara por primera vez el proyecto de un parque eólico de 300 MW en proximidades de Cerro Policía, en el departamento de El Cuy. Esta semana, con la audiencia pública ya concretada, la iniciativa se encamina hacia su realización.
La filial argentina de la empresa australiana Fortescue, que adquirió los derechos de uso del proyecto en 2023, desembolsará unos 400 millones de dólares de inversión, de acuerdo con lo precisado en una respuesta solicitada por Literal.
En esta nota, repasamos algunos aspectos centrales de la iniciativa y parte de lo expuesto en la audiencia pública realizada el jueves en la Escuela 193.
El pedido de los lugareños
La primera en tomar la palabra fue la comisionada Lourdes Erica Corvalán, quien fue la más directa al plantear la urgencia de priorizar la mano de obra local. “Vamos a pedir a la empresa un listado de necesidades para capacitar a nuestra gente y, llegado el momento, poder proveer mano de obra calificada. Me gustaría que este proyecto no sea el único y que vengan más empresas a invertir a Cerro Policía: tenemos el recurso, el viento”, expresó.
En ese sentido, Corvalán pidió —con evidente emoción— dejar de lado los “intereses políticos” y pensar en la generación de empleo en la localidad, ante una economía ovina severamente afectada. “Pretendo que intereses ajenos a los de nuestros pobladores no se interpongan y pongan palos en la rueda. Nada debe opacar esto, hay necesidad de trabajar”, agregó.

La comisionada también sumó un pedido concreto para que la empresa Fortescue no solo se instale en la zona, sino que además garantice —como beneficio concreto— el abastecimiento eléctrico gratuito para la localidad.
Por su parte, el gerente de Gobierno y Comunicación de Fortescue, Santiago Dapelo, aseguró que la inversión será un paso “trascendental” para la compañía y ampliará su cartera de inversiones en el país, donde actualmente cuenta con proyectos mineros en San Juan. “Sería el segundo parque más grande de la Argentina y contamos con distintos hitos, como la prioridad de despacho que nos otorgó la Secretaría de Energía”, afirmó.
Una década en agenda
El predio donde se montará el parque eólico se ubica a 53 kilómetros de Cipolletti, 92 de Roca y a escasos 26 de Cerro Policía. Estará emplazado en la intersección de las rutas provinciales 74 y 68.
De acuerdo con la información aportada por la empresa, el proyecto se encuentra actualmente en proceso de evaluación ambiental. Una vez finalizadas las instancias regulatorias y completadas las evaluaciones técnicas y financieras, la compañía podrá definir una Decisión Final de Inversión (FID) y el cronograma de desarrollo. En caso de avanzar esa etapa, la construcción del parque se estima en aproximadamente 24 meses.
La propuesta para la generación de electricidad eólica en ese sector de la provincia fue originalmente desarrollada por la estatal Eólica Rionegrina S.A. y, desde la compañía, señalaron que contemplaba “una base técnica sólida”.
Sin embargo, los avances en tecnología eólica y en la eficiencia de los aerogeneradores permitieron redefinir el proyecto. Esta tarea comenzó a ser ejecutada por Fortescue a partir de 2024, cuando adquirió los derechos del desarrollo mediante un aval concedido por la Legislatura.
“Trabajamos codo a codo en la actualización del proyecto, incorporando mejoras tecnológicas, una nueva vinculación al sistema eléctrico y una revisión integral de la línea social y ambiental”, precisó Dapelo sobre los cambios centrales.
Los principales cambios del proyecto
Las principales modificaciones al proyecto de Eólica Rionegrina radican en la instalación de una menor cantidad de aerogeneradores, pero con una mayor potencia respecto de los previstos hace una década. Se reemplazarán los 91 aerogeneradores de 3,3 MW propuestos en 2016 por 46 equipos de 6,5 MW.
Cada uno de estos dispositivos contará con una altura desde la base hasta el extremo del aspa de 185 metros y un diámetro de rotor de 171 metros.
Por otro lado, también se pensó una mejora en la vinculación del parque con el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), con el objetivo de adecuarlo a las condiciones actuales del sistema eléctrico y del mercado energético.

En ese sentido, se proyectó una conexión directa a la línea de alta tensión de 500 kV que une El Chocón con Choele Choel. Al respecto, la directora del proyecto Cerro Policía, Giselle Battaioto, mencionó que se realizará una apertura de esa línea, donde se instalará una estación transformadora de 500 kV y dos estaciones transformadoras internas, que estarán conectadas con la estación principal mediante un tendido de 132 kV.
Estas modificaciones dejaron sin efecto la propuesta original de construir una línea de 132 kV de 33 kilómetros de extensión, que vinculaba el parque eólico con la estación transformadora Chocón Oeste. Ahora no será necesaria debido a la construcción de una estación propia de 500 kV en el predio.
¿Hay prevista una ampliación del proyecto? ¿Y el hidrógeno?
El estudio de impacto ambiental llevó casi dos años de ejecución y, de acuerdo con lo señalado por la empresa a este medio, los resultados “muestran que las condiciones generales del área se mantienen consistentes con las evaluaciones previas, sin cambios significativos en la biodiversidad ni en los usos productivos del territorio”.
Respecto del trabajo con la comunidad, desde Fortescue precisaron que se abordó “la construcción de confianza” y se brindó información constante sobre las intervenciones en el terreno para la realización de estudios.
En cuanto a las posibilidades de una eventual ampliación futura del parque eólico, Fortescue no brindó mayores precisiones. Sin embargo, dejaron en claro que, de concretarse, requeriría estudios técnicos y ambientales independientes, así como los procesos regulatorios correspondientes.
No obstante, la empresa aclaró que trabaja en la investigación de iniciativas vinculadas a energías renovables en toda la Patagonia. Una de las más recordadas fue el impulso del hidrógeno verde, que la gestión de Arabela Carreras intentó posicionar como eje de su estrategia discursiva.
Sin embargo, ese proyecto nunca llegó a materializarse, en parte por una revalorización de los combustibles fósiles a nivel mundial y por la prolongada espera de un marco regulatorio y económico adecuado en la Argentina para este tipo de grandes inversiones.
Oficialmente, Fortescue se limitó a señalar que el desarrollo del hidrógeno “depende de condiciones regulatorias, de mercado y de infraestructura que aún se encuentran en evolución”.

