La conducción de UPCN Río Negro difundió un duro comunicado contra el Presupuesto provincial 2026, aprobado el jueves pasado en la Legislatura, al que calificó como “socialmente insensible” y desconectado de la realidad económica que atraviesan los trabajadores estatales y sus familias.
Desde el gremio advirtieron que el esquema presupuestario consolida un modelo de ajuste que prioriza la obra pública y el equilibrio fiscal, mientras deteriora de manera sistemática los ingresos del sector público.
Obras proyectadas con un “subsidio indirecto”
“El Gobierno provincial prioriza el cemento por sobre la dignidad de quienes sostienen el Estado”, señalaron desde UPCN, y denunciaron que las obras públicas se financian, en los hechos, con un “subsidio indirecto del salario de los trabajadores”.
Según el comunicado, los sueldos estatales pierden mes a mes frente a la inflación y se convierten en “el verdadero botín de guerra para cerrar las cuentas públicas”.
Uno de los puntos más cuestionados por el gremio es la forma de liquidación del Sueldo Anual Complementario (SAC). UPCN denunció como “maniobra extorsiva” el pago del aguinaldo calculado sobre la base salarial de septiembre, al considerar que no se trata de un beneficio sino de un bono encubierto que licúa el poder adquisitivo.
A este escenario se suma la previsión oficial de no otorgar aumentos salariales durante el verano, hasta marzo de 2026, lo que —según el sindicato— condena a miles de familias estatales a atravesar los primeros meses del año en un contexto de fuerte incertidumbre económica.
La estructura del salario estatal
La crítica al Presupuesto 2026 se apoya, además, en un análisis difundido por UPCN la semana pasada sobre la estructura del salario estatal en Río Negro.
De acuerdo con ese informe, en promedio el 77% del salario de los trabajadores públicos provinciales se paga mediante sumas no remunerativas, mientras que solo el 23% tiene carácter remunerativo real, es decir, sirve como base para el cálculo de aportes previsionales, contribuciones patronales y adicionales como zona desfavorable y antigüedad.
Según el gremio, este esquema mejora de manera transitoria el salario “de bolsillo”, pero produce efectos estructurales regresivos: licúa derechos adquiridos, reduce los aportes a la caja previsional y desfinancia la obra social. En términos fiscales, el informe señala que por cada 100.000 millones de pesos de masa salarial, apenas 23.000 millones generan aportes y contribuciones, mientras que los 77.000 millones restantes quedan fuera del sistema previsional.
Este mecanismo impacta de forma directa en adicionales clave. La zona desfavorable, equivalente al 40% del salario, y la antigüedad, del 2% por año, se calculan solo sobre la porción remunerativa. El gremio resaltó que, en la práctica, esto implica que el Estado evita pagar esos conceptos sobre más de tres cuartas partes del salario real, profundizando la pérdida de ingresos y el atraso salarial.
El caso testigo
Para ilustrar el impacto concreto de esta estructura salarial, UPCN incluyó en su informe el caso de Mariano M., personal de servicio de apoyo de una escuela, categoría 9, con diez años de antigüedad. El período analizado va de diciembre de 2024 a noviembre de 2025.
En ese lapso, su salario neto mensual pasó de 1.038.053 a 1.237.202 pesos, lo que representa un aumento nominal anual del 19,18%. Sin embargo, esa suba no se tradujo en una mejora real de su situación económica. Por el contrario, el nivel de endeudamiento del trabajador se mantuvo prácticamente intacto: en diciembre de 2024 su deuda equivalía al 98,93% de su salario, y en noviembre de 2025 representaba aún el 97,28%.
El informe también expone la diferencia entre lo que el trabajador percibe y lo que debería cobrar si el salario fuera plenamente remunerativo. En concepto de zona desfavorable, Mariano M. recibió 233.417 pesos, cuando —según el cálculo gremial— le corresponderían 588.248 pesos. Por antigüedad, percibió 167.027 pesos, frente a los 294.124 pesos que debería haber cobrado.
“El salario aumenta, pero la deuda sigue atada al ingreso mensual”, resume el análisis. Según UPCN, este patrón refleja una situación extendida en el empleo público provincial.
El Presupuesto y el “orden fiscal”
Desde el sindicato señalan que el Gobierno provincial sostiene este esquema bajo el argumento del “orden fiscal”, aunque advierten que ese equilibrio se logra a costa del salario de los trabajadores y del financiamiento de la seguridad social.
“El ajuste no puede ser siempre para el mismo lado; la política debe dar el ejemplo antes de tocar el bolsillo del trabajador”, remarcaron en el comunicado difundido este lunes.
En ese marco, UPCN exigió mayor transparencia en el uso de los recursos públicos y cuestionó partidas presupuestarias destinadas a consultorías y otros gastos que, según señalaron, contrastan con la pérdida de poder adquisitivo de los empleados estatales.
Escuchá la entrevista a Mónica Miranda, secretaria gremial de UPCN Río Negro, en Mañana de Noticias.

