El debate sobre el futuro de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) sumó una voz crítica sobre el esquema que implementa el Gobierno de Río Negro. Lo singular es que ese cuestionmiento lo hizo el exdiputado nacional y exministro de Economía, Agustín Domingo, quien planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema más flexible en la provincia.
La discusión se da en un contexto marcado por el cierre temporario de las plantas de Roca y Villa Regina. El Gobierno provincial, a través de Vialidad Rionegrina, realizó cuatro llamados a licitación para concesionar el servicio, pero ninguno recibió ofertas. Según explicó el presidente del organismo, Raúl Grun, uno de los factores que influyen en la falta de interesados es la incertidumbre generada por los cambios regulatorios impulsados desde el Gobierno Nacional.
En ese escenario, Domingo publicó recientemente una columna de opinión y profundizó sus argumentos en una entrevista con el programa Mañana de Noticias, donde sostuvo que las regulaciones vigentes deben revisarse.
“Hay toda una agenda de desregulación que está planteando el Gobierno nacional, que en muchos casos requiere adhesión de las provincias, que es interesante porque es poner en blanco sobre negro regulaciones que han existido mucho tiempo y que es bueno revisarlas de tanto en tanto”, evaluó.
Según explicó, toda regulación implica costos para los ciudadanos y por eso consideró necesario evaluar periódicamente si los beneficios justifican las exigencias que impone el Estado.

Menos controles para los vehículos más nuevos
Uno de los principales puntos que respaldó Domingo es la modificación de los plazos para realizar las revisiones técnicas.
“El Gobierno nacional está planteando que la primera revisión no sea a los dos años, sino a los cinco, y que entre los cinco y los diez años, en lugar de hacerse una vez al año, sea cada dos años”, señaló.
Para el exlegislador, los controles deberían concentrarse especialmente en los vehículos de mayor antigüedad, donde considera que existe un riesgo más elevado de desperfectos mecánicos.
“Cuando los vehículos son más antiguos, hay mayor riesgo de accidentes por desperfectos técnicos”, afirmó.
Desde esa perspectiva, entiende que las exigencias actuales representan una carga innecesaria para los propietarios de vehículos más nuevos y que podrían flexibilizarse sin afectar significativamente la seguridad vial.
El cuestionamiento al sistema de concesiones
Otro de los ejes centrales de su planteo apunta al modelo mediante el cual se presta actualmente el servicio.
Domingo cuestionó que el Estado otorgue exclusividad a un único taller o concesionario para realizar las verificaciones técnicas en cada localidad.
“¿Por qué crear un monopolio desde el Estado, dándole la exclusividad a un solo taller?”, planteó durante la entrevista.
En su opinión, existen numerosos talleres privados y concesionarias que cuentan con equipamiento y capacidad técnica para realizar esas inspecciones.
“Hay muchos talleres que están en la plaza, ya sea concesionarias oficiales o talleres privados. Uno ve talleres que tienen todo el equipamiento y estarían en condiciones de dar ese servicio también”, indicó.
Según sostuvo, habilitar a más prestadores permitiría aumentar la competencia, ampliar la oferta para los usuarios y reducir los costos asociados al trámite.
“Liberaría un poco el mercado y hasta incluso seguramente bajarían los precios, porque habría más competencia”, afirmó.
El peso de las fallas mecánicas en los accidentes
Para fundamentar su posición, Domingo citó estadísticas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial que atribuyen a las fallas mecánicas una proporción reducida de los siniestros viales.
“La verdad es que cuando uno mira la estadística, las causas de desperfectos técnicos en la siniestralidad vial son muy bajas”, sostuvo.
Esa referencia tiene que ver con un informe que ubica por debajo del 2% la incidencia de los desperfectos mecánicos en los accidentes de tránsito, ratificando que el principal problema sigue siendo el comportamiento humano al volante.
Por ese motivo, opinó que las políticas públicas deberían concentrarse principalmente en otros aspectos vinculados a la seguridad vial.
“Me parecen muy bien los controles que hay en rutas con radares para controlar la velocidad. Y ni hablar de trabajar en la infraestructura vial”, señaló.
Federalismo y diferencias entre provincias
Durante la entrevista también se abordó la posibilidad de que las provincias adopten criterios diferentes frente a la flexibilización impulsada por Nación.
Domingo consideró que la autonomía provincial forma parte del funcionamiento normal del sistema federal argentino, aunque reconoció que la coexistencia de normativas distintas puede generar dificultades para quienes circulan entre jurisdicciones.
Por eso propuso dar más impulso a los mecanismos institucionales creados para coordinar políticas entre provincias y evitar que las diferencias regulatorias se conviertan en un problema para los ciudadanos.
Escuchá la entrevista completa con Agustín Domingo en Mañana de Noticias
