La reunión de gobernadores y ministros de esta semana dejó algo más que el compromiso de trabajar de manera más profunda por la integración de Río Negro y Neuquén. Más allá del acta acuerdo que se firmó o de las declaraciones realizadas ante la prensa, el encuentro en el Centro de Convenciones Domuyo generó fuertes señales para el plano preelectoral de la región.
Y esos mensajes surgieron con más fuerza desde la delegación rionegrina, que lento pero sin pausa se acerca a la definición de sus candidaturas para los comicios legislativos nacionales del 26 de octubre.
Un dato inicial central: no estuvieron los vicegobernadores. Neuquén por razones obvias. De hecho, mientras se abría el debate a orillas del río Limay, Gloria Ruiz entraba a los tribunales para defenderse en la causa penal que la eyectó de ese cargo a fines del año pasado. De todas maneras, a la derecha de Rolando Figueroa se sentó Zulma Reina. Y esa convocatoria a la reciente titular de la Legislatura neuquina hizo más notable la ausencia de Pedro Pesatti.
¿No podía ir a Neuquén?
“Justo se tomó unos días”, respondieron este jueves desde el entorno del dirigente, antes de recordar que, incluso estando en actividad plena, no podría haber asistido porque la Constitución rionegrina, en su artículo 178, impide a gobernador y vice ausentarse en simultáneo de la provincia.
Debe inferirse entonces que esos “días” tomados por el exintendente capitalino fueron dentro de Río Negro y con un carácter no oficial, porque de lo contrario la acefalía se hubiese presentado igual.

López, cada vez más visible
Pero más allá de esos detalles, la mesa principal no reflejó simplemente una imagen sin Pesatti. El que se sentó al lado del gobernador, Alberto Weretilneck, fue una vez más el presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro en la Legislatura, Facundo López.
Cada vez más protagonista en actos públicos, el dirigente de Viedma empieza a consolidar su proyección como candidato principal del oficialismo para los comicios en los que se resolverán los tres representantes rionegrinos en el Senado y dos diputados nacionales.
Siguiendo las instrucciones del gobernador, López desactiva ante quien quiera escucharlo la idea de una postulación ya definida.
La estrategia pública de Weretilneck es presentarse sin apuro por las elecciones, planteando el tiempo de definiciones bien cerca del cierre del plazo legal para inscribir las listas, el 17 de agosto. De esa manera pretende lograr también que el ruido interno por las candidaturas de JSRN complique la marcha del gobierno.
Un mensaje en tono electoral
Ocurre que esa postura encuentra contradicciones rápidamente, no sólo en el repentino protagonismo que tiene López en los actos de un Poder Ejecutivo que no integra, sino también en discursos que se escucharon el miércoles en Neuquén.
El propio gobernador Figueroa instaló la agenda electoral en el acto, cuando remarcó la importancia de tener representantes que defiendan a las dos provincias en el Congreso de la Nación.
“Necesitamos políticas de Estado respaldadas por una representación firme en el Congreso de la Nación, para defender lo que nos pertenece y fortalecer nuestras provincias”, dijo el mandatario neuquino.
En el mismo sentido, Figueroa planteó el desafío a ambos equipos de gobierno de “transmitirle a las poblaciones de nuestras provincias lo importante que es tener representantes sólo de las provincias”.
Y ratificando un trabajo conjunto entre diputados y senadores rionegrinos y neuquinos, aseguró que “vamos a tener una representación en el Congreso que va a dar mucho que hablar”.
El gobernador de Neuquén no oculta que ya está en carrera, rumbo a las elecciones, porque incluso selló públicamente un acuerdo con el intendente de la capital, Mariano Gaido.
Del otro lado, la marcha también se percibe, pero es más incómoda, porque el gobernador sabe que no podrá conformar todas las expectativas y es probable que, luego de anunciar la lista, deba iniciar una etapa de control de daños.
