La flexibilización de la barrera sanitaria de la Patagonia derivó en una baja sensible en el precio de la carne. En Roca, los mostradores de algunas carnicerías exhiben valores casi un 50% abajo respecto al pico de $21.500 -por kilogramo de asado– alcanzado a comienzos de este año. Un repaso por la situación actual del sector.
Tras 22 años, la barrera cayó
La resolución 460/2025 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), con fecha del 27 de junio, autorizó formalmente el ingreso de material reproductivo, carnes y productos cárnicos de animales provenientes de zonas libres de fiebre aftosa con vacunación hacia zonas libres de fiebre aftosa sin vacunación. En términos generales, esto implica que se habilitó el ingreso de la plancha de asado desde la región pampeana, una práctica que estaba prohibida desde 2002.
La medida, dispuesta por el gobierno de Javier Milei con el objetivo de reducir los precios al consumidor, puso fin a un extenso debate entre las autoridades nacionales y representantes de las federaciones de productores patagónicos.
El conflicto se originó a mediados de marzo, tras la sorpresiva resolución 180/2025, que generó un profundo malestar en los gobiernos de Río Negro y Neuquén. La polémica derivó en la suspensión temporal, por 90 días, de la flexibilización de la barrera sanitaria. Durante ese período, se sucedieron reuniones, declaraciones de rechazo y múltiples expresiones de oposición por parte de la región.
«Nosotros fuimos a plantear la derogación de la resolución 180 y dimos nuestras razones«, comentó semanas atrás Nora Lavayén, presidenta de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, en diálogo con Literal. La productora encabezó importantes encuentros con funcionarios en el último tiempo, aunque esta semana reconoció las conversaciones no llegaron a buen puerto. «Nos abandonaron”, aseveró a +P.
Idas y vueltas por los mercados internacionales
La suspensión temporaria respondía, en parte, a la espera de determinaciones por parte organismos sanitarios de Chile y la Unión Europea, los principales mercados de la carne patagónica. La respuesta oficial, según menciona la resolución 460, se recibió a mediados de junio, lo que terminó por definir la flexibilización.
No obstante, Chile decidió a comienzos de julio frenar temporalmente las importaciones de reproductores en pie de ganado vacuno y de cortes cárnicos desde la Patagonia, hasta tanto se analice la situación. La parálisis del comercio con el país trasandino generó rechazo de parte de los productores de la región. Incluso, desde la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro aseguraron que hubo «mentiras» por parte de Nación en lo referido a las consultas a organismos internacionales.
«A los productores patagónicos no solo se nos ha mentido, sino que también se nos ha despojado, quedando claro que la flexibilización significa en la práctica la pérdida del status sanitario rigurosamente conservado durante más de 20 años, afectando no solo a la ganadería sino también a la fauna de la región y al ambiente en general», enfatizaron.
El reclamo fue planteado esta semana en una reunión con el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, quien solo se comprometió a tomar contacto con las autoridades sanitarias chilenas para que revisen su decisión de cerrar el ingreso a la carne argentina.
El precio del asado en Roca
Por lo pronto, la baja del precio del asado ya empezó a sentirse en la región patagónica. Una reciente nota de +P reveló datos oficiales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que arrojaron que durante junio el precio promedio minorista del kilo de asado en el Alto Valle fue de $16.990, lo que representa una caída del 4,8% respecto a mayo.
El impacto de la flexibilización sanitaria se manifiesta de forma paulatina pero sostenida. En Roca, algunas carnicerías registraron bajas significativas, con precios que llegaron a los $11.900 por kilo —en el mejor de los casos—.
Literal habló con Eduardo, propietario de una cadena de carnicerías del centro, que actualmente vende el kilo $18.900. El comerciante confirmó que el ingreso de carne pampeana a la región comenzó, aunque aseguró mantener cierta cautela en la hora de comprar a proveedores del norte del río Colorado. Uno de los principales motivos de esta decisión responde al tamaño de la media res, cuyo peso ronda las 110-115 kilos.
«Hasta que no lleguen animales más chicos, no me voy a apresurar«, comentó Eduardo. Explicó que ese tamaño es superior al de los bovinos faenados en la región, lo que podría dificultar su comercialización.
No obstante, el carnicero señaló que los proveedores pampeanos ya se encuentran ofreciendo una alternativa más acorde, centrada exclusivamente en la plancha de asado. El kilo tendría un precio de costo de $11.500.
En sus locales, Eduardo ofrece un precio módico para las compras por cantidad y en efectivo. El costillar, por ejemplo, se puede conseguir a $13.500. Este precio es entre un 40 y un 50% inferior al pico alcanzado en marzo, cuando el kilo de asado llegó a $21.500.
Efecto arrastre
«Los productores de acá ahora querían subir el precio, pero no creo que nadie les compre«, comentó en referencia a la reciente intención de los productores patagónicos de impulsar un nuevo aumento en plena apertura del mercado.
Actualmente predomina una sostenida tendencia a la baja en la mayoría de los cortes. Los valores de las pulpas, aunque incialmente estables, se encuentran tensionados por el precio del asado con hueso, el producto estrella de las carnicerías argentinas. En ese sentido, Eduardo destacó que sus precios de venta arrancan actualmente en torno a los $7.900 el kilo.
Promociones en los supermercados…
Los supermercados de la ciudad, en tanto, comenzaron a mostrar en góndola promociones impensadas tiempo atrás. Un local ubicado sobre calle Tucumán, a pasos de avenida Roca, colocó esta semana el asado con hueso a $11.990, casi $5.000 por debajo del precio de lista ($16.840).
En otra importante cadena, cuya sede se emplaza sobre calles Italia y 25 de Mayo, se ofrecía la tapa de asado en un asombroso piso de $9.900.
