La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó a sentirse en los consumos de los argentinos. Televisores, plataformas de streaming, figuritas, camisetas, banderas y hasta las tradicionales juntadas para ver los partidos aparecen entre los gastos que suelen crecer en los meses previos a la Copa del Mundo.
La pasión futbolera moviliza mucho más que expectativas deportivas. Según distintos relevamientos de consumo, durante los mundiales aumentan las ventas de alimentos y bebidas para reuniones, productos de cotillón, indumentaria deportiva y tecnología.
“Hay gastos que parecen pequeños, pero cuando se suman terminan teniendo un impacto importante en el presupuesto familiar”, explicó la especialista en economía familiar y consumo Celeste Sánchez en diálogo con Mañana de Noticias.
“¿Lo necesito?”, la pregunta clave
Uno de los consumos que más crece en la previa de cada Mundial es el tecnológico. La posibilidad de ver los partidos en una pantalla más grande o con mejor calidad de imagen impulsa a muchas familias a cambiar sus televisores.
Según datos de NielsenIQ, entre enero y abril las ventas de televisores crecieron un 11% en unidades. Particularmente, abril mostró una aceleración del 17% interanual, en parte impulsada por la cercanía del Mundial.
Sobre este fenómeno, la especialista explicó que antes de aprovechar una promoción es importante analizar el impacto real que tendrá en las finanzas personales.

“Lo primero que uno siempre tiene que ver es cuántas cuotas son, cuánto sale cada cuota y si yo durante ese tiempo que me estoy comprometiendo en definitiva a pagar esas cuotas lo voy a poder pagar o no”, sostuvo.
También, advirtió sobre el compromiso de pagar cuotas y la deuda que puede surgir por el pago de tarjeta. A raíz de ello, planteó un interrogante: “¿Me hace diferencia? ¿Lo necesito o no lo necesito?”.
En ese sentido, explicó que muchas promociones funcionan como una facilidad de pago, pero que eso no siempre significa que sea conveniente asumir una nueva deuda.
“Siempre hay que asegurarse de que voy a poder pagar esa cuota más todos los otros consumos que tenga cada mes”, remarcó.
Y agregó una reflexión que resume buena parte de los consumos asociados al Mundial. “Uno racionalmente puede saber que no tiene que gastar, pero emocionalmente llega el Mundial y dice: ‘yo lo quiero ver en la mejor calidad posible’”.
Morosidad y endeudamiento
La especialista también vinculó estas decisiones de consumo con el contexto económico actual.
Un informe de la consultora Analytica sobre crédito a familias correspondiente a abril describió un escenario marcado por elevados niveles de morosidad y diferencias según regiones y grupos etarios.
Por eso, Sánchez insistió en la importancia de evaluar no solo el valor de una cuota, sino el conjunto de compromisos financieros asumidos.
“Muchas veces la cuota parece accesible por sí sola, pero cuando se suma a otras compras financiadas termina generando dificultades para llegar a fin de mes”, explicó.
Los precios y las oportunidades
Literal realizó un relevamiento de precios en distintas cadenas de electrodomésticos para conocer cuánto cuesta renovar el televisor en la previa del Mundial.
Entre las opciones más accesibles, los Smart TV HD de 32 pulgadas rondan los $230.000. En el caso de los modelos LED HD de 40 pulgadas, los valores se ubican entre los $320.000 y $350.000, generalmente con opciones de financiación en cuotas sin interés.
Para quienes buscan pantallas más grandes, los televisores de 50 y 55 pulgadas tienen precios que oscilan entre los $450.000 y $650.000, según la marca, las prestaciones y la resolución.
En los segmentos de mayor tamaño y calidad de imagen, un Smart TV de 65 pulgadas con tecnología 4K cuesta entre $1.200.000 y $1.300.000. Los equipos de 75 pulgadas, en tanto, superan los $2 millones y se comercializan entre $2.250.000 y $2.500.000.
Cabe aclarar que se trata de valores relevados en un contexto de promociones y descuentos temporales. En ese sentido, Sánchez advirtió que muchas veces las ofertas anunciadas no representan necesariamente el ahorro real, por lo que recomendó comparar precios y contar con referencias previas antes de concretar una compra.
El gasto detrás del álbum
El Mundial también mueve otros consumos que, aunque parecen menores, pueden representar un gasto importante.
Uno de ellos es el clásico álbum de figuritas. Según distintos relevamientos, el álbum oficial ronda entre los $12.000 y los $15.000, mientras que los sobres tienen valores que oscilan entre $1.500 y $2.500.
Completar la colección puede costar entre $1.000.000 y $1.600.000. Todo dependiendo de la cantidad de sobres que compre la persona y el apuro por llenarlo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen distintas estrategias para gastar menos como el intercambio de figuritas repetidas, una compra grande que tienen mejor precio o la compra de figuritas sueltas.
En este punto, Sánchez destacó que el fenómeno también tiene un costado social: ”Más allá del gasto en sí, uno debería ver la posibilidad de intercambiar figuritas y generar lazos para los chicos”, sostuvo.
¿Qué otros gastos se suman?
A la tecnología y las figuritas se agregan otros consumos típicos de la temporada mundialista: camisetas, maquillaje, gorros, banderas, decoración para hogares y comercios, artículos de cotillón e incluso cumpleaños temáticos.
Se trata de una demanda que aparece cada cuatro años y que moviliza a distintos sectores comerciales.
”Es como cualquier otro gasto que uno vaya a hacer, solamente que ahora hay otro tipo de estímulos y oportunidades pensando específicamente en el Mundial”, explicó Sánchez.
Por eso, la especialista volvió a una recomendación sencilla, pero clave para cualquier compra vinculada a la Copa del Mundo: detenerse un momento y preguntarse si realmente vale la pena.
Escuchá la entrevista completa con Celeste Sánchez en Mañana de Noticias.
