La ley que regula los parques industriales y logísticos en Río Negro —la primera normativa que logró unificar criterios y ordenar el desarrollo de estos espacios a nivel provincial— está a punto de cumplir un año desde su sanción. Su impacto, que en un principio parecía difícil de medir, empieza ahora a tomar forma con señales concretas. Una de ellas es especialmente significativa: el primer parque industrial de gestión privada ya ingresó en etapa de negociación, un paso que marca una nueva etapa para el desarrollo productivo rionegrino.
Un gradual proceso de ordenamiento
La Ley Nº 5.767 fue uno de los proyectos centrales que el Ejecutivo envió sobre el final del último año parlamentario. La norma llegó para cubrir un vacío de décadas: establecer un marco legal unificado para los parques industriales de la provincia, ámbitos que históricamente habían quedado bajo criterios dispares y atados casi por completo a las decisiones de cada municipio.
Además de fomentar la radicación de nuevas compañías, la ley apuntó a ordenar el mapa productivo provincial y a motorizar un trabajo articulado entre las distintas regiones. El objetivo, en ese sentido, se orientó a reorganizar los polos ya existentes, actualizar sus estatutos y promover una integración más eficiente con las actividades energéticas, un sector cada vez más determinante en el desarrollo económico rionegrino.
Como parte de esa política, la Provincia impulsó a lo largo de 2025 una serie de encuentros con intendentes y responsables de áreas industriales de todo el territorio. El propósito fue realizar un relevamiento exhaustivo de la situación actual y avanzar hacia un esquema de adecuación que abarcara desde cuestiones legales hasta necesidades de infraestructura.
“En esta segunda etapa del año trabajamos en la readecuación normativa. Porque cuando analizamos todos los parques industriales reconocidos, vemos que en su mayoría —salvo tres de carácter mixto— son públicos. Y ahí nos encontramos con normativas muy deficientes o directamente antiguas, que necesitan ser actualizadas. Hay que empezar a ordenarlas, no solo en lo referido a la ley de Parques Industriales, sino también en aspectos operativos del funcionamiento diario”, explicó Soledad Ponce, secretaria de Áreas Industriales y Zona Franca.
Las principales fallas
La funcionaria detalló que muchas áreas productivas arrastraban serias falencias administrativas: algunas, por su antigüedad o por la propia idiosincrasia de cada localidad, nunca habían contado con un reglamento interno; otras ni siquiera estaban correctamente zonificadas, carecían de mensura o no contemplaban la modalidad de venta de lotes. “¿Qué seguridad jurídica le estamos dando al sector privado de esta manera?”, se preguntó Ponce, al describir ese escenario inicial.
Explicó que, para avanzar en la regularización, la Provincia trabajó junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) en el financiamiento de diversas consultorías técnicas. “Algunas áreas necesitaban estudios de impacto ambiental, otras un análisis de riesgo hídrico, y otras simplemente completar las mensuras. En cada caso evaluamos qué tipo de consultoría hace falta para empezar a ordenar y readecuar toda la documentación”, añadió.

En cuanto a la implementación de la nueva normativa, Ponce reconoció que existen límites prácticos en los parques industriales más antiguos. “Hay parques que tienen 20, 30 o 40 años. No podés imponerles de un día para otro una normativa sancionada hace apenas un año, pero sí podemos tratar de acercarnos lo más posible”, precisó, marcando el gradualismo que prevé el Ejecutivo para la adecuación del sistema.
El interés empresario
La Ley de Parques Industriales también aspiró a impulsar la radicación de nuevas empresas. Y, según reconocen en el Ejecutivo, parte de ese objetivo comenzó a materializarse: se registró un incremento en las consultas de inversores que desconocían que determinadas localidades contaban con un polo industrial disponible para recibir emprendimientos.
“Hemos visto un interés creciente de empresas. Con varias de ellas ya realizamos reuniones directas entre los municipios, la empresa y nosotros. Nos pone muy contentos poder ser el nexo entre el sector público municipal y el privado, y que finalmente se radiquen en parques industriales. Porque detrás de cada instalación hay una planificación local que también debemos acompañar y fomentar”, señaló Ponce al referirse al rol de la provincia frente a nuevos proyectos productivos.
Un polo 100% privado
Sin embargo, hay otro proceso en marcha que introduce una novedad para Río Negro: el desarrollo del primer parque industrial de gestión privada. “Estamos trabajando con varios interesados que buscan desarrollar parques industriales privados. Para nosotros es un hito. Estamos muy acostumbrados a los parques públicos, municipales o mixtos, pero no a los privados. En provincias como Córdoba hay muchos, pero acá estaremos próximos a tener el primero”, adelantó la funcionaria.
Aunque todavía no existen precisiones oficiales sobre su ubicación, se sabe que se instalará en el Alto Valle, en un sector próximo a Vaca Muerta. “Ya hay equipos técnicos trabajando en los proyectos que deberán presentar. Y eso también nos entusiasma, sobre todo porque se trata de zonas donde la radicación industrial suele ser más compleja”, añadió Ponce.
El proyecto para la puesta en marcha de este predio privado se encuentra en etapa de formulación. Una vez presentado, deberá ser evaluado por un gabinete técnico provincial, que puede otorgar una aprobación de prefactibilidad. Ese aval es provisorio, pero clave: habilita la elaboración del proyecto ejecutivo y el inicio de las obras. Cumplido ese proceso, se podrá avanzar hacia el reconocimiento definitivo como parque industrial.
“La importancia de contar con ese reconocimiento no es solo asegurar que el parque cumple con los requisitos mínimos para que una empresa o un inversor se instale. También es lo que permite acceder a beneficios impositivos y a las ventajas de la Ley de Promoción Económica”, precisó la funcionaria.
Un sitio oficial
Como parte del proceso de sistematización de la información sobre los 25 parques industriales de Río Negro, el Gobierno lanzó recientemente una plataforma web que centraliza los datos básicos de contacto de cada polo. El objetivo es ofrecer un acceso ágil a las empresas interesadas en radicarse.
“Estamos terminando las fichas técnicas. Cualquier empresa puede ingresar, ver el listado de parques habilitados y consultar qué superficie tienen, qué servicios ofrecen, cómo se accede a un lote y si cuentan con beneficios municipales para la radicación. Son aspectos que para una firma o un inversor resultan fundamentales”, explicó Ponce.
Además del relevamiento de parques, el sitio incorpora información sobre líneas de herramientas financieras disponibles y detalla los requisitos para iniciar el proceso de instalación.

