La paritaria concertada ayer en la Función Pública dejó un fuerte sabor amargo entre los dirigentes de los gremios estatales y potenció el reclamo de los sectores más críticos al Gobierno, como la Unter. El gremio docente ratificó el paro definido la semana pasada en un Congreso Extraordinario y expresó su disconformidad al denunciar una “clara falta de respeto” hacia los trabajadores.
La oferta
La propuesta presentada por la administración rionegrina contemplaba un incremento salarial equivalente a un punto porcentual sobre los haberes de octubre y noviembre. A ello se añadió un esquema de sumas fijas —no remunerativas ni bonificables— que oscilarán entre los $10.000 y $20.000, de acuerdo con la categoría y el agrupamiento de cada agente.
El ofrecimiento incluyó, además, una suba del 60% en el adicional por horas pasivas destinado al personal del Ministerio de Desarrollo, Deporte y Cultura, y la fijación de un plus de $40.000 para choferes, a partir de octubre.
En su comunicación oficial, la Provincia buscó enmarcar la negociación dentro de un criterio de “responsabilidad”. Aseguró sostener el compromiso con el diálogo paritario, pero advirtió que la “responsabilidad fiscal” es una condición ineludible a la hora de definir aumentos. Este argumento cobró relevancia en un contexto donde el Gobierno debió recurrir este mes a un crédito de 50 mil millones de pesos para equilibrar gastos corrientes.
Tras el encuentro de Aguiar
ATE fue uno de los primeros en rechazar la oferta y solicitar un cuarto intermedio, aunque la nueva fecha aún no fue confirmada a los gremios. La reacción generó sorpresa, especialmente luego de la reunión que el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, mantuvo días atrás con el ministro de Hacienda, Gabriel Sánchez, en la previa de la paritaria.

El sindicato desestimó de plano la propuesta y anunció que ni siquiera la llevará a instancias orgánicas de deliberación. “Este ofrecimiento configura un retroceso en materia salarial. Al parecer las recetas de Milei llegaron a Río Negro y se pretende cargar el costo de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores”, declaró Rodrigo Vicente, secretario general de ATE Río Negro.
No obstante, la organización gremial mostró una postura más contemplativa en relación con el aumento de las guardias para los empleados de Senaf y Desarrollo Humano. En este caso, el Ejecutivo concedió una suba del 60% para el último trimestre del 2025, escalonada en un 30% en octubre, 15% en noviembre y otro 15% en diciembre.
«Una vergüenza»
UPCN, por su parte, también manifestó su rechazo y calificó la propuesta como “insuficiente, desubicada y burlesca”.
“Es una vergüenza que el Gobierno pretenda que los trabajadores nos resignemos a que nos paguen lo que se les ocurra, ignorando la realidad que se vive en cada hogar. Este accionar no hace más que sacar a la luz el descontento de la gente”, expresó la conducción provincial en un comunicado.
El gremio sumó su voz al pedido de revisión y remarcó que el salario está por encima de cualquier bandera política, advirtiendo que propuestas de este tenor solo se traducen en una “humillación” y en un perjuicio para los empleados estatales.
Paro en marcha
“El 1 de octubre todos al paro en rechazo a la propuesta ajustadora del Gobierno”, expresaron desde la Unter.
Tras conocer la oferta del Ministerio de Educación y Derechos Humanos, el gremio docente no solo la rechazó de plano, sino que además ratificó el plan de lucha aprobado en el Congreso Extraordinario realizado el miércoles en Huergo. Allí se resolvió un paro de 24 horas para este viernes y una medida de fuerza de 48 horas el lunes y martes próximos.
“La propuesta oficial no responde a las necesidades urgentes planteadas en la paritaria, no contempla el deterioro sostenido del poder adquisitivo de nuestros salarios y reproduce en la provincia las políticas de ajuste que impulsa el Gobierno nacional”, advirtió la conducción sindical.

En la Unter, que renovará su conducción este mes, señalaron también que el Ejecutivo no mostró verdadera voluntad de diálogo, pese a lo que se sostiene en las gacetillas oficiales. “Propuso pasar a un cuarto intermedio, maniobra que constituye una estrategia deliberada para dilatar los tiempos y evitar compromisos concretos. Esta actitud no solo posterga soluciones, sino que además representa una falta de respeto hacia quienes sostenemos a diario el sistema educativo en condiciones cada vez más precarias”, afirmaron.
Finalmente, el gremio reclamó “respuestas inmediatas, serias y acordes con la realidad que atraviesan los trabajadores” y subrayó: “La educación pública no se sostiene con discursos vacíos, sino con decisiones políticas que reconozcan y valoren el esfuerzo de quienes la hacemos posible cada día”.

