La disputa entre el gobernador Alberto Weretilneck y el vicegobernador, Pedro Pesatti, empieza a tener un costo para los rionegrinos, que va más allá de lo institucional.
Pesatti cerró el 2025 con una decisión de fuerte peso político: el miércoles habilitó la creación del bloque Cambia Río Negro, para los legisladores Santiago Ibarrolaza y Patricia Mc Kidd.
Más allá del beneficio directo y formal para esos parlamentarios, el guiño fue para Aníbal Tortoriello.
El diputado nacional es líder del partido Creo, pero sobre todas las cosas el principal opositor que tuvo Weretilneck en los últimos años, tanto en Cipolletti como en la provincia.
Qué implica habilitar un bloque
La disposición de Presidencia de la Legislatura para reconocer un octavo bloque combina datos objetivos con argumentos opinables.
Es cierto que no se puede mantener a dos representantes del pueblo en “invisibilizados”, en una especie de limbo parlamentario. Pero también es cierto que la Legislatura -y principalmente los rionegrinos que contribuyen al presupuesto de ese poder- no pueden cargar sobre sus espaldas las diferencias políticas que llevan a los dirigentes a unirse transitoriamente para ganar una elección y separarse luego del paso por las urnas.
Autorizar un nuevo bloque parlamentario significa, como mínimo, dar luz verde a la designación de un secretario administrativo y de un secretario legislativo, que cobran el 80% del monto mensual asignado a un legislador, es decir entre 3 y 4 millones de pesos mensuales. En síntesis, unos 100 millones de pesos anuales, tomando en cuenta aguinaldos y cargas.
La cifra crecería si llegaran a reconocerles “puntos” (una partida discrecional para nombrar colaboradores), vehículos oficiales u otros gastos para el funcionamiento de la bancada.
El valor de ganar una elección
Por otra parte, se resaltó que la habilitación de “Cambia Río Negro” responde a “la legitimidad política actual de este espacio a partir de los resultados de la última elección nacional”, en la que Tortoriello fue el candidato más votado en la provincia.
Tortoriello sacó 80.660 votos en los comicios provinciales del 2023. No necesitaba salir primero en el 2025 para ser “visibilizado” en la Legislatura.
Por otra parte, si se pretende coherencia, la explicación basada en los éxitos electorales no conduce a otro camino que no sea la autorización inmediata de un noveno bloque en el parlamento provincial.
El roquense César Domínguez es otro de los que reclama desde hace meses el reconocimiento de La Libertad Avanza. Difícilmente alguien pueda desconocer que el partido liderado por Javier Milei fue el más votado en las dos últimas elecciones nacionales de Río Negro. Por lo tanto, es probable que el contribuyente rionegrino tenga que reservar otros $ 100 millones anuales en nombre de la justicia parlamentaria.
La interna de JSRN
Queda claro entonces que, así como se mantuvo freezado durante dos años el pedido de los legisladores que responden a Tortoriello, la repentina habilitación durante el último día hábil del año también responde a motivos políticos centrados en la vida interna del oficialismo rionegrino.
Y así como el cajoneo de las notas de Ibarrolaza y Mc Kidd se explicaba en la férrea unidad entre el gobernador y el vice, el gesto a favor de Tortoriello debe entenderse como una muestra del nivel de degradación del vínculo entre Weretilneck y Pesatti.
El titular de la Legislatura firmó la disposición sobre Cambia Río Negro luego de las críticas públicas del presidente del bloque de JSRN, Facundo López, que lo ubicó como un “despechado” y le marcó la cancha, aclarando que el vice podía subirse nuevamente al auto que maneja Weretilneck, pero sin exigir un cambio de rumbo.
Pesatti y López cruzaron más dardos en redes sociales, con una disputa insólita por el logro que significó para El Cóndor tener una estación de servicios.
La publicación de Facundo López tuvo comentarios en defensa de Pesatti.

¿Y si escala la disputa?
La pelea puede resultar entretenida para el receso de verano, pero desde la misma Legislatura ya advierten que los problemas pueden escalar rápidamente si persiste el ánimo beligerante.
Mirando más allá de enero, un dirigente con experiencia legislativa se preguntó qué pasaría si en la previa a la apertura de sesiones ordinarias-y rompiendo con la tradición- el bloque de JSRN insta a otras bancadas a no aprobar la designación de los secretarios parlamentario y legislativo, que son los brazos ejecutores de todas las decisiones políticas -y discrecionales- que toma el vicegobernador.
Ese dirigente también recordó que la propia creación del nuevo bloque de Cambia Río Negro debe ser ratificada por el cuerpo en sesión. “¿Y si la mayoría vota en contra?”, preguntó con picardía.
En manos de Weretilneck
En este contexto, el único que aparece con margen real para desactivar una situación que ya se perfila como una bomba política es el gobernador Weretilneck.
Sin embargo, hasta ahora no dio señales firmes de estar dispuesto a recomponer el vínculo con Pesatti, con quien lleva cinco meses y medio sin diálogo.
Si el distanciamiento se consolida, el conflicto dejará de ser una interna de poder para convertirse en un problema con impacto directo en el funcionamiento institucional y en el bolsillo de los rionegrinos.

