La Provincia puso en marcha una mesa de trabajo para debatir un nuevo esquema de distribución de las regalías petroleras. La propuesta oficial pone el foco en la incorporación de cinco localidades que en los últimos años se sumaron a la actividad hidrocarburífera, un cambio en el mapa productivo que vuelve a tensar el vínculo con los históricos municipios petroleros.
Una de las primeras voces en cuestionar la iniciativa fue la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto (PJ). Durante su discurso de apertura de sesiones del Concejo Deliberante, la jefa comunal advirtió sobre el impacto que tendría la medida en las finanzas locales y convocó a otras fuerzas políticas a unificar posiciones frente al debate que se abre.
De nueve a 14 municipios productores
El primer encuentro por el nuevo esquema de regalías tuvo lugar el jueves. Esta instancia se sumó a una convocatoria previa que reunió a los 39 municipios rionegrinos, donde comenzó a discutirse la actualización de los índices de coparticipación.
La propuesta gubernamental apunta a modificar el esquema vigente desde 2004 y adecuarlo a la actual realidad productiva. Durante la exposición, la secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, remarcó que el volumen de producción es dinámico y advirtió que los ejidos municipales no siempre coinciden con la totalidad de las áreas explotadas.
En ese sentido, también señaló que existen localidades con incidencia directa o indirecta de la actividad que no habían sido contempladas en el diseño original. “En 2004 se firmó un acuerdo entre los nueve municipios productores y se establecieron los índices de participación. Pero la realidad de la actividad hidrocarburífera hoy dista mucho de la de entonces. En ese momento, la producción estaba concentrada en el norte de la provincia, principalmente en el área de influencia de Catriel. Las cinco principales áreas aportaban el 75% de la producción y era básicamente petróleo. En estos 25 años también se desarrollaron proyectos de gas y áreas no convencionales, por lo que hoy las zonas más importantes se encuentran en el Alto Valle, con Estación Fernández Oro en Allen, Loma Negra cerca de Roca y las confluencias en Campo Grande y Cinco Saltos”, explicó Moya en diálogo con Literal.
Frente a este escenario, el Gobierno planteó una nueva metodología basada en criterios técnicos, objetivos y verificables, orientados a reflejar con mayor precisión el impacto real del sector en cada municipio. El esquema propone zonificar la superficie afectada en cuatro áreas productoras e incorporar a Mainqué, Huergo, Godoy, Regina y Chichinales, lo que elevaría a 14 el total de municipios reconocidos como productores.

Cómo se compone el nuevo esquema
El nuevo Índice de Distribución Anual forma parte de una sugerencia inicial y no implica una imposición definitiva. Para calcularlo se tomó una base que permita introducir actualizaciones periódicas, evitando que deban pasar décadas —como ocurrió hasta ahora— para revisar los criterios de reparto.
“Planteamos la necesidad de una metodología en la que la distribución se actualice quizás de forma anual, para que la incidencia de la actividad sobre los municipios sea lo más aproximada posible. La idea es que las localidades que tienen impacto hidrocarburífero cuenten con los recursos necesarios para afrontarlo. Se trata de una propuesta técnica, matemática y objetiva”, explicó la funcionaria. En esa línea, remarcó que la actividad es dinámica, por lo que zonas que hoy registran menor producción podrían incrementarla en los próximos años.
El esquema se estructuraría sobre dos variables principales. Por un lado, el componente de producción–distancia, que contempla la producción acumulada del año anterior e incorpora la incidencia indirecta en municipios ubicados hasta 100 kilómetros de las zonas productoras, con una distribución inversamente proporcional a la distancia. Por otro, el criterio de pozos en ejido municipal, que mide la incidencia directa de la actividad, ponderando en un 70% los pozos en producción y en un 30% aquellos sin producción dentro de cada jurisdicción.
Con estos parámetros, la Provincia busca dejar parcialmente de lado el histórico debate por la definición de ejidos colindantes, una discusión que se extendió durante décadas. Al establecer un esquema de proporcionalidad dentro de un radio determinado, la necesidad de una delimitación previa por parte de la Legislatura perdería centralidad.
“La Secretaría de Hidrocarburos cuenta con datos mensualizados de producción, pozo por pozo y capa por capa. Tenemos los pozos georreferenciados, lo que nos permite trabajar con información objetiva para asignar los índices. El desafío es cómo se distribuye, porque Río Negro tiene la particularidad de que muchos municipios no son colindantes, por lo que existen superficies que no pueden asignarse de manera directa”, agregó Moya.
Los menos beneficiados
De acuerdo con un análisis preliminar basado en datos de 2025, Catriel y Roca serían los municipios que más recursos perderían con la aplicación del nuevo esquema. Sin embargo, desde el Gobierno recalcaron que esa situación podría modificarse en el futuro, en función de la evolución de la actividad productiva en cada zona.
“Catriel concentraba cerca del 60% de la participación, mientras que otros municipios aportaban más producción sin verlo reflejado en la distribución. Lo que buscamos es que, con los datos georreferenciados y las herramientas tecnológicas actuales —muy distintas a las de 2004—, los índices sean lo más fieles posible a la realidad”, comentó la funcionaria.
El inicio de mesas de trabajo
Desde la Provincia adelantaron que habrá nuevos encuentros entre los municipios y los equipos técnicos de las secretarías de Hidrocarburos y Energía. Sin embargo, dejaron en claro que la intención es avanzar con la aplicación del nuevo índice en el corto plazo.
“Lo que necesitamos es recibir devoluciones de los municipios y, si es necesario, incorporar otros criterios. Por eso hablamos de parámetros técnicos, objetivos y ‘fríos’, para que cada uno pueda hacer sus aportes. El mismo jueves acordamos realizar reuniones individuales con cada localidad para analizar sus situaciones particulares y explicarlo en detalle, porque cuando se presenta en términos generales —cuatro zonas, 14 o 15 municipios— puede resultar abstracto”, precisó la secretaria.
Desde el Gobierno señalaron además que el trabajo técnico de la Secretaría se viene desarrollando desde 2019, cuando se puso por primera vez en discusión la actualización de las regalías. Sin embargo, en ese momento la iniciativa no prosperó por la falta de acuerdos en torno a la definición de los ejidos colindantes. Desde entonces, el equipo técnico mantuvo los estudios en elaboración a la espera de una señal política que habilitara avanzar.
La postura catrielense
En ese contexto, la intendenta Salzotto fue la primera en advertir el impacto que tendrían estos cambios. Según expresó en el arranque del año legislativo ordinario, la ciudad podría sufrir una reducción cercana al 50% en los ingresos por regalías.
La preocupación no es menor. Catriel es históricamente el municipio que más fondos recibe por contratos petroleros. Solo en 2025, este concepto implicó transferencias por $2.104.002.450, ubicándola con amplia diferencia al tope del ranking provincial.
Frente a este escenario, la jefa comunal aseguró que mantendrá una postura de prudencia ante el cambio repentino que implicaría una merma de esa magnitud en las finanzas locales. “El plan de acción de la gestión hace dos días era uno; tras la reunión, ese plan cambió. Hoy tenemos que ser precavidos y cuidadosos, y conservar los principios de transparencia y eficiencia en el manejo de las arcas municipales”, afirmó ante los ediles.

Salzotto también advirtió que se avecina un año de “luchas conjuntas” y convocó tanto a dirigentes aliados como opositores a unificar posiciones. En ese sentido, subrayó que el debate excede a la coyuntura política y está directamente vinculado al futuro de la comunidad, incluso para quienes aspiren a conducir el municipio en los próximos años.
“Hablar de reducir en casi un 50% las regalías hidrocarburíferas es correr totalmente del centro la historia de la capital del petróleo, como lo ha sido Catriel durante 66 años”, remarcó.
Resta ahora conocer si Catriel logrará incorporar criterios propios que atenúen la pérdida proyectada en el nuevo esquema de distribución.

