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Río Negro

Plan Director de Cloacas de Roca: más de una década de demoras y una tragedia que pone la obra bajo la lupa

El proyecto fue licitado por Nación en 2022 y todavía no tiene una fecha clara de finalización. La muerte de un operario volvió a exponer las falencias de un proyecto que arrastra años de retrasos. ¿Qué dicen desde ARSA, la empresa que deberá operar la red en un futuro?
El plazo inicial de ejecución era de 30 meses.

El Plan Director de Cloacas de Roca fue concebido hace más de una década como una de las obras clave para el saneamiento de la ciudad. Sin embargo, tras años de anuncios, gestiones y demoras, su ejecución apenas logró superar el 15%. En ese contexto, la reciente muerte de un operario durante los trabajos volvió a poner bajo la lupa un proyecto que arrastra falencias históricas y cuya continuidad depende por completo del dinero que envíe la Nación.

En esta nota, Literal repasa los orígenes del proyecto, el extenso camino que atravesó hasta llegar a su licitación, el impacto de la paralización de los trabajos al comienzo del gobierno de Javier Milei y las dudas que persisten sobre el estado y el alcance de una red que, en el futuro, deberá operar la Provincia.

La fecha de finalización de los trabajos es una incógnita y desde este martes mucho más, porque la Secretaría de Trabajo de la provincia declaró “suspendido” el proyecto, hasta tanto se complete una investigación en el ámbito de Seguridad e Higiene.

Una demanda en aumento

La necesidad de ampliar la red cloacal de Roca comenzó a plantearse a principios de la década de 2010, cuando el sistema ya mostraba claros signos de saturación y episodios recurrentes de desbordes.

Un informe final del Consejo Federal de Inversiones (CFI), elaborado en 2014, advertía que la red de desagües se encontraba “ampliamente superada por el crecimiento poblacional y el paso del tiempo, que excede los períodos de vida útil de los distintos componentes”. Por entonces, la cobertura del servicio de saneamiento alcanzaba al 73,6% de la población, lo que ya evidenciaba la necesidad de aumentar su capacidad.

En rojo las zonas de Roca con cañerías de asbesto y hormigón a agosto de 2014. Fuente CFI.

Aunque gran parte de las cañerías en los sectores nuevos de la ciudad eran de PVC, el principal problema se concentraba en el casco histórico, donde predominaban —y en muchos sectores aún persisten— conductos de hormigón y de asbesto cemento. Muchas de esas instalaciones tienen más de 60 años de antigüedad y presentan problemas graves de erosión, fisuras y roturas.

El obstáculo para conseguir financiamiento

La etapa de formulación del proyecto se extendió durante varios años y fue recién en 2017 cuando se realizó la primera audiencia pública vinculada al proyecto. “Vamos a llevar adelante una obra que es la Roca de los próximos 30 años”, señalaba por entonces el ministro de Obras Públicas de Río Negro, Carlos Valeri, en declaraciones a Canal 10.

En ese momento, el proyecto se pensaba (como ocurre con la mayoría de los planes directores en la provincia) como un trabajo conjunto entre el Departamento Provincial de Aguas (DPA) y el hoy extinto Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), en el marco del Programa de Agua Potable y Saneamiento (PayS).

La obra contemplaba la construcción de 12,5 kilómetros de colectores troncales, 15,4 kilómetros de cañerías entre estaciones impulsoras y cerca de 30 kilómetros de redes domiciliarias. Además, preveía extender el servicio de cloacas a barrios como Mosconi, La Ribera, Stefenelli Sur y Stefenelli Norte, lo que implicaría alrededor de 700 nuevas conexiones.

Sin embargo, la falta de acuerdos para garantizar los millonarios fondos necesarios demoró el avance del proyecto. Recién en 2021 la iniciativa volvió a tomar impulso, cuando se definió avanzar con un financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La intendente María Emilia Soria participó del acto de apertura de sobres en Buenos Aires.

El monto de la obra resultaba difícil de afrontar para las arcas locales y provinciales. Para dimensionar su magnitud, el presupuesto estimado representaba casi el 50% del presupuesto anual del municipio de Roca de aquel momento.

En ese contexto, la ejecución del proyecto quedó finalmente en manos exclusivas de la Nación. Para entonces, el plan original debió ser readecuado y hasta se convocó a una nueva instancia de debate público.

Finalmente, en abril de 2022 la obra se licitó y adjudicó a la única empresa que se presentó: Ecosur Bahía S.A.. El proyecto se valuó en $2.607.037.712,55, monto que incluía la mejora de la red troncal, la reparación e instalación de nuevos colectores, la refacción de estaciones elevadoras y trabajos en la planta depuradora.

La nula participación provincial

Sin embargo, ese tampoco fue el final del largo recorrido administrativo. Tras la adjudicación comenzaría una nueva etapa, igual de compleja: la ejecución de la obra.

Los trabajos comenzaron en 2023, pero quedaron paralizados tras el cambio de signo político en el Gobierno nacional. Hasta ese momento, el grado de avance de la obra alcanzaba el 13,05%.

Sin embargo, las tareas se retomaron hacia el segundo semestre de 2024. En ese contexto, el proyecto volvió a quedar en el centro del debate público a raíz de un reclamo de vecinos de Stefenelli, quienes solicitaron la relocalización de una de las plantas elevadoras ante el riesgo de contaminación, infecciones y olores.

Desde entonces, se estima que el avance de los trabajos fue mínimo y con un ritmo lento. De hecho, desde la Provincia aseguran no tener precisiones sobre el progreso de una red que, una vez finalizada, deberá ser operada por la prestadora provincial.

“Históricamente, las obras financiadas por el ENOHSA se ejecutaban con participación de ARSA, del DPA o de los municipios. En este caso, en cambio, la obra fue ejecutada directamente por Nación, primero a través del ENOHSA y luego del Estado nacional, sin participación ni contraparte local”, explicó el gerente general de ARSA, Javier Iud, en diálogo con este medio.

El funcionario no solo lamentó la nula participación de la provincia en el desarrollo del proyecto, sino también los riesgos que implica la supervisión de una obra gestionada desde Buenos Aires. “Nosotros no participamos en ninguna etapa de inspección y, en términos de ejecución, no conocemos en detalle la obra. Lamentablemente volvimos a tomar contacto con este proyecto a partir de este hecho trágico que costó la vida de un trabajador. Estos son los riesgos que existen cuando una obra se controla a más de mil kilómetros de distancia”, señaló.

Cuánto dinero se destinó

Aunque la obra estaba originalmente prevista a concluir durante este año, el Gobierno rionegrino asegura que no cuenta con precisiones sobre una posible fecha de finalización. Según explicaron, la contratista avanza en la medida en que se liberan los fondos nacionales, algo que —afirman— ocurre de forma intermitente.

El Presupuesto 2026 incluyó partidas para este proyecto por alrededor de $2.000 millones, provenientes del Tesoro Nacional. Sin embargo, los registros de inversión pública de la Oficina de Presupuesto del Congreso muestran que los últimos devengamientos de recursos para la obra se realizaron en 2024, cuando se ejecutaron $5.756 millones, mientras que quedaron cerca de $7.000 millones en crédito disponible.

Durante 2025 y lo que va de 2026, las partidas no habrían tenido ejecución, según esos mismos registros.

Los problemas derivados

Para ARSA, los retrasos en el Plan Director impactan directamente en el estado de la red cloacal de la ciudad, que en varios sectores funciona con soluciones provisorias. Uno de los casos más emblemáticos es el bypass ubicado en la esquina de Don Bosco y Alsina, que permanece instalado desde hace cuatro años e incluso fue cubierto con una pequeña estructura para proteger la instalación.

“No sabemos cuánto tiempo más va a durar. Si fuera cambiar una manguera, lo resolvemos rápidamente. Pero esta es una obra que cuesta alrededor de $1.000 millones y forma parte del Plan Director. Mientras tanto, el usuario sufre un servicio precario, provisorio, que además le genera molestias a los vecinos”, explicó Iud.

Y agregó: “La incertidumbre se mantiene hasta que esa obra figure en el plan de trabajo y la empresa cuente con el financiamiento para encararla”.

Por ahora, los diálogos informales con la empresa contratista revelerían que no estarían garantizados los fondos en el corto plazo para completar los colectores previstos en ese sector de la ciudad.

Cómo se mantiene la red

Actualmente, el sistema de desagües cloacales de Roca se mantiene mediante reparaciones parciales realizadas por la compañía prestadora del servicio.

Al respecto, desde ARSA señalaron que la planta elevadora del barrio El Petróleo se encuentra en proceso de recuperación, lo que permitiría disminuir —e incluso eliminar— los vuelcos accidentales que todavía se registran en algunos canales de desagüe de la ciudad.

“Lo que hacemos hoy son reparaciones puntuales. El Plan Director, en cambio, nos permitiría ampliar el radio de servicio y que más vecinos puedan conectarse. Hoy eso es prácticamente imposible”, explicó el gerente general de ARSA.

Según detalló, la falta de avances en el proyecto estructural limita la posibilidad de incorporar nuevos usuarios al sistema. “El efecto de no tener el Plan Director es que resulta casi imposible sumar nuevas conexiones. Mientras tanto, lo que hacemos es mantener el sistema con parches en los sectores donde los colectores se rompen o colapsan”, agregó.

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