Choele Choel busca convertirse en uno de los primeros municipios de Río Negro en adherir al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). Se trata de un programa orientado a promover inversiones productivas, mediante incentivos fiscales, en el sector de las micro, pequeñas y medianas empresas.
En esta nota de Literal repasamos cómo funciona el RIMI, que forma parte de las novedades de la flamante Ley de Modernización Laboral. ¿Qué impacto podría tener este esquema en la economía agrícola-ganadera de la Provincia?
El primer municipio que busca sumarse
El proyecto de ordenanza que propone la adhesión formal al Título 23 de la Ley 27.802 ingresó esta semana al Concejo Deliberante. En su argumentación, el monobloque Somos Choele —autor de la iniciativa— señala como principal objetivo favorecer al sector ganadero, una de las actividades económicas más relevantes del Valle Medio.
Sin embargo, el texto también menciona posibles beneficios para otras producciones regionales, como la fruticultura y los cultivos forrajeros, un segmento que mostró un fuerte crecimiento en los últimos años.
“Promover inversiones en estos sectores permitirá agregar valor a la producción regional, mejorar la competitividad de los productores, generar nuevas oportunidades de empleo y fortalecer el entramado productivo local”, sostuvo el concejal Darío Castro, autor del proyecto.
La normativa también pone el foco en el rol de los gobiernos locales en la promoción económica, planteando que los municipios pueden facilitar administrativamente el desarrollo de inversiones y actuar como nexo entre organismos provinciales, nacionales y el sector productivo.

En esa línea, el proyecto establece que el Ejecutivo municipal podrá “adoptar las medidas administrativas necesarias para facilitar la implementación, difusión y promoción del régimen en el ámbito local”. Además, habilita la posibilidad de impulsar mecanismos complementarios al RIMI, orientados especialmente al desarrollo agroindustrial, la incorporación de tecnología y la generación de empleo local.
Asimismo, la iniciativa faculta al municipio a celebrar convenios de cooperación con organismos nacionales y provinciales, instituciones productivas, cámaras empresariales y entidades del sector agroindustrial, con el objetivo de fortalecer la implementación y promoción del régimen.
¿Tiene chances de aprobarse?
La eventual aprobación de esta adhesión podría seguir un camino similar al que tuvo su antecedente inmediato en la ciudad: el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En ese caso, el Concejo aprobó la adhesión apenas dos meses después de la sanción en el Congreso.
En aquella instancia, la ordenanza se aprobó con cinco votos a favor y dos en contra, que correspondieron a dos concejales del PJ y la UCR. La discusión, además, generó cuestionamientos y manifestaciones de rechazo por parte de algunos sectores de la comunidad.
Pero ¿cómo funciona el RIMI?
El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones fue incorporado en la reforma laboral como un complemento al RIGI. Mientras este último apunta a proyectos de gran escala, el nuevo esquema apunta a completar la cadena productiva y se focaliza en las Pymes.
Según establece la ley, el régimen busca “garantizar la prosperidad del país” y se rige por una serie de objetivos vinculados al desarrollo productivo. Entre ellos se destacan la promoción del crecimiento económico y de las cadenas de valor, el fortalecimiento de la competitividad de los distintos sectores productivos, el incremento de las exportaciones de bienes y servicios y la generación de empleo.
La normativa también fija distintas escalas de inversión mínima según el tamaño de la empresa. Para las microempresas, el piso se establece en USD 150.000; para las pequeñas empresas en USD 600.000; para las medianas empresas tramo 1 en USD 3,5 millones; y para las medianas empresas tramo 2 el piso llega hasta USD 9 millones.
Los principales beneficios
El esquema de beneficios se estructura sobre tres ejes principales: la amortización acelerada de bienes de capital, la devolución más rápida del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y una menor carga impositiva sobre insumos estratégicos como la energía y la hacienda. Estas herramientas buscan generar condiciones más favorables para el desarrollo de proyectos productivos, particularmente en sectores agroindustriales.
En el caso de la amortización acelerada, las pymes pueden deducir sus inversiones productivas en plazos considerablemente más cortos que los previstos en el esquema impositivo tradicional. Esto permite reducir el Impuesto a las Ganancias en los primeros años del proyecto, mejorando la rentabilidad inicial de las inversiones.
Uno de los puntos más destacados para las economías regionales es el tratamiento fiscal de los equipos de riego agrícola y las mallas antigranizo, dos herramientas clave para la producción en la Patagonia. En estos casos, el régimen permite amortizar la inversión en una sola cuota, lo que facilita la recuperación fiscal del capital invertido.

Este aspecto fue especialmente valorado por el gobierno de Río Negro, que destacó el impacto que podría tener en la expansión de las áreas productivas bajo riego:
“Hace poco se aprobó el régimen de incentivo a las medianas inversiones, el RIMI, en el cual se incorpora la amortización acelerada de equipos de riego y mallas antigranizo para nuestra región patagónica. También es muy importante la baja del IVA del 27% al 10,5%, lo que vuelve a poner en juego la posibilidad de regar con energía eléctrica en nuestra región, donde el riego es total”, señaló el secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso, en una comunicación oficial de la Provincia.
El régimen también introduce modificaciones en el sistema de valuación de la hacienda para los establecimientos dedicados a la invernada o al engorde a corral. Este cambio impacta en la determinación del Impuesto a las Ganancias, al reducir el resultado por tenencia de cada ejercicio fiscal.

