El presidente, Javier Milei, anunció ayer el envío al Congreso de un proyecto de reforma electoral, con un eje central: la eliminación de las PASO en los comicios nacionales.
La iniciativa tendría ingreso formal este miércoles y llegará acompañada de otras propuestas de peso para el sistema político argentino, como la eliminación de aportes estatales para los partidos, la aplicación de la Ficha Limpia y la suspensión de las elecciones directas de los representantes argentinos en el Parlasur.
MAÑANA ENVIAMOS LA REFORMA ELECTORAL AL CONGRESO
— Javier Milei (@JMilei) April 21, 2026
ELIMINAMOS LAS PASO: basta de obligar a los argentinos a pagar internas de la casta.
CAMBIAMOS EL FINANCIAMIENTO: se termina la política viviendo de tu bolsillo.
FICHA LIMPIA: los corruptos AFUERA para siempre.
SE ACABÓ LA…
Afiliaciones con más control y nuevo piso
De acuerdo con los primeros detalles que se conocieron hoy, la intención del Poder Ejecutivo también prevé la sustitución de las afiliaciones partidarias en papel por un mecanismo de avales realizados de manera biométrica, para evitar falsificaciones.
Además, se elevarían las exigencias que se piden para que un espacio político pueda constituirse como partido. Los espacios de distrito tendrán que demostrar afiliados equivalentes al 0,5% del padrón electoral, con un tope sobre dos millones de electores. Para obtener la condición de partido nacional, se requerirá presencia en diez distritos, el doble de lo que exige la normativa vigente. Además, la personería se perderá si el partido no alcanza al menos el 3% del padrón en una de dos elecciones consecutivas.
Otra novedad que se incorporan es que dejará de ser obligatorio el debate presidencial.
Cómo se aprueba una reforma electoral
El proyecto tendría su primer debate en el Senado y -por tratarse de una reforma electoral- la aprobación exige una mayoría especial (la mitad más uno). Esto quiere decir que, más allá de los presentes en el recinto al momento de votar, se necesitarán 37 adhesiones en la Cámara Alta y 129 en Diputados.

Río Negro y su última reforma electoral
Pero más allá de ese contexto nacional, hay que analizar el impacto que pueden provocar en Río Negro los cambios impulsados por el presidente.
Y dentro de esa mirada, el primer elemento que sobresale tiene que ver con la fecha de elecciones provinciales en el 2027.
Hasta el momento, todas las proyecciones indicaban que la provincia elegiría a sus próximas autoridades dentro del primer cuatrimestre, repitiendo la estrategia que Juntos Somos Río Negro desplegó en 2019 y 2023, separando el máximo posible el calendario local con la campaña electoral nacional.
Ahora, si el proyecto de Milei prospera y no habrá urnas recién hasta octubre del 2027, las posibilidades de una convocatoria después de abril se reactivan.
¿En qué fechas se hicieron las elecciones provinciales?
Elegir después del primer cuatrimestre no sería una novedad en absoluto para la provincia. Desde 1983 a 2023, las elecciones provinciales recorrieron todo el almanaque: dos veces en abril (2019 y 2023), dos veces en mayo (1995 y 2007), dos veces en junio (1999 y 2015), dos veces en agosto (1991 y 2003), dos veces en septiembre (1987 y 2011) y una vez en octubre (1983).
¿Qué elementos serán determinantes entonces para esa decisión? Varios, pero tres de ellos tienen centralidad: la imagen del presidente y de su gobierno a principios del año próximo, el vínculo entre Weretilneck y la Casa Rosada y la imagen del propio gobierno rionegrino en la provincia.
Campaña corta, de shock, sin ofrecer muchas chances a la oposición para consolidar su estrategia; o campaña larga, para instalar mejor a candidatos oficialistas dentro del marco de “renovación” que transita JSRN, son las dos opciones que aparecerán en el menú del gobernador.
En tanto, la relación con Milei y su entorno será decisiva para saber cuánto influirá La Libertad Avanza en el proceso rionegro. Será una escena bien diferente si el oficialismo nacional presenta candidatos propios y fuerza una división por tres del electorado, si habilita la exploración de una alianza con JSRN o si directamente se declara prescindente y mira desde lejos, una variable que seguramente Weretilneck computaría como un guiño a su favor.
El límite de la reforma electoral del 2022
Lo que no puede hacer Weretilneck es convocar a votar por gobernador y legisladores el mismo día que se celebren las elecciones nacionales.
Ese fue precisamente el eje de la última reforma electoral que se hizo en Río Negro, en octubre del 2022, cuando la Legislatura aprobó por mayoría un desdoblamiento obligatorio de los procesos electorales, para “asegurar la autonomía provincial».
La normativa vigente indica que las autoridades rionegrinas deben surgir de comicios celebrados entre abril y octubre del año de vencimiento de mandatos, con la posibilidad de que en los cuartos oscuros aparezcan boletas “adherentes”, con mismos candidatos a gobernador y vice pero con candidatos diferenciados para la Legislatura.
Ese sistema fue clave para el triunfo de la fórmula Weretilneck-Pesatti en 2023, que apareció en las boletas de JSRN, de la UCR y de Nos Une Río Negro, esta última producto de la alianza efímera con el entonces senador peronista Martín Doñate.
El pedido por la Boleta Única de Papel
Y precisamente ese esquema es el que recibe actualmente pedidos de modificación, para que Río Negro deje atrás las boletas tradicionales e incorpore la Boleta Única de Papel, como se utilizó en los comicios legislativos del 2025.
Desde La Libertad Avanza, con el senador Enzo Fullone a la cabeza, activaron una fuerte campaña en redes a favor del voto provincial con BUP, pero también desde el PRO insisten en ese reclamo, luego de presentar inicialmente un proyecto de ley en 2020.
Esa iniciativa fue ratificada recientemente, en el marco de otros cambios que impulsa el PRO para el sistema electoral rionegrino. Entre ellos se encuentra la obligatoriedad del debate entre candidatos y la eliminación de fueros para todos los funcionarios públicos, a través de una adenda en la Constitución Provincial.
Weretilneck días atrás, cuando habló sobre las elecciones del 2027

