El Congreso de la Unter votó mayoritariamente por el rechazó a la propuesta salarial del gobierno de Río Negro. No obstante, la moción de convocatoria a nuevos paros no alcanzó el número solicitado en el estatuto gremial, por lo que solo mantendrán la continuidad de las acciones de visibilización del reclamo.
Sin paro a la vista
La mayoría de las seccionales reunidas en Viedma se inclinó por una negativa a la propuesta gubernamental, que prevé actualizar los salarios durante el próximo cuatrimestre según el promedio del IPC de Viedma y el nacional.
Para el sindicato, ese esquema “consolida salarios de pobreza y profundiza la pérdida del poder adquisitivo”. El principal problema es que las actualizaciones se aplican cada dos meses, lo que —según Unter— deja períodos sin aumento y con un índice que se aplica con retraso.
Pero el malestar más extendido apunta a la falta de negociación. Es que el Gobierno llevó una propuesta única para todos los gremios y no habilitó ninguna rediscusión sobre montos ni otros aspectos. Una postura similar expresó la conducción de UPCN, que directamente decidió no participar de la mesa de la Función Pública.
”Mientras el gobierno sigue dilatando respuestas, en las escuelas crece el malestar, la sobrecarga y las condiciones precarias. No vamos a naturalizar que un cargo no alcance para vivir ni aceptar paritarias cerradas y sin discusión real”, señalaron desde el sindicato docente.

Frente a ese descontento, el congreso resolvió oponerse al aumento, aunque sin definir nuevas medidas de fuerza en lo inmediato debido a una falta de acompañamiento. La moción de paro obtuvo 104 votos, contra 51 de la moción de no paro y 2 en blanco. Sin embargo, según el Estatuto de Unter, se requieren dos tercios del total de congresales para aprobar una medida de ese tipo, umbral que no se alcanzó.
La administración provincial había condicionado la liquidación de los aumentos tanto a la aceptación de la oferta como al normal desarrollo del ciclo lectivo, con advertencia de descuentos por días no trabajados ante eventuales medidas de fuerza. Resta ver qué postura adoptará finalmente la Provincia.
En lugar de recurrir a retenciones de servicios, el sindicato optó por acciones simultáneas de visibilización en toda la provincia y por profundizar la articulación con otros sectores. El objetivo declarado es ”seguir poniendo en las calles y en cada comunidad educativa los reclamos de la docencia: salarios dignos, escuelas en condiciones y políticas educativas construidas con los trabajadores”.
La conducción gremial, por su parte, volvió a exigir una nueva convocatoria a paritaria con una ”propuesta salarial que realmente responda a la crisis que atravesamos”, en línea con el reclamo de un salario testigo de dos millones de pesos.
”¡El único responsable es el Gobierno Provincial!”, cerraron.
Aceptación de ATE y rechazo de UPCN
A comienzo de semana, el plenario de secretarios generales de ATE resolvió dar un acompañamiento mayoritario a la oferta gubernamental. No obstante, las autoridades plantearon algunos reparos y solicitaron a la administración de Alberto Weretilneck la convocatoria urgente a una nueva mesa paritaria para definir un incremento en las asignaciones familiares.
En la provincia, este concepto estaría desactualizado respecto de otros distritos e incluso en comparación con la Administración Pública Nacional. Para tener en cuenta, en Río Negro se perciben unos $12.000 por hijo, mientras que en Nación el monto asciende a $113.028,80.
Los secretarios generales también reclamaron la incorporación al salario básico de la suma fija de $250.000 abonada tiempo atrás como compensación por la falta de paritarias en el último tramo de 2025.
En tanto, el gremio UPCN votó por el rechazo a la propuesta. También exigió un aumento real, el traspaso de las sumas en negro al básico y que se devuelva lo adeudado en un solo pago y actualizado.
En el mismo comunicado, el sindicato sostuvo que no se arrepiente de haber faltado a la reunión de la Mesa de la Función Pública. Para la organización conducida por Juan Carlos Scalesi, ”el tiempo y la realidad” les dieron la razón, al considerar que en esas instancias ”no existe margen para negociar problemáticas de fondo”.
”El Gobierno provincial insiste en ofrecer medidas fragmentadas, parches que no resuelven absolutamente ningún problema estructural. La falta de respeto del Ejecutivo es evidente cuando se observan los montos de aumento ofrecidos para los sectores de PSA (Personal de Servicio de Apoyo) y Senaf: cifras ridículas, totalmente alejadas de la realidad económica y que representan una burla para quienes sostienen el Estado día a día”, señalaron.

