Pasó casi un año después de aquella charla en la Residencia, donde el gobernador Alberto Weretilneck le dijo a su vice, Pedro Pesatti, que no sería el primer candidato de Juntos Somos Río Negro para el Congreso. Y el tiempo entrega argumentos para revisar la veracidad de los primeros mensajes que emitieron los protagonistas del conflicto, principalmente el que garantizaba que la pelea podía ser política pero que no iba a afectar la vida institucional de la provincia.
La Legislatura de Río Negro iba a sesionar el 28 de mayo. La fecha se corrió luego al 4 de junio. Y anoche, un mensaje de Pesatti enviado a los 46 miembros del parlamento anticipó una nueva postergación, para el 11 de junio.
El argumento dentro de ese texto es de difícil confirmación. Habla de “numerosos pedidos” de legisladores para posponer la apertura del recinto, “sobre todo en función de algunos pedidos fundados en motivos de salud”.
El 11 de junio todavía será la antesala del invierno. Cómo hacer para evitar que no aparezcan más legisladores engripados y que la tercera sesión del año se vuelva a cancelar, es todo un misterio.
La puja en el oficialismo de Río Negro
Entre los titulares de bancas y asesores que anoche compartían el mensaje del vicegobernador habían pocas dudas sobre la existencia de otra causa para el aplazo de la sesión.
La explicación casi unánime fue que el oficialismo -al que Pesatti pertenece hasta que declare lo contrario- todavía no puede resolver el dilema de los nuevos bloques con pedido de autorización y necesita tiempo para consolidar una estrategia.
Breve resumen, para el que no sigue de cerca las idas y vueltas de la vida interna parlamentaria: Weretilneck y Pesatti se distanciaron en julio; a fin de año -sabiendo que incomodaría al gobernador- el vice firmó el aval para que empiece a funcionar la bancada de Cambia Río Negro, con representantes del sector liderado a nivel provincial por el diputado Aníbal Tortoriello.
El acto siguiente fue un pedido de bloque de La Libertad Avanza, en principio solo para el roquense César Domínguez. Después, el presidente del bloque de JSRN, Facundo López, hizo saber que no acompañarían esas escisiones, advirtiendo el nivel de exposición pública que enfrentaría Pesatti si sus decisiones eran sometidas a votación en el recinto y eran rechazadas. Entonces, con elegancia, la habilitación de esos nuevos bloques salió del temario de la sesión anterior, quedando -según la comunicación oficial de la Legislatura, para este segundo encuentro del período 2026, que terminando mayo todavía no tiene fecha firme.
La campaña antes de la campaña
Ahora bien, que el recinto siga cerrado no significa para nada que la Legislatura esté paralizada.
Por el contrario, es el lugar donde más agitado está el clima preelectoral. Y esta semana llegaron nuevas olas para esa turbulencia.
Con o sin bloque formalmente reconocido, La Libertad Avanza se las ingenió para captar más referentes del PRO.
El viernes por la noche apareció la foto de Martina Lacour junto al senador Enzo Fullone, ambos sonrientes con la ficha de afiliación de la legisladora barilochense al partido del presidente Javier Milei.

Sólo en un tiempo de híperpragmatismo aparece como natural que una dirigente que apenas un mes atrás presentó una lista para ser presidenta del PRO ahora se muestre convencida por los embajadores de Karina Milei en la Patagonia, sumándose a un partido que todavía tiene como máxima autoridad a Lorena Villaverde, a quien Lacour enfrentó en las urnas de octubre pasado.
Seguramente poco importará a la legisladora ese cúmulo de contradicciones. Y mucho menos a la conducción real de La Libertad Avanza en Río Negro, que apenas en un par de semanas sumó las fichas de Lacour y de Claudio Doctorovich, entusiasmándose con trasladar esa construcción a un bloque que -con otro par de incorporaciones- se erija como segunda minoría en la Legislatura.
Libertarios de acá y de allá
De todas maneras, el imán de legisladores del PRO no es suficiente para evitar un par de preguntas importantes: ¿qué es La Libertad Avanza en Río Negro? ¿Y quién marca el rumbo?
Tortoriello se movió en Roca este sábado, en un encuentro de la agrupación Ojo de Halcón, y junto a él estuvieron varios legisladores, entre ellos Doctorovich (que 15 días atrás posó sonriente con Fullone) y Gabriela Picotti. Todos proclaman “las ideas de la libertad”, pero las costuras empiezan a notarse.

Mientras tanto, el puñado de legisladores que quedaron en el PRO-Unión Republicana se abrazaron esta semana -literalmente- a la imagen del expresidente Mauricio Macri, confiados en que la revitalizada vida pública del exmandatario ayude a sostener las bases construidas en las últimas elecciones provinciales.

Y finalmente, Juntos Somos Río Negro aprovechará el nuevo impasse legislativo para enfocarse en el acto del próximo sábado en Cipolletti, en el que asumirá formalmente la nueva conducción liderada por el intendente Rodrigo Buteler.
Claramente, la política provincial se mueve a un ritmo acelerado. El problema es que, formalmente, la campaña todavía no empezó, pero algunas instituciones ya muestran señales de funcionamiento alterado.
Y eso no puede dejar de tomarse como advertencia, porque si la agenda pública empieza a ser ordenada por las urgencias electorales, los costos no los pagan los dirigentes. Empiezan a pagarlos todos los rionegrinos.

