En medio de los cuestionamientos desde sectores empresarios y políticos, desde Edersa afirmaron este martes que la tarifa eléctrica que se paga en Río Negro “es baja en relación con el mercado que atiende” la empresa.
El posicionamiento público surgió a pocos días de la audiencia pública extraordinaria del próximo 31, donde la distribuidora eléctrica pedirá una recomposición de costos.
Dentro de ese marco, el gerente general de la firma, Fernando Barreto, indicó que la “tarifa de la empresa es baja en relación con el mercado que atiende, que tiene dos características: una enorme dispersión y una muy baja densidad demográfica”.
Audiencia pública
El próximo lunes, el Ente Regulador abrirá la posibilidad de escuchar el requerimiento de Edersa y de todos los interesados en opinar sobre el cuadro tarifario vigente en la zona a cargo de la empresa.
La compañía recordó que reclama un ajuste por inflación y un reconocimiento por las inversiones que debió realizar en el sistema eléctrico tras dos desastres climáticos extraordinarios de inicios de este año: el tornado que sacudió al Alto Valle en el mes de enero y los incendios que se produjeron en la cordillera rionegrina unos días después.
“Frente a algunos sectores que indican que las tarifas de Edersa son de las más caras del país, tomando como base de su argumento un estudio de la UBA y el Conicet, es importante que los usuarios conozcan varias verdades: primero, que nadie sabe cómo se hace ese estudio, por qué se toman algunos rangos de consumo y otros no; por qué no se analizan órdenes tarifarios como el comercial y el industrial, donde en Río Negro las tarifas se encuentran por debajo del promedio; y ni siquiera se sabe si los datos que se tomaron son de Edersa o de las coopertativas Ceb (Bariloche) o CEARC (Río Colorado)”, explicó Barreto.
Estudios con “imprecisiones«
Esos informes son los que difunde regularmente la Federación de Entidades Empresarias de Río Negro (FEERN) y la Cámara de Agricultura y Comercio de Roca (CAIC).
El directivo sostuvo que “aun tomando ese estudio como válido, el VAD (Valor Agregado de Distribución) de Río Negro no es de los más altos del país en ninguno de los segmentos».
Además consideró que “estudios como el de UBA-Conicet, que no son específicos del sector y tienen muchas imprecisiones» porque “no toman en cuentan variables fundamentales en materia de servicios públicos y sus tarifas como el mercado que se atiende y la densidad demográfica del mismo”.
Economía de escala
El directivo explicó que el de los servicios públicos, y particularmente el de la electricidad, es un mercado definido por “economía de escala”, es decir que cuantos más usuarios tiene una empresa o cooperativa para financiar una obra, sus líneas, sus transformadoras y columnas, menores serán sus costos que irán a la factura del usuario.
En ese sentido, se resaltó que el área que atiende Edersa es de 203.000 kilómetros cuadrados y es “el más disperso del país».
“En términos proporcionales, tiene un usuario por kilómetro cuadrado. Tiene la mayor dispersión con menos cantidad de usuarios. Es decir, su tarifa es baja en relación con el mercado que atiende”, detalló el gerente.
Comparaciones
Y lo graficó de esta manera: “Distribuidoras grandes como Edenor atienden 700 usuarios por kilómetro cuadrado, algunas como la mendocina Edemsa cuentan con 4 usuarios/km2 y otros cercanas como la cooperativa Calf, atiende más de 120 usuarios/km2. Los costos de Edersa, en relación con todas las demás, son diametralmente más caros, para mantener y operar el servicio, para hacer obras y atender hasta el último rionegrino en lo comercial y operativo”, agregó.
Barreto explicó que “desconocer todas estas situaciones es desconocer plenamente el mercado eléctrico» y dijo que “la realidad es que Edersa tiene un VAD (el componente de la factura que usan las distribuidoras eléctricas para operar) bajo; que los incrementos más importantes, de entre el 500 y 600%, fueron en el costo mayorista de la energía y por disposición del gobierno nacional; y que nuestra tarifa aún no recuperó algunos puntos del impacto inflacionario”.

