El aniversario de Roca dejó una postal de las que no abundan en la política rionegrina: la intendenta María Emilia Soria y el gobernador Alberto Weretilneck compartieron escenario en un marcado clima de cordialidad y reiteradas coincidencias, muy lejos de las habituales diferencias que atravesaron históricamente la relación entre ambos espacios. Hubo pedidos, pero también muchas acuerdos y hasta bromas en torno a un inesperado punto de encuentro entre el mandatario provincial y el senador Martín Soria, como lo es el reclamo por los recursos del impuesto a los combustibles, que ahora cobra nueva relevancia ante el traspaso de las rutas a la Provincia.
El impuesto a los combustibles, el punto de coincidencia
Soria fue la encargada de abrir el acto aniversario con un discurso donde, además de repasar algunos hitos en el crecimiento de la ciudad, volvió a poner el foco en el contexto político y económico nacional. Se trató de un planteo similar al que había expresado un día antes, durante la presentación del Presupuesto 2027, cuando centró buena parte de su exposición en las que definió como “nuevas formas de gestionar” frente al escenario actual.
“El contexto de nuevo no es nada fácil. Todos sabemos lo que está pasando en Argentina, la economía de las familias cada vez más ajustada, la mayoría de los comercios están pasando un mal momento, la obra pública nacional sigue parada. Pero si hay algo que nos enseñó nuestra historia es que las dificultades se atraviesan trabajando, no lamentándose”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que el crecimiento de la ciudad estuvo históricamente vinculado al desarrollo de la obra pública, con ejemplos como la construcción de los canales de riego y la llegada del ferrocarril. Fue precisamente en ese tramo de su discurso donde destacó la transferencia de las rutas y el anunciado retorno del Tren del Valle, dos temas que atraviesan actualmente la agenda regional.

“Desde Roca siempre dijimos que la región necesita una Ruta 22 moderna, segura, integrada con la dinámica de nuestra ciudad y bien mantenida; una ruta que no nos siga costando vidas a todos los roquenses”, expresó Soria, al tiempo que calificó como una “muy buena noticia” el traspaso de los corredores viales.
Sin embargo, también aprovechó la oportunidad para mencionar el proyecto presentado días atrás por su hermano, Martín, que propone que los recursos provenientes del componente del impuesto a los combustibles destinado al mantenimiento vial sean transferidos a las provincias y no queden bajo administración del Estado nacional. “Traspaso sí, pero con los recursos que nos corresponden por ley también”, remarcó la intendenta.
Fue entonces cuando dirigió su mirada hacia el gobernador y el senador nacional, que permanecían a un costado del monumento de la plaza Villegas, y lanzó una broma sobre la coincidencia entre dos dirigentes con posiciones ampliamente contrapuestas.
“Fíjense lo que ha logrado el gobierno de Javier Milei, una sintonía impensada. De acá se ven lindos”, soltó Soria, provocando una risa generalizada entre los presentes. Weretilneck, por su parte, aprovechó el momento para hacer un gesto de acercamiento hacia el senador.
Dejar atrás la lógica amigo-enemigo
Ese clima de cordialidad se mantuvo como una constante a lo largo de todo el acto. Más allá de los reclamos planteados por la jefa comunal —entre ellos, la reactivación del aeropuerto Arturo Illia para mejorar la conectividad del complejo Alto Valle-Vaca Muerta—, Soria puso el foco en la necesidad de sostener la unidad en un contexto que definió como adverso para los gobiernos locales y en la responsabilidad de seguir dando respuestas a un electorado compartido.
“Algunos me preguntan: ‘¿Qué hacemos aquí todos juntos si tenemos miradas tan diferentes?’. Y la respuesta es sencilla. A todos nosotros nos eligió la misma comunidad. Cada uno desde un lugar distinto, con responsabilidades distintas, pero con un mismo mandato, tenemos que trabajar para cambiar la realidad de nuestros vecinos. Podemos tener proyectos de provincia diferentes, pero el cumpleaños de Roca no es un lugar para profundizar esas diferencias”, afirmó.

Incluso, la intendenta planteó la necesidad de desactivar la lógica de amigo-enemigo, habitual en los períodos preelectorales, y diferenciar las disputas políticas de la gestión cotidiana. “Tenemos diferencias políticas y esas diferencias políticas no me obligan a convertir a quien piensa distinto en un enemigo. Reconocer lo que está bien, venga de quien venga, tampoco me obliga a callar lo que todavía falta. Se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo y eso, lejos de ser una debilidad, es lo que Roca necesita”, sostuvo.
El aval al proyecto de Soria
A su turno, Weretilneck destacó el discurso de la jefa comunal, a quien felicitó ni bien descendió del escenario, y aseguró coincidir con los planteos expuestos por Soria.
“Comparto absolutamente todo lo que ha planteado recién la señora intendenta. Estamos viviendo uno de los momentos más disruptivos en la relación de los municipios, las provincias y el Estado Federal. No ha habido, ni siquiera en los momentos más oscuros de la patria, una situación de estas características, donde los municipios, los referentes locales y las provincias tengamos que hacer frente a todos los desafíos que implica dar respuesta a nuestras vecinas y nuestros vecinos”, afirmó.
El gobernador se refirió así al escenario que enfrentan las administraciones provinciales y municipales frente al repliegue del Estado nacional. A partir de allí, puso el foco en el traspaso de las rutas y en la necesidad de garantizar los recursos para su mantenimiento. También respaldó la iniciativa impulsada por el senador Soria y anticipó que el Gobierno acompañará la propuesta desde sus distintos ámbitos.

“Es un acto de estricta justicia que los rionegrinos podamos disponer de ese dinero que se llevan a Buenos Aires y que destinan a pagar la deuda externa u otras acciones. Ese dinero puede estar en nuestros bolsillos, en la Provincia o en los municipios para llevar adelante las acciones de recuperación de las rutas”, sostuvo.
Respecto de la planificación del corredor vial del Alto Valle, que será abordada por una consultora internacional, Weretilneck prometió un trabajo conjunto con el Municipio y la comunidad para definir la proyección futura de las rutas 22 y 6. “Vamos a estar dialogando para ver de qué manera se respeta la biodiversidad roquense, se respeta lo que Roca necesita en su trama urbana, pero, a su vez, somos capaces de generar un proyecto vial que contemple los próximos 30 años”, ratificó.
Los anuncios
El gobernador también destacó el trabajo conjunto en distintos proyectos considerados estratégicos para la ciudad, donde existen importantes puntos de contacto entre la gestión provincial y municipal. Entre ellos mencionó el Plan Director de Agua Potable, la próxima inauguración de un centro de monitoreo del 911 y reconoció, además, la deuda pendiente en torno a la reforma y ampliación del hospital Francisco López Lima.
La jornada incluso dejó algunos anuncios sorpresas, que fueron especialmente destacados por la intendenta. Entre ellos, la entrega del proyecto ejecutivo para el entubamiento del puente Palmieri, una obra que permitirá mejorar el ingreso a Roca por calle Damas Patricias, y el aporte de fondos para la refuncionalización del exhogar Alfonsina Storni.
La postal de buena sintonía, poco habitual en la relación entre el oficialismo provincial y el sorismo, permitió que, al menos por un día, las diferencias partidarias quedaran relegadas frente a una agenda común y a la necesidad de mostrar coordinación en un contexto que ambos bandos describieron como cada vez más complejo. Ahora, la incógnita será cuánto tiempo logre reinar este gesto de buena voluntad en la antesala del año electoral.

