Siete ofertas recibió el Ministerio de Educación de Río Negro en la millonaria licitación abierta semanas atrás para comprar mobiliario escolar. Lo singular -una vez más- fue la enorme diferencia entre los precios ofertados por esos proveedores y el presupuesto oficial definido por las autoridades provinciales.
La apertura de sobres se hizo el 29 de abril, en el marco del proceso abierto por el Gobierno para incorporar pupitres y sillas, escritorios, armarios, ficheros, pizarrones, mesas y bancos.
Para contar en breve con esos siete ítems, en diferentes cantidades, la cartera a cargo de Patricia Campos había estimado una erogación total de $ 1.003.020.924,50.
Las siete ofertas
Sin embargo, entre las firmas privadas que se interesaron en venderle al Estado los números estuvieron bien lejos de esas previsiones oficiales.
Según consta en el portal web de compras del Estado, sobre los siete oferentes, tres fueron los que cotizaron la totalidad de los productos requeridos.
Y lo que para Educación tenía un costo superior a los $ 1.000 millones, en el ámbito privado se ubicó a un valor que llegó a ser de apenas el 51% de ese presupuesto.
En concreto, la oferta más económica recibida fue la presentada por Educando SRL, que estimó el costo de todos los productos en con $ 513.738.450.
Luego se ubicó la propuesta de LM Amoblamientos, con $630.835.000 y finalmente, entre quienes se presentaron con intenciones de cubrir todas las necesidades de Educación, la firma Raúl E. Mónaco hizo una oferta de $ 633.283.850.
Qué tipo de mobiliario escolar se busca
La licitación se abrió para la incorporación de 2.500 conjuntos apilables de pupitres y sillas; 100 escritorios para docentes; 200 sillas de escritorio tapizadas; 300 armarios metálicos con dos puertas; 100 ficheros metálicos; 100 pizarrones blancos para fibrón; 250 mesas de comedor y 500 bancos para mesa de comedor.
Las otras cuatro empresas que presentaron propuestas, aunque no para todos los elementos buscados, fueron Florena Constructora e Inmobiliaria SRL, Tamecas SRL, MCN SAS y Organización Comercial Don Tomas SRL.
Otras licitaciones llamativas
Las enormes diferencias entre el presupuesto oficial y las ofertas que presentaron los proveedores esta licitación no forman parte de una novedad en Río Negro.
Recientemente, otros procesos de compra abiertos por el Ministerio de Educación tuvieron las mismas características.
Uno de esos casos ocurrió en agosto del año pasado, cuando se hizo la Licitación pública 52/24, para comprar 7.000 borradores y 7.000 cajas de tizas que se destinarían a escuelas de la provincia.
El presupuesto oficial en esa oportunidad se estimó en 78.796.730 pesos y la cotización más baja correspondió a Organización Comercial Don Tomás SRL, con $ 32.152.500, es decir $ 46.617.230 menos que lo calculado por Educación.
Equipos de calefacción, con 30% de diferencia
Un mes después, más de $ 310 millones de pesos conformaron el Presupuesto Oficial de la Licitación 57/24, abierta para comprar 300 calefactores, 20 equipos de calefacción central, 20 termotanques y 40 cocinas industriales.
En ese proceso la firma Surmat SA la ofreció todos los productos en $ 211.845.610, un tercio menos que lo estimado por el Gobierno.
Literal consultó al Ministerio de Educación sobre el proceso de diseño de los presupuestos oficiales, un paso relevante de cada expediente, porque explica principalmente cuánto está dispuesto a invertir el Estado en los bienes que busca comprar.
La palabra oficial por el mobiliario escolar
La secretaria de Administración de la cartera, Mónica Temprano, aseguró que la dispersión en los precios responde principalmente al tipo de productos que se buscan, porque dependen de datos externos para realizar las estimaciones.
“Desde fines del año pasado empezamos a trabajar con el sistema de precios testigo en muchos rubros. Eso es algo que elabora Hacienda y nos simplifica mucho el proceso, porque está definido que en la provincia, determino alimento o insumo de limpieza cuesta ese valor de referencia y nos movemos alrededor de eso. Pero eso no pasa con todas las compras”, explicó la funcionaria.
La secretaria describió que para incorporar mobiliario, el presupuesto oficial se elabora sobre la base de al menos tres consultas a proveedores del rubro y las respuestas que consiguen no siempre son fehacientes.
“Dependemos de los cálculos o de las especulaciones del proveedor, que muchas veces, como saben que no están en el proceso de competencia, informan otros precios. También hay que tener en cuenta que no todos son fabricantes, sino que aparecen los revendedores y eso también altera las cifras”, agregó.
No obstante, Temprano aseguró que “la compulsa es genuina” y la certeza de que la Provincia está pagando por la oferta más conveniente está dada por los propios resultados de la licitación, donde aparecen precios mucho más bajos que el presupuesto oficial.

