En la última década, las hamburgueserías del Alto Valle protagonizaron un crecimiento exponencial. Sabores innovadores, productos artesanales y una atención cercana marcaron el rumbo de una nueva generación de propuestas gastronómicas que conquistaron al público de la región. Pero no todo fue fácil: varias cadenas de renombre intentaron instalarse sin lograr el éxito esperado. En esta nota de Literal analizamos el caso de McDonald’s, el fenómeno mundial que nunca logró concretarse en Roca.
La historia del McDonald´s de Roca
¿Sabías que Roca estuvo a punto de tener su propio «Mac»? El proyecto existió, pero una serie de desavenencias terminaron por truncar su llegada.
Para conocer esta historia hay que remontarse unos 15 años. Por entonces, el empresario Eduardo Diniello estaba decidido a dotar a su ciudad con su primer local de comida rápida. Tan firme era su idea que llegó a contactar al director de McDonald’s para América del Sur.
«Siempre he apostado a ser creativo. Me interesó desarrollar cosas y aspiré a superarme«, confesó al respecto Diniello en diálogo con Literal. El propietario de la reconocida compañía de sepelios y del cementerio Parque Las Fuentes relató que esa misma curiosidad lo impulsó a gestar el proyecto.
P- ¿Cómo surgió la idea de una franquicia de McDonald’s en Roca?
R- Surgió porque a mis hijas les gustaban las hamburguesas. Y, claro, antes tenías que ir a Neuquén a comprar una. Entonces decía: ¿Por qué Roca no tiene esta posibilidad? Así que me puse en campaña para traer la hamburguesería McDonald’s. Había hablado con Italia Unida, para construirlo en la esquina de San Martín y Sarmiento. Porque ahí estaban las canchas que no se utilizaban y era una forma de dar de vida a esa esquina. Además, con las salidas de las escuelas y la municipalidad el lugar podía ser un centro comercial. Fíjate la cantidad de movimiento que tiene el sector, con miles de chicos. Y bueno, a través de un consuegro, me contacté con el director general de McDonald’s para América del Sur. Estaba la posibilidad, pero me faltaron continuadores.

Diniello, un hombre con experiencia en los negocios, confesó que se encontró «solo» en su intento de concretar la franquicia. Señaló, además, que la larga lista de requisitos de la casa matriz fue un obstáculo difícil de superar.
«Los lineamientos que exigía McDonald’s eran muchos. No se podía improvisar. Te daban la membresía, pero bajo un montón de condiciones. No cualquiera podía desarrollar el proyecto«, explicó.
Por otro lado, tuvo duras críticas hacia la dirigencia política local, a la que responsabilizó en parte por el estancamiento de la ciudad. «Siempre digo que Roca se fue achatando, se fue empobreciendo. A tal punto de que hoy no tenemos industrias. Esto se debe, en buena parte, a la política nacional, pero sobre todo a la provincial y municipal. Acá siempre se especuló a costa de los que pagan y trabajan. La politiquería está acostumbrada a hacer con la plata ajena, no con la de ellos», aseveró.
Con el paso del tiempo, la fuerza para instalar una franquicia de hamburguesas fue decayendo, y el sueño del «Mac roquense» quedó en el recuerdo.
Por qué no funcionaron las grandes marcas como McDonald’s en Roca
El empresario consideró que los nuevos tiempos no permiten apostar a propuestas de gran envergadura como McDonald’s. Un ejemplo de ello fue lo ocurrido con las filiales de Mostaza y Betos Lomos, marcas que lograron instalarse en Roca pero que, con el tiempo, desaparecieron del mapa.

Sin embargo, Diniello sostuvo que aún pueden prosperar negocios de hamburgueserías sin grandes marcas comerciales detrás. Un modelo de éxito comercial en este sentido Si es JK Burger Store se posiciona como marca líder. La cadena nació en 2018 como una apuesta novedosa en Regina y en poco más de siete años se extendió sus locales por Roca, Neuquén y hasta Santiago de Chile.
«Hoy no creo que sea el mismo negocio que en aquel momento, porque ya hay varias hamburgueserías y el mercado se ha ido distribuyendo. Me parece que la posibilidad económica es más acotada. No es para cualquiera. La marca puede tener impacto publicitario, pero el país está empobrecido y la gente evalúa mucho en qué gasta su dinero», analizó Diniello.
Además, señaló que las condiciones actuales del país no resultan favorables para sostener una franquicia de gran escala. «Con las leyes laborales que hay en Argentina, mantener un McDonald’s sería muy costoso. Luz, gas, impuestos provinciales, municipales, nacionales… es una carga impositiva muy grande«, concluyó.

