Las derivaciones del sistema de salud público de Río Negro hacia centros privados parecen haberse intensificado en los últimos años. Así lo indica la percepción del personal hospitalario, que atribuye esta tendencia a la huida de profesionales y a una infraestructura deficiente. Sin embargo, se conocen pocos datos oficiales sobre estos traslados. Más restringido aún es el número de ingresos de médicos por parte del Ministerio de Salud, que sigue sin responder un pedido de informes presentado en octubre ante la Legislatura.
Pocas respuestas de Salud de Río Negro
El bloque de legisladores de Vamos con Todos (VcT) presentó a fines de octubre un pedido de informes para que la Provincia detalle la cantidad de derivaciones de pacientes realizadas desde centros de salud públicos hacia prestadores médicos privados durante el período 2022-2024. Además, solicitaron precisiones sobre el gasto anual destinado a derivaciones extrahospitalarias y los montos adeudados a prestadores privados.
Como respuesta, las autoridades informaron que la Provincia destinó un promedio de tres mil millones de pesos al pago de prestaciones en el sector privado. Sin embargo, desde el bloque peronista advirtieron que las respuestas a este tipo de requerimientos suelen ser parciales y con escasos detalles.
Uno de los puntos señalados ausentes en la contestación refiere al ingreso de personal médico en el mismo período, un dato clave si se considera que la falta de personal calificado es considerada como una de las principales causas del aumento de las derivaciones.
«Elevamos un pedido de informes hace unos meses solicitando datos sobre el ingreso de profesionales, no profesionales y técnicos desde 2024 hasta el primer trimestre de 2025. Desde Función Pública nos respondieron que no cuentan con esa información, y el Ministerio de Hacienda tampoco. Aún falta la respuesta del Ministerio de Salud, pero lo preocupante es que pareciera que nadie controla el ingreso de personal. Como siempre, las respuestas llegan de forma parcial, dicen que no tienen los datos o directamente no contestan«, expresó la legisladora Ayelén Spósito (VcT) en diálogo con Literal.
Spósito explicó que el pedido se realizó en el contexto de una ola de renuncias en el sistema público, motivadas por los bajos salarios, y mientras el gobierno de Río Negro lanzaba una fuerte campaña para atraer médicos de otras provincias. «Queremos saber si efectivamente ingresaron nuevos profesionales o si esas convocatorias dieron resultado. Porque tuvimos el caso de un médico que se radicó en la Región Sur y luego se fue porque aseguró que ‘no cumplieron con nada’. Queremos saber qué están haciendo realmente y cómo lo están haciendo», subrayó.
Este medio consultó al Ministerio de Salud sobre estos temas, pero la respuesta se limitó a señalar que debíamos aguardar la contestación formal a la Legislatura, que ya lleva varios meses sin avances.
El plan de modernización en Salud, ¿es insuficiente?
En paralelo, el Gobierno de Río Negro anunció que una parte del bono inicial de 60 millones de dólares proveniente del acuerdo por el proyecto Vaca Muerta Sur será destinado a la compra de equipamiento de salud de última generación para hospitales. «El objetivo es que esta transformación no quede solo en infraestructura. Queremos dar un salto en la calidad del servicio y eso se logra con equipamiento actualizado, atención más eficiente y hospitales mejor preparados”, expresó Alberto Weretilneck al respecto.
Si bien Spósito valoró la inversión en infraestructura, consideró que se está dejando de lado un recurso fundamental: el humano. “Ojalá que se destine realmente a salud y al mejoramiento del sistema, pero la situación actual es crítica: no hay profesionales. Con los sueldos que se ofrecen y la sobrecarga existente, se pueden hacer muchas cosas, pero si no se resuelve el problema de fondo, no sirve de mucho. Podemos inaugurar muchos hospitales, pero si no hay médicos, van a estar vacíos«, remarcó.
Por otro lado, advirtió que los fondos destinados podrían resultar insuficientes para algunos centros de salud, como es el caso del hospital de Sierra Grande —cabecera del oleoducto—. “El dinero tiene que invertirse en fortalecer los hospitales de la zona donde se van a llevar a cabo estos proyectos. A mí me sigue pareciendo bajo el acuerdo de ingresos que percibirá la Provincia. Conocemos el hospital de Sierra Grande y se necesita una inversión muy grande. Es un edificio antiguo, con serios problemas estructurales, que requieren más que simples parches», afirmó.

La perspectiva de Asspur por las derivaciones y falta de médicos en Río Negro
Desde el gremio Asspur sostuvieron una mirada crítica sobre el plan de modernización tecnológica anunciado por Weretilneck. “Se pierde de vista el mayor recurso, que es el recurso humano. Podemos tener una inyección económica para acceder a la mejor aparatología, a los mejores insumos, pero si no tenemos un equipo de salud completo, no habrá nadie que pueda usarlos”, advirtió la delegada Patricia Baeza, consultada por este medio.
En cuanto a las derivaciones, el sindicato aseguró no tener acceso a los datos oficiales, pero estiman que, por observación directa, aumentaron notablemente en los últimos años:
«Las derivaciones siempre existieron y, en parte, está bien que ocurran. El sector público trabaja históricamente en coordinación con el privado porque no puede, por sí solo, cubrir toda la demanda. Lo que no es lógico es que se transfiera casi todo al privado en detrimento del sistema público. Cuando hablamos de vaciamiento, nos referimos a que hay prestaciones que antes eran resueltas por hospitales públicos y que, por la gravedad de la crisis, ahora se derivan todo el tiempo. Hay prácticas que antes eran impensadas de trasladar al sector privado y hoy son moneda corriente», advirtió Baeza. Como ejemplo, mencionó lo ocurrido con el área de ginecología y obstetricia del hospital Francisco López Lima de Roca, que dejó de funcionar hace dos años.
Finalmente, la delegada exigió mayor transparencia en la gestión del presupuesto sanitario. “Los números concretos nunca los tuvimos. Ese es un gran problema del Ministerio de Salud: las cuentas nunca son claras. Por eso necesitamos que funcionen los consejos locales de salud, ya que son organismos con capacidad para incidir en el destino del presupuesto. Hoy no funcionan en ningún hospital y eso es solo por falta de voluntad política”, concluyó.

