Patria Grande, el partido que lidera Juan Grabois a nivel nacional, busca consolidar su presencia en Río Negro y promueve desde hace tiempo la precandidatura a diputada nacional de Adriana Serquis, científica barilochense y expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Aunque el espacio todavía no cuenta con reconocimiento formal para competir en las legislativas de octubre, sus referentes aspiran a encabezar la propuesta de «unidad» del peronismo rionegrino en la Cámara Baja. En esta entrevista con Literal, Serquis analiza la proyección de su espacio político, marca diferencias con el PJ tradicional y reflexiona sobre el rol que podrían ocupar en un escenario de tercios.
A la espera de la lista de unidad
“Ella es Adriana Serquis, a quien impulsamos desde Argentina Humana como candidata en Río Negro. Es física nuclear, expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica y actualmente dirige el Instituto de Nanotecnología y Nanociencia. Es una gran militante”, así presentó Grabois a la dirigente durante su visita a Bariloche en enero.
Serquis fue una de las primeras figuras políticas de la provincia en anunciar públicamente su intención de competir en las elecciones de medio término. Sin embargo, y aunque actualmente atraviesa un proceso de definición interna, su precandidatura todavía depende del armado de un partido distrital con personería jurídica definitiva que le permita participar formalmente de los comicios.
En ese escenario, la posibilidad de integrar la lista de «unidad» lanzada días atrás por el senador Martín Doñate y los hermanos María Emilia y Martín Soria, se vuelve determinante. Las negociaciones, por ahora, se mantienen abiertas y bajo la clara intención de Patria Grande de encabezar el tramo de Diputados.
«Desde fines del año pasado, cuando estuvo Juan, quisimos hacer pública la intención —por ahora informal— de una precandidatura, con la expectativa de lograr la personería y dar a conocer nuestro plan de trabajo interno por la unidad y la democratización. Esto no parece ser tan fácil en general, pero en este contexto pensamos que nosotros tenemos una contradicción primaria con el gobierno actual, realmente estamos en la vereda de enfrente y creemos que eso es lo principal en un momento de tanta crueldad y tanta motosierra«, comentó Serquis.
La posibilidad de integrar, o no, la lista “celeste y blanca” del peronismo rionegrino depende en buena medida del resultado de las internas del PJ, previstas para el 27 de julio, o de la búsqueda de un consenso en medio del inminente cierre del plazo para la inscripción de candidaturas. No obstante, Serquis se mostró optimista y aseguró que aún hay margen para cerrar un acuerdo, ya que el tiempo para la presentación de alianzas con vistas a las elecciones de octubre vence el 7 de agosto.
Las diferencias entre el partido de Grabois y el PJ de Río Negro
La científica, que integró la CNEA durante el gobierno de Alberto Fernández, reconoció que la unidad no es sencilla y admitió la existencia de «contradicciones secundarias» con el PJ. En esa línea, aclaró que no siempre se pueden «limar» asperezas.
«Nosotros claramente tenemos algunas posiciones muy diferenciadas de qué forma de hacer política queremos, pero creemos que en este momento tenemos que dejar de lado ese tipo de situaciones, si es que se quiere avanzar en la posibilidad de unidad», expresó.
P: ¿Cuáles son esas diferencias tan marcadas entre Patria Grande y el PJ?
R: Con Juan lo discutimos muchas veces y él abiertamente también lo mencionó. Acuerdo con él que los representantes en el Poder Legislativo deben ser representantes del pueblo. Él habla de tres grandes sectores: los sectores de la economía popular, que deben estar representados; el sector de trasvasamiento generacional, que tiene que ver con gente más joven y que no esté intentando vivir de un cargo político; y un tercer sector, que son los cerebros, aquellos que estamos tratando a aportar desde los diferentes saberes.
Yo vengo de hacer gestión en un área muy estratégica para nuestro país. Creo que todo ese conocimiento puede ponerse al servicio de un país que necesita estar posicionado y que necesita de valor agregado y conocimiento. En esto me refiero no solo a las ciencias duras, sino también a los saberes de los pueblos originarios, la cultura, la educación, la discapacidad, etc.

P: ¿Cómo avanzan ustedes teniendo en cuenta que defienden banderas tan críticadas por el Gobierno nacional?
R: En primer lugar, no bajamos los brazos. Seguimos con la expectativa y la esperanza de que la salida es colectiva. Hay muchísima gente joven con ganas de participar. En los últimos encuentros con los militantes de Patria Grande vi coraje, compromiso y una verdadera voluntad de trabajar solidariamente para enfrentar los problemas del día a día y, al mismo tiempo, pensar en proyectos de reconstrucción después de tanto avasallamiento.
Y, sobre todo, queremos ofrecer otra cara. La crueldad no representa al pueblo argentino. No debería ser eso lo que estemos persiguiendo como sociedad. Nosotros ofrecemos el corazón, no la motosierra.
El escenario de tercios
Patria Grande, que recientemente realizó un encuentro con su militancia en Cipolletti, se prepara para competir en las legislativas como una alternativa tanto a La Libertad Avanza (LLA) como al oficialismo provincial de Juntos Somos Río Negro (JSRN), dentro del actual escenario político rionegrino.
Para Adriana Serquis, su espacio —en articulación con el peronismo— tiene posibilidades de posicionarse como “una fuerza renovadora”, siempre que se escuchen y consideren las propuestas impulsadas junto a Juan Grabois.
Aunque reconoce que en Río Negro se enfrentarán a un escenario de tercios muy disputado, la dirigente barilochense confía en que las contradicciones del gobierno provincial y sus acercamientos al oficialismo nacional en el Congreso serán factores que tendrán peso en las urnas.
P: Te consulto, como integrante del gobierno de Alberto Fernández y de cara a las legislativas en las que planean participar. ¿El peronismo ha podido hacer un mea culpa de lo que fue la gestión anterior?
R: Es una pregunta difícil. Creo que algunos sectores del peronismo sí hicimos una autocrítica. Entendimos que era necesario revisar el rol del Estado en determinados aspectos y repensar cómo hacerlo más eficiente. También quedó claro que quienes no hacen verdaderos aportes no deberían formar parte de una gestión, al menos si se pretende una administración que funcione con objetivos claros y trabajo en equipo. Y que se debe trabajar más en conjunto y no tan loteado. Uno de los grandes problemas de la gestión anterior fue el loteo de espacios de poder. Esa lógica fragmentada terminó burocratizando áreas que, en principio, deberían haber funcionado con un Estado fuerte y presente en las necesidades reales de la gente. Ahí hay mucho por mejorar, pero mejorar no significa romper ni destruir lo que se hizo. Creo que mejorar es otra cosa.

