Poner una campaña “en la calle” no es gratis. Panfletos, espacios en redes sociales, actos, recorridas y mucho más forman parte del gasto electoral. Los partidos políticos de Río Negro que aspiran a conseguir una banca en las elecciones legislativas de octubre enfrentan, además, un desafío económico. Los fondos públicos que solían recibir se redujeron a partir de las reformas electorales de los últimos años. ¿Cómo se financian hoy y de qué manera se componen los aportes públicos disponibles?
El origen
El financiamiento partidario está regulado por la Ley 26.215 de Financiamiento de los Partidos Políticos, sancionada en 2006 y sometida a numerosas reformas en los últimos 19 años.
De acuerdo con la normativa, existen dos fuentes principales de financiamiento: el público y el privado.
En el caso del financiamiento privado, los partidos pueden recibir aportes provenientes de:
- Afiliados, de manera periódica según lo previsto en sus cartas orgánicas.
- Donaciones de personas humanas no afiliadas y de personas jurídicas.
- Rendimientos de su patrimonio y actividades propias, incluidas las de carácter promocional.
- Herencias o legados recibidos.
Todos estos montos deben realizarse mediante instrumentos financieros habilitados (transferencias, cheques, etc.), nunca en efectivo. El total de recursos destinados a la campaña no puede superar la diferencia entre el tope máximo de gastos electorales y el aporte público asignado a cada partido.
Además, cada aportante privado no puede exceder el 2% del tope máximo de gastos permitido. Para la campaña 2025 en Río Negro, el tope máximo por partido es de $234.375.981, mientras que el límite individual de aporte por persona humana o jurídica asciende a $4.687.520.
Los cambios que impuso la BUP
En lo que respecta al financiamiento público, la situación cambió con la aprobación de la Boleta Única de Papel (BUP). Las erogaciones que antes recibían los partidos para la impresión de boletas fueron eliminadas, ya que ahora el Estado nacional asumió la exclusividad de la impresión y distribución de las boletas únicas, en las que figuran todos los candidatos, categorías de cargos y partidos habilitados.
La adopción de la BUP, que demoró años en reunir los votos necesarios en el Congreso, implicó una drástica reducción de los recursos nacionales destinados a los comicios. Este fue uno de los principales argumentos de sus defensores en un contexto de ajuste presupuestario generalizado.

Según estimaciones oficiales, a valores de julio de 2024, el Estado lograría con esta medida un ahorro superior a los $8.000 millones. A modo de comparación: en 2023 el Gobierno destinó unos $13.000 millones para la elaboración de las boletas partidarias. Con el nuevo sistema, se imprimirán unas 228.615.770 boletas menos.
Por otra parte, la suspensión de las elecciones PASO también simplificó el esquema electoral y redujo el volumen de recursos necesarios para llevar adelante las elecciones nacionales.
Recursos extraordinarios para la campaña 2025
Por otro lado, cada año electoral se dispone una partida especial para las campañas de los partidos. Regularmente este distribución se encuentra determinada en el Presupuesto General, pero Argentina carece desde hace dos años de una ley presupuestaria. Por ese motivo, la Jefatura de Gabinete publicó ayer (3/9) la Resolución 375/2025 que determinó el monto global para el aporte de campaña para las legislativas.
De acuerdo a lo publicado en el Boletín Oficial, para la categoría diputados se destinará la suma $ 8.815.610.700,67; y para la categoría de senadores otros $ 4.407.805.350,33.
El artículo 36 de la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos establece que los fondos se distribuirán entre las agrupaciones políticas que hayan oficializado listas de candidatos de la siguiente manera:
- El total de los aportes se divide entre los veinticuatro 24 distritos, en proporción al número total de electores correspondiente a cada uno.
- Una vez realizada esa distribución, el 50 % del monto asignado a cada distrito se reparte en forma igualitaria entre las listas presentadas.
- El 50 % restante se asigna a cada partido político, confederación o alianza en forma proporcional a la cantidad de votos obtenidos en la elección general anterior para la misma categoría. En el caso de las alianzas, se computa la suma de los votos logrados por los partidos integrantes en aquella elección.
Asimismo, se establece que el remanente de los fondos públicos otorgados en concepto de aporte extraordinario podrá ser conservado por los partidos únicamente para destinarlo a actividades de capacitación y formación política, debiendo constar expresamente en el informe final de campaña. En caso contrario, deberá ser reintegrado dentro de los 90 días posteriores a la realización del acto electoral.
Por otra parte, se existe un aporte es especies: la publicidad en medios de comunicación. La Dirección Nacional Electoral concede tiempo gratuito para la difusión de spots 35 días antes de la contienda. De acuerdo al cronograma vigente, a partir del 21 de septiembre podrán difundirse avisos en televisión, radio, internet y espacios públicos con mensajes destinados directamente a captar el voto.
Ese tiempo se reparte de la siguiente manera:
- 50% en partes iguales para todas las agrupaciones participantes.
- 50% en forma proporcional, según los votos obtenidos en la última elección de diputados y senadores nacionales.
La asignación se realiza mediante sorteo público, garantizando transparencia.

Un aporte permanente
Asimismo, el Estado distribuye anualmente dinero para el desenvolvimiento institucional de los partidos reconocidos. Esta política se encuentra amparada el artículo 5 de la Ley de Financiamiento, que fija el Fondo Partidario Permanente.
Estos recursos provienen de la partida que se destine anualmente el Presupuesto, el dinero de las multas aplicables de la Ley 26.215 y el Código Electoral Nacional, de la liquidación de bienes que pertenecieren a partidos extinguidos, los reintegros que efectúen los partidos, confederaciones y alianzas, y de fondos remanentes.
De acuerdo a la normativa, el monto total del fondo se distribuye un 20% en forma igualitaria entre todas las fuerzas y un 80% en forma proporcional a la cantidad de votos que el partido hubiera obtenido en la última elección de diputados y senadores nacionales.
La Jefatura de Gabinete dispuso en mayo pasado la asignación de un total de $648.264.488,84 en concepto de este fondo permanente. Según la Disposición 1/2025, en Río Negro el oficialismo provincial fue el partido que más recursos recibió, con $1.377.888, mientras que el Frente Renovados y el Movimiento Patagónico Popular fueron los que menos obtuvieron, con $203.377 cada uno.
A continuación, el listado completo:


