El último día judicial del 2024 llegó como una amenaza para la libertad de tres de los farmacéuticos condenados por la millonaria estafa al Ipross. Seguramente después de una noche larga, hoy desde las 9 de la mañana empezó a debatirse nuevamente si las medidas cautelares impuestas semanas atrás resultan suficientes o, por el contrario, los profesionales de Roca deberían recibir el año nuevo en prisión, para garantizar que se fuguen antes de la sentencia en su contra quede firme.
Pero ese desenlace quedó postergado. Los jueces del Tribunal de Impugnación de la provincia escucharon los argumentos de cada una de las partes del proceso penal y anunciaron sin mayores trámites que la decisión final sería comunicada recién en febrero, con el regreso de la actividad ordinaria del Poder Judicial.
De esta manera, Fabio Caffaratti, Rodolfo Mastandrea y Raúl Mascaró tuvieron el alivio que esperaron durante largas horas. El destino de cárcel parece difícil de eludir, pero al menos este fin de año será de contacto cercano con sus afectos.
Distinta es la situación de Sandra Fasano, la exauditora del Colegio de Farmacéuticos que recibió la pena principal durante el juicio -nueve años y medio de prisión- porque su estado de salud hizo que desde un principio quedara fuera de los pedidos de prisión preventiva en unidad carcelaria. Para ella los fiscales reclamaron que se imponga la prisión domiciliaria, en su vivienda de la ciudad de Allen.
Seis meses con la preventiva en debate
La audiencia de este lunes 30 de diciembre fue pedida por el Ministerio Público Fiscal, que en noviembre pasado no logró convencer a los integrantes del Tribunal de Juicio con su pedido de prisión preventiva para los condenados por el fraude a la obra social del Estado rionegrino.
Los fiscales insisten en que, luego de confirmarse las condenas de entre seis años y medio y nueve años y medio de prisión, existe un riesgo concreto de que los farmacéuticos intenten escapar de la Justicia. Esa postura fue planteada ni bien concluyó el juicio de primera instancia, el 4 de julio pasado, pero los jueces consideraron que no estaban dadas las condiciones para llegar al extremo de la prisión preventiva. Por eso establecieron un esquema de seguimiento satelital, con tobilleras electrónicas, además de presentaciones periódicas ante la Policía, para dar cuenta de que no abandonaron las ciudades de Roca y de Allen.
Sin embargo, hacia final de año se confirmó que algunas de las tobilleras fallaron y que hubo farmacéuticos que permanecieron hasta 12 horas sin controles efectivos sobre sus movimientos.
Los fiscales volvieron a pedir entonces la prisión preventiva, pero los magistrados insistieron en su negativa, optando por una solución intermedia: obligaron a los imputados que protagonizaron esos episodios a presentarse dos veces por día en las comisarías principales de sus ciudades.
Ubicación en tiempo real
La disconformidad de los acusadores hizo que las actuaciones llegaran hoy al Tribunal de Impugnación, integrado por los jueces Adrián Zimmerman, Rita Coustet Llambí y Miguel Cardella.
El equipo de fiscales, compuesto por Teresa Giuffrida, Gastón Britos Rubiolo y Marcelo Ramos, insistió en que la falla en el sistema de control satelital representa un incremento del riesgo de fuga, más allá de que se haya acreditado que los imputados no tuvieron responsabilidad en esos desperfectos.
Por su parte, los defensores consideraron que no había elementos nuevos en el planteo del Ministerio Público, además de destacar la conducta ejemplar de sus asistidos a lo largo de todo el proceso. Por caso, el abogado de Caffaratti destacó que el farmacéutico envía tres veces por día su ubicación en tiempo real al teléfono celular del fiscal Britos Rubiolo, además de las presentaciones diarias en el comisaría Tercera.
Escuchados los argumentos de una y otra parte, los jueces informaron que su decisión se conocerá en febrero, cuando concluya la feria judicial.
La historia del caso
La estafa al Ipross fue denunciada a principios del 2019, por las entonces autoridades del Colegio de Farmacéuticos de Río Negro. El juicio llegó cuatro años después, con audiencias que se extendieron a lo largo de 12 meses. En ese momento, el monto del perjuicio fue estimado en más de 4.000 millones de pesos, por lo que se cree que esa cifra supera ahora los 5.000 millones.
Antes de las condenas a Fasano, Caffaratti, Mastandrea y Mascaró, otras dos mujeres aceptaron sus responsabilidades en las maniobras fraudulentas. Son las expropietarias de la farmacia del centro de Roca donde precisamente se descubrieron las irregularidades. Ambas acordaron en un proceso de juicio abreviado penas de tres años de prisión en suspenso.

