El Gobierno de Río Negro autorizó la semana pasada la reversión del área hidrocarburífera Chelforó, que se encontraba bajo concesión de YPF. La compañía realizaba tareas exploratorias desde 2016, aunque la obtención de “resultados poco favorables” derivó en la decisión de desprenderse de la totalidad del bloque petrolero más grande de la provincia.
Aprobaron la reversión de la concesión de YPF en el área Chelforó
Mediante el decreto 477/25, con fecha del 6 de junio, la administración provincial resolvió autorizar la reversión total del área Chelforó, un sector hidrocarburífero ubicado entre el río Negro y el río Colorado, en plena transición entre el Alto Valle y el Valle Medio.
El pedido de la petrolera para desprenderse de esta área fue presentado en abril de 2023, un año antes del lanzamiento oficial del Plan Andes, el proyecto a través del cual YPF decidió enfocarse en explotaciones no convencionales —principalmente en Vaca Muerta— y desprenderse de áreas maduras.
En aquella instancia, la empresa aseguró haber cumplido con los compromisos asumidos en 2019, cuando la provincia le otorgó el pase al segundo período exploratorio. Según lo acordado, YPF debía realizar un pozo equivalente a 350 unidades de trabajo, compromiso que se concretó con el pozo YPF.RN.Cef.es-1 (Ceferino).

Sin embargo, en función de los “resultados poco favorables” obtenidos, la compañía resolvió revertir el 100% del área Chelforó.
Desde el área técnica de la Secretaría de Hidrocarburos se concluyó que la firma “cumplió con la totalidad de los compromisos asumidos”. Asimismo, se destacó el alto nivel de conocimiento técnico dejado por la empresa sobre el área, lo que “le agrega valor a la misma, más allá del resultado negativo del pozo YPF.RN.Cef.es-1”.
La obtención de la reversión se dilató por un tiempo debido a la falta del libre de deuda ambiental. Sin embargo, tras la aprobación de una auditoría y el pago de la correspondiente tasa ambiental, se procedió con la desvinculación del área.
Chelforó: casi 10 años y pocos resultados
La reversión del área representa un notable retroceso para una zona que, al menos según las prospecciones iniciales, mostraba un importante potencial. Esa fue la razón por la cual, en 2019, se autorizó el ingreso a la segunda fase exploratoria del área, que abarca una superficie de 6.718,82 kilómetros cuadrados.
“La extensión de nuestro catastro hidrocarburífero hacia el este claramente demuestra que Río Negro tiene en esa zona gran potencial para generar más energía y oportunidades para los rionegrinos”, afirmaba por entonces el secretario de Estado de Energía, Sebastián Caldiero.
Se estima que la inversión total de YPF en la zona alcanzó los 15 millones de dólares. La primera fase, iniciada tras la licitación de 2016, demandó cerca de 11 millones.
Durante el primer período exploratorio, la empresa estatal cumplió con la totalidad de los compromisos asumidos, entre ellos: el reprocesamiento de la sísmica 2D existente, para mejorar su visualización; una prospección geoquímica de superficie, que permitió detectar anomalías indicativas de posibles acumulaciones de hidrocarburos, puntos de fuga y presencia de roca madre; y un nuevo levantamiento sísmico en 2D, clave para la interpretación estructural y estratigráfica regional.
YPF buscaba identificar un nuevo sistema petrolero, como una posible extensión de la Cuenca Neuquina. Sin embargo, los resultados obtenidos fueron poco favorables, lo que finalmente desalentó la continuidad del proyecto en el área Chelforó.
En febrero de 2023, dos meses antes de que la empresa solicitara la reversión de la concesión, la exgobernadora Arabela Carreras recorrió la base del pozo Ceferino, acompañada por técnicos de la compañía:
La estrategia de YPF
Paralelamente, YPF continúa con un ambicioso programa de reconversión, destinado a apuntalar la explotación de recursos no convencionales. En la última reunión de directorio, realizada la semana pasada, se aprobó el avance de una nueva ronda del Proyecto Andes, que contempla la cesión de 12 áreas en Chubut y Mendoza.
Además, el pasado 4 de junio se firmó la cesión de la participación de la compañía en las áreas El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, ubicadas en Chubut. Este acuerdo está sujeto al cumplimiento de ciertas condiciones precedentes.
Bajo este proceso, iniciado en 2024, la empresa ya transfirió 18 bloques, mientras que otros 21 se encuentran en su etapa final y 11 permanecen en curso.

