La condena a Cristina Fernández de Kirchner parece haber acentuado el ideal de unión dentro peronismo de Río Negro. Sin embargo, de cara a las elecciones de medio término, persisten marcadas diferencias internas que dificultan la construcción de un frente amplio capaz de disputar tanto el avance del mensaje de La Libertad Avanza (LLA) como el peso territorial de Juntos Somos Río Negro (JSRN).
Llamado a la unidad, pero con condiciones
En una entrevista a un medio regional esta semana, María Emilia Soria hizo declaraciones de peso sobre la necesidad de mostrar unidad dentro del PJ rionegrino. Llamó a dejar atrás las diferencias internas y se mostró firmemente comprometida con la búsqueda de candidatos “que no se vendan” ante el presidente Javier Milei.
Sin embargo, la intendenta de Roca evitó mencionar posibles nombres de postulantes para las elecciones de medio término, al considerar que aún “falta hablar con un montón de gente”.
Soria reconoció que los enojos y las heridas abiertas tras las elecciones de 2023 siguen latentes, especialmente por la participación de un sector del PJ en el Gran Acuerdo Rionegrino, que facilitó el regreso de Alberto Weretilneck a la gobernación. Hasta antes de la condena a Cristina Fernández de Kirchner, esa situación funcionaba como un obstáculo para el acercamiento de algunos sectores. Sin embargo, con la reconfiguración política que trajo consigo la idea de una supuesta “proscripción”, ese escenario habría comenzado a cambiar.
Un ejemplo de este nuevo clima es la propuesta deslizada por Unidad Popular —el espacio liderado por el sindicalista Rodolfo Aguiar— y el Partido Socialista, que se mostraron abiertos a analizar su incorporación a un eventual intento de unidad. No obstante, advirtieron que esa posibilidad dependerá de la capacidad real del peronismo para ejercer una autocrítica profunda y abrir espacios genuinos de diálogo.
«En función de la situación nacional, con la confirmación de la injusta condena a Cristina Fernández, entendíamos que todas las fuerzas del campo nacional y popular debíamos hacer esfuerzos para lograr la unidad del espacio. En ese marco, estamos dispuestos a rever nuestra postura de ir con una lista propia, que surge de un reclamo que venimos sosteniendo desde hace tiempo», comentó el dirigente Mateo Canosa, de Unidad Popular, en diálogo con Literal.
Canosa señaló que la falta de mecanismos internos para definir candidaturas y la designación «a dedo» de postulantes desde Buenos Aires fueron los motivos iniciales que llevaron a ambos partidos a «cortarse solos» y presentar una propuesta distinta a la del PJ. Sin embargo, frente al escenario nacional y a lo cercano del proceso electoral, Unidad Popular y el socialismo estarían dispuestos a rever su postura, aunque con condiciones.
«Los tiempos políticos ya prácticamente no existen. El 7 de agosto vence el plazo para la conformación de frentes, diez días después la presentación de las alianzas electorales, y luego las candidaturas. Vemos muy dificultoso poder instrumentar lo que venimos reclamando desde hace más de un año: una elección democrática de los candidatos. Aun en este escenario, estamos dispuestos a hacer un esfuerzo, pero también necesitamos gestos concretos desde los otros sectores que componen Unión por la Patria. El principal obstáculo que identificamos hoy es la eventual continuidad de la candidatura del actual senador Martín Doñate«, confesó.
La alianza de 2023, un recuerdo muy fresco…
Martín Doñate, quien a principios de año comenzó a mostrarse como un dirigente competitivo para una eventual reelección, enfrenta serias resistencias dentro del propio peronismo. Algunos sectores cuestionan su figura, al considerar que su capital político se encuentra desgastado y lo acusan de haber quebrado principios fundamentales del justicialismo tras la controvertida alianza electoral de 2023 con Weretilneck.

«Es un dirigente que tiene un vínculo muy dañado con la sociedad, con la militancia y con la propia dirigencia de Unión por la Patria. Entendemos que sería un gesto importante para colaborar con la unidad del espacio que se revise su candidatura», señaló Canosa.
Según el referente de Unidad Popular, la objeción no responde a una cuestión personal ni a una mirada aislada: «La crítica no parte de un análisis político descontextualizado, sino de la evaluación que hizo la sociedad rionegrina sobre ese accionar, sobre esa alianza electoral que claramente rechazó. Fue la peor elección de la historia del Partido Justicialista en Río Negro«, afirmó.
Sin nombres, pero con un perfil definido
Para Canosa, el debate en estos tiempos trasciende a los nombres propios. «Hoy la discusión no es sobre personas en particular, sino sobre perfiles«, enfatizó. En ese sentido, volvió a cuestionar a quienes integraron el Gran Acuerdo al considerar que no gozan de legitimidad para representar al conjunto del frente electoral.
«A ellos les toca hacer una autocrítica, reconocer los errores y acompañar al conjunto. Ese es el límite que nosotros ponemos a la posibilidad de integrar el frente electoral», mencionó.
Respecto a los candidatos, destacó el tipo de perfil que deberían tener: «Nosotros tenemos un gobierno que hoy está basado en la crueldad. Entonces, entendemos que nuestro nuestro frente tiene que ser un frente anti-Milei, tiene que ser la contracara de la crueldad. Tenemos que empezar a tener candidatos que expresen la idea de una Argentina más humana, que conozcan a Río Negro, que la transiten, que conozcan la realidad de nuestros hospitales, de nuestras escuelas, de nuestras comisarías, y que siempre se paren del lado de los trabajadores«, concluyó Canosa.
Gestos de unión en el peronismo de Roca
Con una modalidad de “cabildo abierto”, las expresiones locales del peronismo comenzaron a articular una estrategia conjunta y se perfilan para conformar una coordinadora, con comisiones destinadas a definir planes de acción.
“Además de la persecución política y la proscripción sobre Cristina, el daño producido por el gobierno nacional en los sectores populares —en un país en vertiginosa recesión, con índices similares a los de la pandemia, con creciente desocupación y salarios insuficientes que degradan la vida cotidiana— pone a los militantes del lado de cada lucha”, expresaron en un comunicado. En ese sentido, destacaron la situación particular de Río Negro, especialmente en lo referido al estado del sistema de salud.

Entre los partícipes del encuentro —llevado a cabo en Roca— estuvo Silvia Horne, dirigente de Vamos con Todos, quien semanas atrás había promovido un espacio de diálogo en el peronismo mediante un encuentro en Cipolletti. Allí cuestionó la «falta de apertura de quienes pretenden reelegirse» y advirtió sobre la necesidad de conformar un frente electoral único.
Pese a impulsar la propuesta de un espacio común, Horne también planteó un dilema crucial para el peronismo: si la unidad y la renovación de candidaturas serán suficientes para “recuperar nuestro electorado, llevando aire fresco y un mensaje esperanzador hacia 2027”.

