Apenas un día se mantuvo en firme la decisión de habilitar el ingreso de carne con hueso a la Patagonia.
Ante la reacción de los gobiernos provinciales, de sociedades rurales y de dirigentes de todo el arco político, el Ministerio de Economía de la Nación se comprometió a postergar por 90 días la puesta en marcha del nuevo esquema.
Durante ese perído se abriría una mesa de trabajo, para analizar entre técnicos nacionales y provinciales qué medidas pueden adoptarse para que bajen los precios sin modificarse el status sanitario de la región.
Audiencia decisiva
El congelamiento de la medida -que había adoptado Senasa a través de una resolución publicada hoy en el Boletín Oficial- fue acordada durante un contacto que mantuvieron este mediodía el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, con el ministro Luis Caputo.
El titular del Palacio de Hacienda tiene bajo su órbita a Senasa, organismo responsable de garantizar la sanidad animal y que mantiene vigente desde dos décadas la barrera que impide el paso de carne con hueso desde el norte hacia el sur del río Colorado.
«Vamos a trabajar junto a los productores para potenciar las economías regionales, establecer normas específicas que salvaguarden la sanidad y el estatus sanitario, y lograr coherencia en el establecimiento de precios para que los consumidores no sean los principales perjudicados”, dijo Figueroa en sus redes sociales.
Luego agregó que “nuestro objetivo es reducir los precios de la carne, pero para lograrlo, no podemos comprometer el estatus sanitario que hemos alcanzado en nuestra región y debemos proteger a los productores que reciben muy poco, a pesar de haber cuidado durante 20 años dicho estatus».
EL DIÁLOGO ES EL CAMINO PARA CONSTRUIR POLÍTICAS PÚBLICAS DURADERAS
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) March 18, 2025
Tenemos que eliminar injusticias en la Patagonia, bajar el precio de la carne y proteger a nuestros productores. Vamos a mirar con atención la distribución de la rentabilidad dentro de la cadena de valor, para…
El reclamo de Weretilneck
El mandatario neuquino había objetado el levantamiento de la barrera, en línea con su colega de Río Negro, Alberto Weretilneck.
El gobernador y presidente de Juntos Somos Río Negro había asegurado que el libre ingreso de productos cárnicos a la Patagonia constituía “una medida totalmente inconsulta, arbitraria y unitaria, tomada por un burócrata desde un escritorio en Buenos Aires, respondiendo quien sabe a qué intereses”.
El titular del Ejecutivo rionegrino también había elevado su reclamo al Gobierno Nacional, anticipando que en las próximas horas iniciaría “las acciones correspondientes para que se corrija esta medida que pone en riesgo el status sanitario y el trabajo conjunto realizado durante 20 años”.
“La decisión del Gobierno Nacional, a través del Senasa, significa un claro retroceso en las políticas de cuidado sanitario de Río Negro y toda la región Patagónica, que constituyen la Zona Libre de Aftosa sin Vacunación”, insistió Weretilneck.
“Nuestro país necesita avanzar en sus status sanitarios, no retroceder. Las demás regiones del país deberían sumarse a la zona libre de aftosa sin vacunación y no obligarnos a nosotros a retroceder luego del esfuerzo de estos 20 años. Si no hay riesgos en materia de aftosa, que el Senasa asuma la responsabilidad, que se deje de vacunar y unifique el status sanitario, pero claramente no lo van a hacer”, desafió el mandatario rionegrino.
¿Impacta en los precios?
Desde el Gobierno provincial se descartó que efectivamente el ingreso de carne con hueso desde el norte de la barrera sanitaria derive en una sustancial baja en el precio de la carne. “Como ejemplo, vale decir que el 63% de la carne sin hueso que se vende en la provincia es ingresada al vacío desde el norte de la barrera y sus precios son relativamente similares a los de la carne producida y faenada en la región”, se indicó.
Weretilneck lamentó profundamente que “por el lobby de los grandes supermercadistas, que no son los que precisamente piensan en los intereses de la gente sino en los propios, y las grandes empresas importadoras de carne de otros países, nos condenan a un riesgo sanitario permanente y nos cierran las puertas a futuro de los mercados internacionales que tanto le costó conseguir a la Patagonia”.
Críticas opositoras
Más allá de la reacción vehmente, la postura del Gobierno rionegrino sobre el tema recibió críticas desde la oposición política.
“Es la entrega definitiva de nuestra producción regional. Esto no es un descuido ni un error: es una decisión política que pone de rodillas a Río Negro frente a la gran estafa del gobierno nacional”, sostuvo el senador peronista Martín Doñate.
El dirigente peronista afirmó que «ya no ha más excusas» para justificar la postura del Gobierno povincial ante Nación y recordó que JSRN “ha votado todo lo que Milei pidió, han avalado la Ley Bases, han callado ante cada atropello y han sido cómplices de este desastre. Y a cambio, ¿Qué recibió Río Negro? Nada”.

