El decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Fadecs), Juan Carlos Fernández, habló con Literal sobre la denuncia presentada por la rectora de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), Beatriz Gentile, por presunto sabotaje en la obra de gas que se ejecuta en la sede de Roca. Insistió en la necesidad de contar con un plan de trabajo que permita definir un esquema de contingencia para el dictado de las clases y reveló detalles sobre las presuntas acusaciones formuladas desde la casa central.
Qué se sabe de los hechos denunciados
«Planteamos en una nota al rectorado para acceder a una copia de la denuncia penal y los informes técnicos que envió la empresa contratista de gas. Además, desde hace semanas venimos pidiendo que nos detallen cuál es el plan de trabajo de las obras faltantes para poder organizar nuestras actividades académicas institucionales«, comentó Fernández.
En un comunicado emitido el viernes, desde la Fadecs respaldaron la investigación penal, pero solicitaron expresamente acceder a información de los hechos denunciados. Las autoridades locales, al no tener injerencia directa en la obra —que depende de la Secretaría de Obras y Servicios de la UNCo—, carecen de mayores detalles.
«Se anunciaron cuatro o cinco hechos pasados. El más grave habría tenido lugar el martes 27 de mayo, cuando se habría intervenido en las llaves de paso de gas del sector de las aulas 1 a 5. Ese día hablé con la empresa contratista porque recibí una nota del centro de estudiantes que reclamaba por problemas en el edificio nuevo, y les pedí si podían hacer una revisión. Me informaron que no podían hacerlo, ya que estaban ocupados mirando el medidor por un presunto reclamo de Camuzzi. Me aclararon que no me podían informar más porque su referente técnico es la Secretaría de Obras de la universidad, y que, en todo caso, ellos me informarían adicionalmente«, relató el decano.
La denuncia del rectorado también incluye una supuesta intervención sobre la cañería. Fernández explicó que fue convocado durante el verano a la sede central para ser notificado del episodio: “Presuntamente, con una moladora se habría cortado un caño de gas. No implicó riesgo porque no había fluido en ese momento. Se me planteó la posibilidad de iniciar actuaciones sumariales, bajo la sospecha de que podría haber sido responsabilidad de nuestro personal o de la Facultad de Lenguas. En esa instancia solicité que me informaran por escrito dónde se encontraba ese caño —que hasta hoy desconozco—, quién lo descubrió roto y quién lo colocó. Es decir, todos los elementos necesarios para iniciar una actuación sumarial, si correspondía. Hasta ahora, no tuvimos novedades«.
El decano afirmó desconocer los demás hechos mencionados en la denuncia de Gentili, entre ellos, el robo de materiales y la inundación de una de las cañerías instaladas.
La Fadecs agradeció la obra de gas, pero pidió precisiones
Fernández ponderó el rol de la Universidad en la concreción de una obra que calificó como «histórica» para la sede de Fadecs, aunque evitó pronunciarse sobre posibles demoras en las respuestas de la sede central a los pedidos de información.
«No es que tarden tanto en brindar información. La obra que se está haciendo en la Facultad de Derechos y Ciencias Sociales y Facultad de Lengua es una obra que tiene carácter histórico. Hace décadas que se debería haber abordado el problema del sistema de calefacción, y ahora la universidad lo está resolviendo. Quiero destacar que logró ejecutarla en un año, cuando en otras unidades académicas llevó hasta cinco«, aseveró.

En ese sentido, sí exigió una mayor precisión respecto a la conclusión de los trabajos, con el objetivo de definir una estrategia para el dictado de clases: «Organizamos toda nuestra actividad académica institucional sobre la presuposición de que hasta el 30 de abril no íbamos a tener un sistema de calificación plena. Si bien hubo importantes avances, las obras no se completaron en su totalidad. A partir de esa fecha nosotros comenzamos a preguntar cuál es el plan de las tareas faltantes para poder organizar nuestro dictado de clases. No sabemos si un aula determinada va tener la calefacción en dos horas, dos días o dos meses«, señaló.
El decano aseguró que el pedido de información hizo «respetuosa e institucionalmente». Sin embargo, la única respuesta de la universidad fue una nota informando el inicio de actuaciones judiciales, sin mayores detalles sobre la finalización de las obras.
«Valoramos el enorme esfuerzo que hecho la universidad en esta instancia y entendemos que puede haber demoras administrativas o técnicas. Lo que queremos es una información que nos permita organizarnos adecuadamente», afirmó.
Plan de contingencia en Fadecs
El centro de estudiantes de la Fadecs denunció la semana pasada la existencia de pérdidas de gas en algunos calefactores recientemente habilitados, especialmente en el área del Facubar y las aulas nuevas.
“Se dio intervención a la empresa contratista de gas y nos indicaron que no hay ningún tipo de riesgo ni fuga en el sistema de calefacción”, explicó el decano.
Fernández aclaró que, si bien no se detectaron inconvenientes, actualmente solo uno de los calefactores del Facubar permanece encendido. El otro se apagó tras la revisión y no se volverá a encender hasta ser inspeccionado nuevamente.
Mientras tanto, los gremios docentes coordinaron con el Decanato un plan de contingencia para garantizar el dictado de clases. Hasta el momento, solo la carrera de Comunicación Social —la más afectada— definió medidas concretas.

