Las clínicas y sanatorios privados de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa advirtieron a los afiliados de PAMI sobre la continuidad de las prestaciones ante los retrasos en los pagos. Señalaron que sostienen las urgencias y emergencias, pero no garantizan una atención plena.
El reclamo del sector
“PAMI no ha resuelto, y ni siquiera genera expectativas ciertas, el gravísimo atraso que sufren los valores retributivos de los servicios médicos”, señala el comunicado que nuclea a más de 30 instituciones de la región.
De acuerdo con lo expresado por las empresas de salud, durante la actual gestión de la obra social —iniciada en diciembre de 2023— se permitió que los aranceles pagados cayeran un 70% en relación con la inflación acumulada desde entonces. Ante este panorama, la cobertura de las prestaciones se volvió insostenible.
“El impacto se traduce, en muchos casos, en serias dificultades operativas, tales como problemas para el pago de salarios, proveedores y mantenimiento, así como en el deterioro del funcionamiento general. Por supuesto, la actualización tecnológica y profesional que acompañe la evolución de la medicina resulta cada vez más difícil”, afirmaron.
A esta situación se suma el retraso en el envío de los fondos, que continúa sin regularizarse.
“De no obtener algún tipo de solución a estos problemas, nos encontraremos otra vez ante el riesgo de no poder mantener la prestación plena de servicios. Nos ponemos a disposición para abordar, sin dilaciones, este grave problema”, agregaron en el comunicado.
Por el momento, las clínicas y sanatorios mantienen la atención de urgencias y emergencias para los afiliados de PAMI. No obstante, tampoco se garantiza plenamente el cumplimiento de estas prestaciones.
Un antecedente
No es la primera vez que las clínicas, sanatorios y hospitales privados de la Patagonia toman medidas al respecto. En febrero habían anunciado un corte de prestaciones; sin embargo, la medida se levantó poco después, luego de que la obra social efectuara transferencias correspondientes a pagos adeudados.
En aquel momento, los prestadores advirtieron que no contaban con “certeza, ni siquiera una previsión aproximada” sobre si los próximos vencimientos serían abonados en término. Tampoco existía claridad respecto de las conclusiones que podrían surgir del espacio de negociación anunciado. En ese marco de incertidumbre, definieron que lo más responsable era reanudar las prestaciones, a la espera de que la morosidad tendiera a regularizarse y de que los valores pudieran ajustarse a la realidad económica, algo que aún no se habría concretado.
Las clínicas afectadas por esta medida:
Río Negro
- Leben Salud
- Hospital Privado Regional
- Sanatorio San Carlos
- Clínica Juan D. Perón
- Sanatorio Austral
- Clínica Central
- Clínica Viedma
- Clínica Roca
- Policlínico Privado
- Sanatorio Juan XXIII
- IMEPA
- Policlínico Modelo
- Clínica Cruz del Sur
- Instituto Radiológico Gral. Roca
- Sanatorio Río Negro
Neuquén
- ADOS
- Clínica y Maternidad Eva Perón
- Sanatorio Plaza Huincul
- Clínica Pasteur
Oftalmólogos siguieron un camino similar
A comienzos de mes, la Asociación de Oftalmólogos de Río Negro anunció una modificación en la atención a afiliados del PAMI en la provincia, con garantía de prestaciones únicamente para casos de urgencia.
Según el comunicado difundido por la entidad, los profesionales vienen sosteniendo el servicio “en condiciones cada vez más desfavorables”, con honorarios desactualizados, demoras en los pagos y restricciones en la capacidad prestacional. Aseguran que este escenario impacta de manera directa en la calidad y continuidad de la atención.
La asociación indicó además que, pese a reiterados pedidos de diálogo con la obra social, no se lograron avances que permitan revertir la situación. En ese contexto, señalaron que la decisión adoptada “no es deseada”, sino consecuencia de un sistema que “no ofrece condiciones mínimas para sostener la atención habitual”. No obstante, remarcaron su compromiso con la salud de los pacientes y manifestaron expectativas de alcanzar una pronta resolución.
El conflicto se inscribe en un escenario de tensión que se viene profundizando desde hace meses entre prestadores y PAMI, con reclamos vinculados tanto a cuestiones económicas como a cambios en las condiciones de contratación. Tal como se viene reflejando en distintos pronunciamientos del sector, los profesionales cuestionan modificaciones que consideran unilaterales por parte de la obra social.

