El PAMI suma un nuevo frente de conflicto en Río Negro. Este viernes, la Asociación de Oftalmólogos de la provincia advirtió que la atención a afiliados de la obra social de los jubilados y pensionados “está en riesgo” y puso el foco en el impacto directo que podría tener en los pacientes si no se revierten las condiciones actuales de prestación.
Demoras, recortes y riesgos sanitarios
La entidad emitió un comunicado, en el que resalta los puntos más sensible del escenario y las consecuencias que ya comienzan a evidenciarse —y que podrían profundizarse— en la atención de los afiliados. Según detallaron, los principales efectos son las demoras en turnos y cirugías programadas, en gran medida vinculadas a los topes impuestos por el Instituto.
A esto se suma la posible reducción de prestaciones o la necesidad de derivar pacientes a otros centros, lo que podría implicar costos adicionales o mayores dificultades de acceso. En paralelo, advierten sobre un riesgo sanitario concreto: el agravamiento de enfermedades oculares por falta de controles periódicos y tratamientos oportunos.
De esta manera, los prestadores destacaron que la situación ya no se limita a un conflicto administrativo o económico, sino que comienza a afectar la calidad y la continuidad de la atención médica.
Aranceles y pagos atrasados
El documento señala que el conflicto tiene como base dos problemas estructurales: la falta de actualización de los valores de consultas, procedimientos y cirugías, y el atraso sostenido en los pagos a los profesionales.
Desde la entidad explicaron que esta combinación vuelve inviable sostener las prestaciones en condiciones adecuadas. “La demora en actualizar los aranceles y regularizar los pagos compromete la posibilidad de brindar atención oportuna y de calidad a nuestros pacientes”, indicaron, y advirtieron que, sin una solución inmediata, “muchos colegas se verán forzados a reducir prestaciones o discontinuarlas”.
En ese marco, remarcaron que los valores actuales no reflejan los costos reales del sistema de salud, lo que afecta tanto a profesionales como a centros médicos.
Pedido de respuesta urgente y mesa de diálogo
La Asociación de Oftalmólogos planteó una serie de demandas concretas al PAMI. Entre ellas, una actualización urgente de aranceles, la regularización inmediata de pagos adeudados y la apertura de una mesa de diálogo con plazos definidos y mecanismos de seguimiento.
El objetivo, según explicaron, es garantizar la continuidad de la red de atención oftalmológica en la provincia y evitar un deterioro mayor del sistema.
Al mismo tiempo, reiteraron su disposición a negociar, aunque insistieron en la necesidad de que el Instituto adopte medidas inmediatas para evitar una eventual ruptura en la prestación de servicios.
Un conflicto que se repite y se amplía
El reclamo conocido este viernes no es un hecho aislado. Durante los últimos meses, distintos prestadores de salud de Río Negro han manifestado su malestar por la relación con PAMI.
Los propios oftalmólogos ya habían advertido previamente sobre pagos atrasados y decisiones unilaterales por parte del organismo. En paralelo, clínicas, sanatorios y hospitales privados también expusieron dificultades vinculadas al financiamiento y a las condiciones de contratación, en un escenario que se viene tensando desde fines del año pasado.

