“Los ciclos empiezan y terminan”. La frase con la que el ministro de Gobierno, Trabajo y Turismo de Río Negro, Fabián Gatti, confirmó su renuncia a un medio regional condensa algo más que una decisión personal: expresa un clima de época dentro del Gobierno rionegrino, que optó por la mesura y por correr la escena lo más lejos posible del impacto político que dejó la derrota electoral de octubre.
El ciclo de un funcionario clave
La reestructuración, anunciada por el gobernador Alberto Weretilneck en las últimas semanas y ratificada por sus colaboradores más cercanos, comenzó a materializarse y Fabián Gatti se convirtió en el primer nombre de peso en dar un paso al costado. El abogado cipoleño, que tiempo atrás llegó a concentrar la firma de ministerios y secretarías vacantes —al punto de proyectar la figura de un “superministro”—, explicó su salida en el desgaste propio de las funciones administrativas, pero también en la necesidad de “plantear una renovación” dentro del organigrama de gobierno.
El paso de Gatti por el Gabinete fue breve: apenas un año y cuatro meses. Su incorporación se anunció en septiembre de 2024, tras la salida de Federico Lutz, quien fue derivado por un breve período al área de Modernización.
Sin embargo, la relación con el mandatario provincial viene de larga data. Gatti ocupó el cargo de Fiscal de Investigaciones Administrativas desde abril de 2018, un puesto propuesto por el titular del Ejecutivo. Asimismo, durante los anteriores mandatos de Weretilneck cumplió funciones como subsecretario en la Secretaría de la Función Pública, secretario del Ministerio de Gobierno y jefe de la Policía de Río Negro.
La renovación
El nombramiento de Gatti, al igual que ahora su dimisión, fue presentado como una instancia de renovación interna, con el objetivo de fortalecer los vínculos con los municipios y las comisiones de fomento. “Estamos convencidos de que traerá un nuevo impulso”, destacaba Weretilneck durante el anuncio.
Sin embargo, poco más de un año después confirmó su salida en el marco de su retiro jubilatorio y comenzó a hablarse de su posible reemplazo. El nombre que suena es el de Agustín Ríos, actual secretario de Gobierno y segundo en la conducción de la cartera.
Se trata de un perfil joven, con trayectoria en el área desde la gestión de Arabela Carreras, que en el último año ganó protagonismo dentro de la estructura gubernamental, tanto por su rol como nexo con los municipios como por su vínculo con los gremios, en calidad de representante paritario del Ejecutivo en la mesa de la Función Pública. Su eventual designación garantizaría la continuidad técnica de la gestión, pero también aportaría una impronta más joven al área.
Por lo pronto, no hay definiciones ni anuncios oficiales. De acuerdo a fuentes cercanas al Gobierno, el escenario sigue abierto y bajo análisis.

El panorama en otras áreas
El proceso de cambios de figuras dentro del gabinete comenzó a pergeñarse desde hace un tiempo y ya sonaba como posibilidad el 27 de octubre, un día después de los comicios legislativos en los que Juntos Somos Río Negro (JSRN) quedó en tercer lugar. Sin embargo, desde la administración provincial buscaron transmitir calma respecto de ese proceso. Lejos de presentar estos movimientos como una reacción a un momento crítico de la gestión —como podría interpretarse tras el resultado adverso—, los enmarcaron como parte de un proceso natural, propio del “andar de la gestión”.
En esa línea se expresó días atrás el legislador Facundo López, uno de los principales alfiles del oficialismo, en declaraciones a Mañana de Noticias: “Que pueda haber algunas modificaciones en el gabinete, en el Poder Ejecutivo, como definición del gobernador, eso siempre está sujeto”, sostuvo, al tiempo que advirtió que la evaluación de los cuadros políticos es permanente.
En el mismo sentido se manifestó Weretilneck, dejando en claro que no se tratará de un proceso apresurado: “Lo vamos a hacer durante enero, no tenemos ningún apuro ni ninguna urgencia. Pero consideramos que tenemos que adaptar el funcionamiento del Gobierno y del Estado provincial a los nuevos desafíos”.
Los primeros cambios se produjeron en Educación, un área en la que la ministra Patricia Campos fue ratificada para comandar el nuevo ciclo escolar que se aproxima, aunque se registraron modificaciones en las segundas líneas. Esto quedó reflejado en el Boletín Oficial de los últimos días, con las salidas —a partir del 31 de diciembre— del secretario de Articulación y Gestión del Ministerio de Educación y Derechos Humanos, Adrián Carrizo; del subsecretario de Coordinación Regional de la misma cartera, Sergio Luis Cabrera; y de la subsecretaria de Innovación, Calidad y Planeamiento Educativo, María Agustina Erpen.
Otro funcionario que también quedó ratificado dentro del esquema gubernamental es el interventor del IPPV, Mariano Lavin. A través del Decreto Nº 1111, el Gobierno prorrogó la intervención del organismo desde el 31 de diciembre de 2025 hasta el 31 de diciembre de 2026 y confirmó al exintendente de Fernández Oro en el cargo.

