El abogado Damián Torres —apoderado y vicepresidente de La Libertad Avanza en Río Negro— hizo una férrea defensa de la senadora electa Lorena Villaverde y advirtió que no existen motivos jurídicos para que el Senado rechace su pliego el próximo 28 de noviembre, cuando se celebre la sesión preparatoria en la que se validan los títulos de los legisladores que asumirán el 10 de diciembre.
Torres fue entrevistado en el programa Mañana de Noticias y el eje central de su argumentación se apoyó en dos planos: por un lado, una defensa técnica-legal que, según expuso, descarta la existencia de impedimentos constitucionales o penales para la jura de Villaverde. Y por otro, un planteo político en el que cuestionó la estrategia del peronismo y reclamó que se respete la “voluntad popular” expresada en las urnas.
“No tiene antecedentes penales”
Torres fue enfático al remarcar que la senadora electa no registra condenas ni causas pendientes que habiliten la aplicación de inhabilidades constitucionales. “Lorena Villaverde no tiene ninguna causa, ningún antecedente penal. En Estados Unidos tuvo una causa que fue desestimada; quedó absuelta. En Argentina tuvo dos causas, fueron desestimadas, quedó sobreseída”, afirmó.
Según explicó, durante el proceso de verificación de antecedentes las autoridades judiciales solicitaron informes a la justicia norteamericana, que también resultaron favorables. “Los jueces de Argentina pidieron informes a Estados Unidos y no tiene ningún antecedente allá tampoco”, puntualizó el abogado.
A partir de este cuadro, sostuvo que no existía obstáculo legal para su postulación en la campaña electoral, y recordó que ningún tribunal objetó su candidatura. “Por eso pudo ser candidata. Si no, directamente no podría haberlo sido ni tampoco el Tribunal Electoral Federal impugnó su candidatura”, subrayó.
Torres también se refirió al debate sobre una eventual aplicación del criterio de “ficha limpia” que algunos sectores invocaron informalmente. “Si hubiese existido ficha limpia, igual podría haber sido candidata, porque no tiene ningún antecedente penal. Para aplicar ficha limpia tiene que haber condena confirmada en segunda instancia; Villaverde no tiene ni condena en primera instancia”, sostuvo.

El rol del Senado y los límites constitucionales
De cara a la sesión del 28 de noviembre, Torres planteó que el Congreso carece de facultades para impedir la asunción de una persona electa, salvo situaciones excepcionales posteriores a la jura. “El Congreso no tiene ningún tipo de facultad para impedir que una persona ingrese a su seno. Lo único que le da la Constitución es el estudio de títulos y la cuestión de inhabilidad moral, que es sobreviniente a su ingreso”, explicó.
Para sostener este punto, mencionó precedentes de la Corte Suprema que fijaron límites estrictos a la intervención del Parlamento. “La Corte fue clara al decir ‘ustedes no pueden decir que una persona no pueda ingresar porque la moral o la idoneidad la decidió el pueblo cuando la eligió’”, dijo.
En relación a las mayorías necesarias para avalar o rechazar pliegos, planteó que, ante el vacío específico de la Constitución, debe aplicarse el mismo criterio que rige para la exclusión de un legislador ya en funciones: una mayoría agravada de dos tercios.
“Para excluir por inhabilidad moral, una vez que ya ingresó, se requieren dos tercios… Para impedir el ingreso también debe aplicarse esa regla”, argumentó. Según ese cálculo, serían necesarios al menos 48 votos para dejar afuera a cualquier senador electo.
Soria, Capitanich y las “reglas dobles”
Torres también recordó que La Libertad Avanza presentó una impugnación contra el pliego del peronista Martín Soria, pese a que él mismo sostiene que el Senado no puede impedir el ingreso de un legislador electo. Aclaró que esta acción tuvo una motivación política.
“Si tengo ese criterio como hombre de derecho, ¿por qué impugno a Martín Soria? Tiene que ver con una cuestión política”, admitió.
Y comparó la situación del actual diputado peronista con la de Villaverde. “A Villaverde, que no tiene causas, dicen todo lo que dicen. Martín Soria, que tuvo causas y también fueron desestimadas, tampoco tendría la idoneidad moral para ingresar. Lo mismo pasa con Capitanich”, afirmó.
En esa línea, cuestionó lo que consideró un doble estándar por parte del peronismo. “Ayer quedó en evidencia que tienen reglas para unos y para otros son reglas completamente distintas”, expresó, y sostuvo que si la vara moral fuera coherente “si se va Villaverde, se van Soria y Capitanich”.
“El pueblo eligió”
El apoderado libertario concluyó su defensa apoyándose en la legitimidad de la elección realizada por los votantes rionegrinos en octubre. “Acá lo que está es la voluntad popular. El pueblo eligió y eso no puede quedar a merced de 10, 20 ó 25 senadores”, dijo.
Aunque afirmó no simpatizar políticamente con el peronismo, señaló que el mismo principio aplica para sus dirigentes: “No me gusta que el peronismo esté en el Congreso, pero si el pueblo los eligió, no se puede venir técnicamente a decir otra cosa”.
Torres remarcó que, más allá del ruido político, confía en que prevalecerá el criterio jurídico. “Creo que va a haber mesura y que el derecho siempre prima”, expresó, en referencia a lo que espera que suceda en la sesión clave del 28 de noviembre.
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