El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, aseguró que lo más doloroso que sintió este año en términos políticos fue “la calidad de los senadores que nos van a representar” en el Congreso, surgidos de las elecciones del 26 de octubre pasado.
El mandatario repasó en una entrevista el escenario provincial y nacional, anticipando que para enero podría darse el reencuentro con el vicegobernador, Pedro Pesatti, luego de cinco meses de distanciamiento.
También especuló sobre el futuro de Juntos Somos Río Negro y dentro de las perspectivas de construcción, dijo que “no se puede descartar nada”, respondiendo con risas -pero sin negarlo- cuando le preguntaron sobre un eventual acercamiento al oficialismo nacional.
Weretilneck y los nuevos senadores: “Nada positivo”
En diálogo con Canal 4 de San Antonio Oeste, en la previa del lanzamiento oficial de la temporada de Las Grutas, Weretilneck fue consultado qué le dolió más luego del resultado de los comicios legislativos. Y allí calificó sin medias tintas: “Me dolió más la calidad de los senadores y diputados que nos van a representar. Eso me dolió más. Me duele más que la provincia sea representada en el Congreso Nacional por quienes han sido electos, porque sé que no hay nada positivo que nos vaya a pasar de ahí”.
Weretilneck aseguró que ese escenario, con los peronistas Martín Soria y Ana Marks y el libertario Enzo Fullone, que asumirá el viernes, tendrá consecuencias directas sobre el vínculo entre la provincia y el Gobierno nacional.
“Disminuimos el poder de negociación como provincia, porque cuál es la lógica del resto: el peronismo se opone a todo… e igual es imposible que gestione algo en beneficio de los rionegrinos”, planteó.
El vínculo con Milei
Al mismo tiempo, el mandatario matizó parte de su análisis, reconociendo un aspecto “positivo” en el traslado de responsabilidades: “Dejamos de pagar costos por no tener que estar tomando posiciones permanentemente en el Congreso, donde una parte de los rionegrinos se enojaba y otra se ponía contenta”, sostuvo.
Sobre las conversaciones con Nación, Weretilneck describió que “el diálogo es correcto, bueno, normal” y que si bien “el Presidente no tiene mucha costumbre de hablar con los gobernadores”, sí mantiene contactos fluidos con distintos integrantes del gabinete”.
La relación con Pesatti
Weretilneck también fue consultado sobre el vicegobernador, que esta semana manifestó que siente “tristeza y decepción” por el quiebre en la relación, que acumula cinco meses sin diálogo fluido entre ambos.
“Pedro es una gran persona, fundador de Juntos, que ha colaborado y contribuido mucho. Yo sería incapaz de hacerle algo así”, dijo en primer lugar.
Y cuando le preguntaron sobre la posibilidad de retomar el diálogo, el gobernador afirmó: “Yo no tengo ningún problema”.
Según Weretilneck, la falta de comunicación no responde a una ruptura personal sino a una acumulación de tareas gubernamentales. “No se ha dado por falta de tiempo y porque estamos enloquecidos con todas las tareas que estamos llevando adelante en el territorio provincial”. Por eso arriesgó que enero podría ser un buen momento para retomar el contacto.
Juntos Somos Río Negro: ¿renovación o transformación?
En otro tramo de la entrevista, Weretilneck esbozó una visión sobre cómo debe evolucionar Juntos Somos Río Negro después de los últimos resultados políticos y electorales. Para el gobernador, la clave pasa por interpretar cambios más amplios en la sociedad rionegrina.
“Hoy hay mucha gente que no se siente contenida en los partidos tradicionales y busca nuevas expresiones”, indicó.
A partir de esa premisa, propuso una lectura más amplia del rol partidario. “Tenemos que plantear renovación, cambios, ideas nuevas”, dijo.
Esa expresión hay que conjugarla con otra reacción reciente del mandatario, que ya anunció a su gabinete que en los próximos días habrá cambios en las primeras y segundas líneas de algunos ministerios.

Y en ese mismo sentido, no descartó la posibilidad de alianzas o construcciones que vayan más allá del esquema tradicional del partido.
El gobernador cerró esa idea con una definición sobre la interpretación del sentir ciudadano. Por eso marcó como desafío para el oficialismo el “interpretar lo que dice el empresario, el comerciante, la pequeña y mediana empresa, el prestador turístico, el trabajador y el ciudadano, y hacer una síntesis de eso”.

