La nueva comisión directiva central de la Unter asumió este miércoles y, con ello, el gremio cerró definitivamente un ciclo y abrió otro con un perfil de conducción muy distinto al de las últimos años. Con consignas como “que el ajuste no lo pague el pueblo” y “la fuerza de la docencia organizada en las escuelas y en las calles”, las nuevas autoridades mostraron un tono más combativo desde el primer momento y advirtieron que peligra el inicio del ciclo lectivo 2026.
Cambio de perfil
El traspaso de mando se realizó durante el congreso ordinario que tuvo lugar en Choele Choel, en el Valle Medio, con la presencia de representantes de las dieciocho seccionales de la provincia, que también renovaron este año sus autoridades para el período 2025-2028.
La flamante conducción provincial, electa el 16 de octubre con más del 54% de los votos, responde al frente DAF Multicolor. Está encabezada por Laura Ortiz como secretaria general, Mauricio Ovadilla como secretario adjunto y Gabriela Aguilar como secretaria gremial y de organización.
El triunfo de este frente opositor —que reunió a seccionales disidentes y a agrupaciones de izquierda como Violeta, 9 de Abril y Tribuna Docente— significó el desplazamiento de la histórica alianza Azul Arancibia Celeste, que llevaba 20 años al mando del sindicato. Con este cambio, Unter adopta una identidad claramente más dura frente al Gobierno provincial.
Ese giro quedó en evidencia a partir del discurso de apertura. Ortiz llamó a “fortalecer y profundizar la organización colectiva, defender nuestros derechos y sostener la lucha en cada territorio”, y aseguró que su gestión estará “abocada a la militancia y a los compañeros de base”.
Peligra el inicio del ciclo lectivo 2026
Entre los primeros mensajes dirigidos a la administración rionegrina, la conducción de Unter reclamó una convocatoria a paritarias y planteó como prioridad la recomposición salarial. “Tenemos la expectativa de poner al sindicato de pie para salir a luchar. Hace unos meses el gobierno hizo una propuesta que fue rechazada, así que pedimos que nos convoque. Ese es nuestro objetivo más urgente”, afirmó Ortiz.
La secretaria general también advirtió que, de no haber respuestas, el inicio del ciclo lectivo 2026 —previsto para el 2 de marzo— podría verse nuevamente afectado. “Si no hay una respuesta a la demanda de la docencia rionegrina, peligra el inicio de clases. De eso no hay duda”, remarcó.
En sintonía con otros gremios estatales, Ortiz denunció que este año la pérdida salarial ronda el 30%, porcentaje que coloca como piso para comenzar cualquier discusión. “No vamos a hablar de aumento si no tenemos asegurada una recomposición real”, sostuvo.

La postura gubernamental
Del lado del Gobierno no asoman, por el momento, señales de una convocatoria inminente. Según fuentes oficiales, el tema ni siquiera fue incluido en la última reunión de gabinete encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck.
El único funcionario que se expresó públicamente fue el legislador Facundo López, hombre de máxima confianza del mandatario, quien aseguró que el diálogo con los gremios continuará. “La idea es preparar el inicio de clases con todo lo que implica la cuestión edilicia y el diálogo con los trabajadores. El gobernador siempre recalca estar abierto a conversar con todos los trabajadores del Estado”, señaló tras la reunión de ayer en Casa de Gobierno.
En una entrevista con este medio días atrás, la secretaria general de Unter fue tajante respecto del vínculo con la Provincia y las vías de negociación. “La medida de fuerza es la única herramienta legal que tenemos los trabajadores para exigir sobre nuestros derechos”, aseguró. Y cuestionó el perfil más negociador de sus antecesores y del propio Ejecutivo: “El diálogo permanente y las reuniones constantes solo llevaron a que sigan avanzando las auditorías externas”.
El frente interno en la Unter
Ortiz también reconoció que su conducción no cuenta con un respaldo unánime dentro del gremio para llevar adelante las acciones de presión contra la administración rionegrina. “Hay sectores que se resisten, pero no vamos a dejar de convocar a nuestros compañeros”, afirmó, anticipando la política de cercanía con la que buscará contener las tensiones internas.
En la práctica, el frente DAF Multicolor —que conduce la organización a nivel provincial— y sus aliados solo cuentan con el control de 11 de las 18 seccionales. Las restantes permanecen bajo la órbita de la Azul Celeste Arancibia, que aún conserva peso territorial.

