En una nota previa, Literal reconstruyó la evolución de los recursos humanos en hospitales, escuelas y la Jefatura de Policía de Río Negro durante los últimos trece años, un período atravesado por distintos ciclos de gobierno y contextos económicos. Sin embargo, hay un parámetro igual o incluso más revelador que quedó al margen: cómo progresaron las partidas presupuestarias que el Gobierno provincial destinó al pago de los salarios en Salud, Educación y Seguridad, un terreno donde quedan evidenciadas las prioridades presentes en cada etapa.
Un repaso previo
El Presupuesto 2026 muestra una jerarquización desigual dentro del Estado rionegrino. Durante este ejercicio se proyecta un incremento notorio de cargos en el área del Consejo Provincial de Educación y una suba sostenida en Seguridad, lo que permitiría alcanzar niveles de empleo público similares a los registrados en el último año de la gestión de Arabela Carreras. En términos concretos, la Policía pasará de 9.238 agentes en 2025 a unos 9.353 en 2026, mientras que Educación crecerá de 35.533 cargos totales —incluidos los puestos retenidos— a unos 39.064 en el año en curso.
El escenario es distinto en el Consejo Provincial de Salud Pública, donde se prevé la incorporación de alrededor de 700 cargos. Este incremento permitiría volver a niveles de contratación similares a los de 2021, aunque todavía quedaría claramente por debajo de los picos registrados en los años inmediatamente posteriores. La recuperación de los puestos de trabajo, en ese sentido, aparece más como una corrección que como una tendencia de crecimiento.

Estas asimetrías en la conformación de las plantas no son nuevas. Por el contrario, se mantienen con pocas variaciones desde 2013, cuando Alberto Weretilneck atravesaba su primer año de gestión. Desde entonces, la Policía exhibió un crecimiento contenido pero constante: en poco más de una década, el número de agentes pasó de unos 7.500 en 2013 a los 9.353 proyectados para 2026.
Educación fue el área que más se expandió en el período analizado, con un incremento del 63% en la cantidad de cargos. En concreto, pasó de 23.833 en 2013 a 39.064 previstos para este año.
Y, en la vereda opuesta, la planta sanitaria aumentó solo un 4,8% entre 2013 y 2025, cuando se alcanzó el mínimo de contratación. Esta suba se encontró muy por debajo del crecimiento del 17,6% que registró la población rionegrina entre los censos de 2010 y 2022, una brecha que deja expuesta el lugar que el sistema de salud ocupa en las prioridades presupuestarias de largo plazo del Estado provincial.
El impacto del salario
En lo que respecta a la masa salarial, las partidas asignadas a cada área muestran un crecimiento sostenido en los últimos 13 años, más allá de las variaciones nominales derivadas de la alta inflación. Sin embargo, ese aumento no solo se expresa en términos absolutos, sino también en el peso que los salarios ocupan dentro de cada presupuesto sectorial.
En 2013, el gasto en personal representaba aproximadamente el 92,1% del total de los recursos destinados a la Jefatura de Policía. Para 2026, esa proporción se eleva al 97,7% del presupuesto del área, lo que refleja una estructura cada vez más concentrada en el pago de sueldos. En Educación se observa una dinámica similar: mientras que en 2013 los salarios explicaban el 80,3% del presupuesto del sector, en la actualidad ese porcentaje trepa al 85,7%.
El caso del sistema de salud se presenta una evolución paradójicamente a la inversa. En 2013, el 77,37% de los recursos del área se destinaba al pago de salarios; en el Presupuesto 2026, esa incidencia cae al 67,92%, reduciendo el peso relativo de la masa salarial dentro del esquema de financiamiento del servicio.
Esta tendencia se refuerza al observar las actualizaciones previstas para 2026 en relación con el ejercicio 2025. Mientras que la partida salarial de la Administración Pública Provincial crece en promedio un 36% interanual, en sanidad el incremento destinado a sueldos alcanza apenas el 20%. En la contracara se ubica Educación, cuya masa salarial muestra una suba del 41,3%, consolidándose como una de las áreas más favorecidas.
En conjunto, los números vuelven a sugerir que, más allá del crecimiento del gasto en salarios, la jerarquización de sectores dentro del Estado rionegrino no fue homogénea:
Cuánto se cobraba antes y cuánto ahora
En la comparativa del dinero destinado a cada agente tampoco se evidencia una distribución equitativa. Al evaluar los promedios entre 2013 y 2026, se observa que algunos sectores registraron mejoras reales más consistentes que otros.
Para dimensionar esas diferencias, se calculó el ingreso promedio mensual por agente en cada período, expresado en dólares. La conversión se realizó a valores del tipo de cambio informal de cada etapa, como referencia aproximada del poder adquisitivo relativo.
En 2013, el presupuesto destinado a la Jefatura de Policía asignó unos 737 millones de pesos para personal. Con una dotación cercana a los 7.500 efectivos, esto representaba un promedio anual de alrededor de 98 mil pesos por agente, o unos 8.100 pesos mensuales. Al tipo de cambio informal de aquel momento (7,89 pesos por dólar), el salario promedio rondaba los 1.038 dólares mensuales por agente. Para 2026, y tomando un tipo de cambio de 1.500 pesos por dólar, el presupuesto proyecta una asignación equivalente a unos 1.651 dólares mensuales por agente.
En Educación, el primer presupuesto presentado por Weretilneck destinó unos 2.292 millones de pesos para los sueldos de los 23.755 cargos registrados. Ese monto implicaba una asignación promedio de aproximadamente 8.040 pesos mensuales por agente, que al tipo de cambio blue de la época equivalía a unos 1.019 dólares mensuales. Para 2026, el gasto salarial proyectado representa un promedio de alrededor de 1.110 dólares mensuales por cargo, lo que muestra una mejora más acotada en comparación con otras áreas.
El caso del sistema de salud presenta una dinámica distinta. En 2013, la partida destinada a personal ascendió a 928,6 millones de pesos, lo que arrojaba un promedio mensual de unos 12.384 pesos por agente. Traducido al tipo de cambio informal de entonces, ese nivel de gasto equivalía a aproximadamente 1.569 dólares mensuales por trabajador. Para 2026, el presupuesto asigna unos 273.400 millones de pesos a la masa salarial del sector, lo que implica un promedio cercano a los 2.062 dólares mensuales por agente.
Se trata, en todos los casos, de promedios generales que no contemplan las diferencias internas entre cargos, jerarquías ni regímenes laborales. Aun así, el recorrido permite identificar una tendencia clara: todos los sectores muestran una mejora promedio medida en dólares, pero el mayor salto relativo se registra en el área de Seguridad, que partía de una base históricamente más baja.
Comparativa ajustada por inflación
Incluso al incorporar una lectura más exigente de los datos —que contemple la inflación del dólar a lo largo del período— la conclusión se vuelve más nítida.
La Policía aparece como el único sector que logró, en términos generales, sostener su poder adquisitivo a lo largo de los últimos trece años. Mientras tanto Educación y Salud quedaron por debajo de ese umbral, reforzando la idea de una priorización progresiva de la seguridad dentro del esquema salarial del Estado.

