La Secretaría de la Función Pública de Río Negro reglamentó días atrás el procedimiento de autorización y liquidación de horas extras para el personal de Salud, establecido mediante el Decreto Nº 764/2025. De este modo, las nuevas limitaciones comenzarán a regir a partir de los sueldos correspondientes a enero.
La medida no fue bien recibida por los sindicatos Asspur y ATE, que denunciaron una “maniobra política deliberada” orientada a recortar salarios.
La medida
La Resolución Nº 52 de la Secretaría de la Función Pública, con fecha del 13 de enero, especificó la ”letra chica” del nuevo régimen de otorgamiento de horas extras para el personal de la administración central y de los organismos descentralizados, que actualizó el Decreto Nº 85/18.
La norma habilita el otorgamiento de horas extras al personal asistencial que desarrolla tareas dependientes del Consejo Provincial de Salud Pública, pero excluye a quienes se desempeñan en su Administración Central. El objetivo de esta excepcionalidad, según el texto oficial, es que se “cumpla adecuadamente con sus funciones esenciales, evitando interrupciones o retrasos en servicios sensibles o estratégicos para la población”, por lo que la autorización de horas extraordinarias queda prevista como una herramienta de carácter especial dentro del Estado rionegrino.
Asimismo, el artículo 2 facultó a la Función Pública a reglamentar el procedimiento de liquidación de las horas del personal sanitario, una atribución que recién se formalizó este 2026. De acuerdo con la resolución reglamentaria, se fijaron los siguientes topes máximos mensuales por agente público que cumpla funciones en los distintos servicios de los hospitales:
- Agentes administrativos del área de admisión: hasta 40 horas extras.
- Auxiliares asistenciales (auxiliares de enfermería, operadores de salud mental, auxiliares de laboratorio y de farmacia): hasta 80 horas extras.
- Servicios de apoyo (mucamas, cocina, lavadero, servicios con cobertura pasiva, CAPS, hospitales de complejidad III y vigilancia): hasta 80 horas extras.
- Choferes de ambulancia: hasta 80 horas extras.
- Personal de mantenimiento: hasta 50 horas extras.
Por otro lado, la normativa establece que, para habilitar el otorgamiento, será necesaria la autorización previa de la Secretaría, a partir de un pedido expreso mediante nota. Las horas autorizadas deberán, además, ser certificadas por la autoridad superior del área correspondiente, garantizando que se correspondan con las tareas efectivamente cumplidas.
La reglamentación se da en paralelo a un endurecimiento de los mecanismos de control del personal, que consistió en la reciente compra de equipos con reconocimiento de biometría facial para los centros de salud provinciales. El avance fijó un presupuesto oficial de 1.215.494.306,51 pesos para llevar adelante el proceso.
ATE advierte por posibles protestas
Los primeros en pronunciarse tras conocerse los nuevos topes fueron los dirigentes de ATE, que convocaron a asambleas en hospitales y advirtieron sobre la posibilidad de realizar medidas de protesta.
“Implica un grave ajuste sobre los trabajadores de la Ley 1844, que incluye al personal de la Administración Pública de la provincia de Río Negro”, señalaron en un comunicado. Para el sindicato, la resolución omite detallar las horas extras correspondientes a la Función Administrativa, que abarca áreas como el Fondo de Obras Sociales (FOS), Recursos Humanos, oficinas contables, oficinas de Compras, secretarías de Dirección y la propia Unidad Administrativa, entre otras dependencias que tenían horas extraordinarias asignadas en la normativa anterior.
Asimismo, indicaron que también quedaron excluidas las horas extras de auxiliares asistenciales afectados de manera permanente a los Centros de Atención Primaria (CAPS), como agentes sanitarios, así como del personal de servicios generales, entre ellos camilleros y costureros.
ATE denunció además que la resolución resulta “confusa en su interpretación”, en una nota enviada a la secretaria de la Función Pública, Tania Lastra. En esa línea, el gremio le solicitó a la funcionaria la emisión de una nueva resolución que contemple las observaciones planteadas y que incorpore mayor flexibilidad en los topes de horas extras, de acuerdo con las necesidades reales de cada hospital, la escasez de recurso humano y las funciones que desempeñan los trabajadores.
Para el gremio de salud es una ”cortina de humo”
Por su parte, desde Asspur calificaron la resolución como una “trampa”. “El recorte de horas extras no es una medida de ‘orden’, sino una maniobra política deliberada”, sostuvieron.
En esa línea, el sindicato volvió a exponer un reclamo histórico vinculado a los bajos salarios del sector, que obliga a muchos trabajadores a recurrir a las horas extras para alcanzar ingresos suficientes. “Durante años, las horas extras funcionaron como un ‘salario’ encubierto: sirvieron para sostener coberturas ante el faltante crónico de personal y, al mismo tiempo, fueron utilizadas de manera indiscriminada para evitar el reclamo real y de fondo: salarios dignos, en blanco y con derechos”, expresaron.
Sobre esa base, Asspur afirmó que se consolidó un “sistema perverso”, sustentado en una fuerte dependencia de los adicionales y, en consecuencia, en situaciones de explotación laboral.
“Ahora, al recortar las horas de golpe, el objetivo es cambiar el eje de la discusión. Quieren empujarnos a que, desde la desesperación, salgamos a pelear por recuperar horas, es decir, por aquello mismo que nos precariza. Quieren que validemos un sistema viciado, en lugar de cuestionar la raíz del problema: el salario estructural de miseria. Es otra cortina de humo”, afirmaron.
Finalmente, volvieron a reclamar la apertura de paritarias para avanzar en una recomposición salarial del sector y no en una discusión por ”horas”.
El impacto de la medida
Ante la consulta de este medio, desde el sindicato ejemplificaron el impacto que la limitación de las horas extras puede generar para un trabajador promedio. Por ejemplo, en el servicio de mucamas del hospital Artémides Zatti, la planta de personal está reducida en alrededor de un 50%. Con salarios base de 1.200.000 pesos, las horas extras se vuelven, en la práctica, la única forma de sostener los ingresos.
El tope de 80 horas mensuales implica que una trabajadora deba cumplir el equivalente a diez días más de trabajo por fuera de su jornada habitual para compensar la falta de personal. Si bien por ley no están obligados a realizarlas, en los hechos el bajo sueldo funciona como un factor de presión. Cuando se alcanzan esas 80 horas, el ingreso final para un trabajador puede llegar a equivaler aproximadamente a un sueldo adicional.
Sin embargo, esta situación no resulta pareja para todos los hospitales. La escasez de recursos humanos varía según cada hospital, por lo que no en todos los casos se logran completar las 80 horas extras. De esta forma se deriva en desigualdades salariales entre trabajadores dependiendo del lugar donde se desempeñan.
Además, desde el gremio alertaron en muchos centros de salud rionegrinos los topes fijados no alcanzan para garantizar la cobertura mínima de los servicios. Por lo que la imposibilidad de autorizar más horas extras, en un contexto de planteles incompletos, terminaría afectando la continuidad de las prestaciones y la calidad de la atención.

