Los resultados provisorios de las elecciones en el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) expusieron interpretaciones contrapuestas entre los distintos espacios que participaron de los comicios. Mientras el oficialismo sostiene haber obtenido la mayoría de las representaciones en el Consejo Superior, sectores de la oposición afirman haber alcanzado 9 de los 16 consejeros. La mayor controversia se concentra en el claustro estudiantil, donde una de las agrupaciones ya anticipó que la disputa podría derivar en una instancia judicial.
Por el momento, la Junta Electoral aún no difundió resultados oficiales a través de los canales institucionales.
La Unión celebró una victoria
La lista La Unión, referenciada en el rector normalizador Gerardo Blanes, se adjudicó el triunfo en el claustro docente al imponerse en cinco de los seis departamentos académicos. Desde el sector oficialista interpretaron que el resultado constituye un “respaldo” a la continuidad del proyecto institucional.
De acuerdo con los resultados preliminares difundidos por ese espacio, La Unión se impuso en Formación General, Música, Artes del Movimiento, Arte Dramático y Artes Visuales, lo que le permitiría consolidar una representación mayoritaria en el Consejo. En el claustro no docente, en tanto, el oficialismo también aseguró haber obtenido un “importante acompañamiento”.
”Estamos muy felices”
En diálogo con Literal, el rector normalizador destacó la realización del proceso electoral, valoró el nivel de participación de la comunidad universitaria y ponderó los resultados obtenidos por La Unión.
“El IUPA está dividido por departamentos, que serían el equivalente a las facultades. De los seis departamentos, La Unión se impuso en cinco. Creo que quedó legitimado el concepto que impulsa nuestro espacio, que tiene que ver con una universidad provincial, con presencia territorial, que llegue a los barrios, que respete nuestras raíces y ponga en valor nuestro patrimonio cultural”, señaló.
Blanes también sostuvo que su espacio obtuvo representación en otros claustros y remarcó el nivel de concurrencia a pesar de las inclemencias climáticas. “Votó casi la totalidad de los docentes, un porcentaje importante de alumnos y muchos de los nuevos integrantes de la comunidad. Tuvimos dos días de elecciones; uno con lluvia y en algunas localidades eso dificultó la participación, pero igualmente fue muy significativa. Estamos muy felices con el resultado”, afirmó.
A partir de la conformación del Consejo Superior, ese órgano será el encargado de proponer a la persona que ocupará el rectorado en la nueva etapa institucional. Consultado sobre la posibilidad de que su nombre sea considerado para continuar al frente de la institución, Blanes sostuvo que la decisión corresponderá a los consejeros de La Unión, pero no negó su interés personal por seguir al frente de la universidad.
“Serán los consejeros quienes seleccionen quién coordinará esta etapa. Sería un halago poder ser parte de esta etapa democrática por el momento histórico, pero en nuestro espacio no pensamos en términos personales. Si fuera otra persona de la misma agrupación también estaría bien. Hemos trabajado durante décadas para que el IUPA pase a ser universidad, tenga planes nacionales y llegue a este momento en el que la comunidad pueda expresarse democráticamente”, aseveró.

La oposición afirma ser mayoría
En contrapartida, la Lista 10 Celeste y Blanca, identificada como el principal contrincante de la actual conducción, aseguró que la oposición logró imponerse en los comicios y advirtió que ese resultado podría incidir en la elección del nuevo rector, prevista para el 30 de marzo.
De acuerdo con un comunicado difundido, la oposición habría obtenido 9 de los 16 consejeros que integrarán el nuevo órgano de gobierno, frente a 7 del oficialismo.
La agrupación también sostiene que se consolidó como la fuerza opositora con mayor representación, al alcanzar seis consejeros. Según ese recuento, la Celeste y Blanca logró representación en los departamentos de Artes Audiovisuales, Artes Visuales, Arte Dramático, Artes del Movimiento, Formación General, además del claustro de Graduados.
Asimismo, indicaron que otras agrupaciones opositoras también obtuvieron lugares en el Consejo Superior. Entre ellas mencionaron a La Pugliese, con representación en el Departamento de Música; La Tercera, con un consejero por Artes Audiovisuales; y La 17, con un representante por el claustro estudiantil.
“Esto configura una mayoría opositora, una diferencia que otorga a la oposición la capacidad de definir quién conducirá el IUPA en el próximo período”, aseguraron desde la Lista 10. En ese marco, el espacio interpretó que la comunidad del IUPA “optó por un cambio de rumbo” y convocó al resto de las agrupaciones opositoras a articular posiciones de cara a la elección del rector.
Por su parte, desde La Pugliese comentaron a Literal que aguardan los resultados definitivos provenientes de las 47 localidades donde se habilitaron mesas de votación, un aspecto que el espacio cuestiona debido —según indicaron— a las dificultades para fiscalizar esas urnas.
“Queda clarísimo que, sin la inclusión de docentes y alumnos de talleres de extensión, la gestión no podía asegurar su continuidad; el caso más evidente es el del claustro estudiantil. Según nuestro análisis, habrían accedido a ambas bancas de no ser por los más de 1.500 alumnos que la gestión incorporó en distintos parajes de la provincia”, sostuvieron.
Además, desde ese sector afirmaron que se mantienen a la espera de que “alguna de las impugnaciones presentadas pueda prosperar” en el proceso de revisión de los resultados.
Polémica por la representación del estudiantado
En lo que respecta al claustro estudiantil, la situación podría escalar a instancias judiciales, según advirtieron desde La 17, la lista que llevó como candidatos a referentes vinculados al actual centro de estudiantes. El espacio sostiene que la incorporación al padrón de estudiantes de las Escuelas de Arte Popular —a quienes consideran parte de programas de extensión y no de carreras universitarias— modificó el resultado de la representación.
“En la sede central votaron 611 estudiantes, que es un récord histórico para lo que son nuestras elecciones de centro de estudiantes. De esos votos, la Lista 17 obtuvo 338, más del 50%. En segundo lugar quedó la lista de UNESA, también opositora a la actual gestión, y en tercer lugar la lista de La Unión”, explicó Manuela Kamerberk, integrante de La 17.
Según expresó, con esos resultados el espacio consideraba aseguradas las dos bancas del claustro estudiantil. “Pero comenzaron a llegar los votos de las Escuelas de Arte Popular, que forman parte de un programa de extensión y cuyos estudiantes no son universitarios. Esos votos fueron en una mayoría muy amplia para La Unión y nos quitaron la posibilidad de tener al menos una banca en el Consejo Superior”, denunció.
La postulante a consejera calificó la situación como una irregularidad y manifestó la existencia de acciones ”fraudulentas” en el proceso electoral. “Fue una jugada diseñada a la medida de la gestión. No tuvimos la posibilidad física de fiscalizar en esos 49 lugares de votación. Tampoco sabíamos quiénes eran las autoridades de mesa; los nombres se publicaron recién un día antes de la elección y, según nuestro análisis, algunas personas no estaban en el padrón ni tenían derecho a cumplir ese rol. No tenemos garantías de que el proceso haya sido limpio”, sostuvo.

En la misma línea, Lucio Corregidor, presidente del centro de estudiantes del IUPA, señaló que para este mediodía estaba prevista una asamblea estudiantil con el objetivo de reunir apoyo para presentar una impugnación ante la Junta Electoral y el rectorado.
“El proceso en las Escuelas de Arte Popular vulneró el reglamento electoral y el cronograma, porque las urnas aún no habían llegado cuando debían estar en la sede central. También entendemos que entra en conflicto con la Ley de Educación Superior, ya que estarían votando estudiantes que no pertenecen a carreras universitarias, y con la normativa electoral provincial que rige estos comicios”, expresó.
Corregidor también cuestionó la fiscalización en esos puntos de votación. “Muchos fiscales no formaban parte de la institución ni de alguno de los claustros. No teníamos manera de constatar si esos votos eran reales. Además, algunos estudiantes con los que nos comunicamos señalaron que no recibieron comprobante de voto y que había personas en las mesas que no reconocían como parte del IUPA”, agregó.

Desde ese sector no descartaron recurrir a la Justicia si los resultados provisorios son ratificados. “Hoy vamos a presentar las impugnaciones en el IUPA, pero el proceso podría continuar en otras instancias. Entendemos que los tiempos judiciales son más largos, pero será parte de un proceso que venimos atravesando desde hace tres años, cuando comenzamos a reclamar la normalización institucional”, concluyó Kamerberk.
La defensa del proceso
El oficialismo, por su parte, difundió un comunicado en el que destacó haber obtenido las dos bancas de representación estudiantil. “Los resultados del escrutinio provisorio muestran que estudiantes de distintos departamentos académicos y de toda la provincia de Río Negro acompañaron la propuesta, consolidando a La Unión como la fuerza más votada también entre el estudiantado. Este resultado adquiere una relevancia especial, ya que el IUPA convoca a jóvenes artistas de distintas localidades de la provincia, de la Patagonia y del país, donde la participación estudiantil constituye uno de los pilares de la vida institucional”, expresaron.
En tanto, el rector normalizador Gerardo Blanes restó importancia a los cuestionamientos de la oposición y defendió la participación de los estudiantes de las Escuelas de Arte Popular en la instancia electoral. “La Escuela de Arte Popular tiene siete años; no es una creación reciente. Durante mucho tiempo los docentes de ese espacio atravesaron distintas dificultades laborales, con interrupciones en sus salarios o falta de apoyo a las actividades que se desarrollan en el interior de la provincia”, indicó.
Blanes recordó que el programa cuenta con aval institucional y se encuentra legalmente respaldado. “Se trata de una iniciativa que surge de una ley provincial aprobada por unanimidad en la Legislatura y de convenios firmados con los municipios. Tiene el apoyo de los intendentes y forma parte de una política cultural que busca fortalecer la presencia del arte en todo el territorio”, señaló.
El funcionario también cuestionó la postura de algunos sectores que impulsan las impugnaciones. “Me sorprende que espacios que se presentan como sindicales no valoren que una universidad provincial esté ampliando derechos laborales y culturales. El año pasado regularizamos la situación de 380 docentes y fue un trabajo muy grande del área académica y de los departamentos”, afirmó.
Finalmente, afirmó que el proceso electoral permitió ampliar la participación política dentro de la institución: “Hoy estamos celebrando los resultados, pero también celebramos tener un consejo con miradas diversas. Creemos que, aun con diferencias, la universidad puede seguir creciendo como nos lo están pidiendo muchas comunidades de la provincia”.

