El gobierno de Río Negro volvió esta semana a cuestionar la distribución de los fondos del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), cuyo 26% de la recaudación debería destinarse al mantenimiento de la infraestructura vial nacional, y respaldó un proyecto para coparticipar esos recursos entre las provincias. Desde la administración provincial sostienen que los montos recibidos resultan “insuficientes” y denuncian una distribución inequitativa, que impide la concreción de obras necesarias y concentra la recaudación en Buenos Aires, sin un retorno proporcional al interior del país.
Mucha recaudación, poca distribución
El vicegobernador Pedro Pesatti reclamó el fin de semana por la falta de retorno de los impuestos que los rionegrinos pagan al Estado nacional. Señaló que, en 2024, la provincia aportó unos $16.000 millones en concepto del ICL, sin ver reflejada esa contribución en obras clave como viviendas sociales o el mantenimiento de rutas. “Eso no es federalismo, es cualquier otra cosa”, criticó.
La respuesta llegó desde la oposición. El legislador Juan Martin (PRO) cuestionó las cifras presentadas por Pesatti y sostuvo que solo el 10,4% de lo recaudado por el ICL queda en el Tesoro Nacional, mientras que el resto se distribuye entre las provincias a través de distintos mecanismos. Para respaldar su postura, citó datos del propio Ministerio de Hacienda de Río Negro, que indican ingresos por ICL de $19.639 millones durante el año pasado.

Desde el Gobierno provincial respaldaron lo expuesto por Pesatti, al advertir que los fondos recibidos son prácticamente insuficientes para concretar cualquier tipo de obra. “De esos $19.000 millones que Juan Martin sostiene que ingresaron a la Provincia, eso representa apenas el 0,009% del total recaudado por Nación. Es un monto bajísimo si se lo compara con lo que recaudó el Estado Nacional. No existe. Lo que están pidiendo los gobernadores, en una reciente reunión del CFI, es que esa plata sea transferida directamente a las provincias para que podamos ejecutar obras”, explicó Alejandro Echarren, ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, en diálogo con Literal.
Y agregó: “Parece hasta descabellado salir a publicitar lo que manda Nación, porque es vergonzoso en comparación con lo que se lleva”.
Cómo se distribuyó el impuesto a los combustibles en 2024
Según información del Consejo Vial Federal a la que accedió este medio, en 2024 se recaudaron más de 2,1 billones de pesos por el impuesto a los combustibles. De ese total, un 28,58% ($619.000 millones) se destinó al fideicomiso de infraestructura del transporte, un 4,31% ($93.000 millones) al fideicomiso de obras hídricas, un 2,55% ($55.000 millones) a subsidios al transporte —principalmente en el AMBA—, un 28,69% ($621.000 millones) al sistema de seguridad social, un 10,4% ($225.000 millones) quedó en el Tesoro, y el 25,47% restante se coparticipó entre las provincias para fondos como el FONAVI y otras áreas provinciales.

De los recursos distribuidos a las jurisdicciones, se destinaron alrededor de $135.000 millones a las vialidades provinciales, $67.000 millones a obras públicas y $22.000 millones a energía.
Qué recibió Río Negro y para qué alcanzó
Respecto a los $19.639 millones que Río Negro recibió en concepto del Impuesto a los Combustibles Líquidos, unos $3.400 millones fueron destinados a la ejecución de obras viales provinciales, principalmente tareas de mantenimiento.
Desde Vialidad Rionegrina sostienen que esos montos resultan insignificantes para desarrollar obras de gran envergadura. Para graficarlo, mencionaron los costos promedio actuales: “Un kilómetro de repavimentación cuesta 400 mil dólares. En zonas como el Valle Inferior o el Alto Valle, la construcción de un kilómetro de una ruta nueva ronda entre 700 y 800 mil dólares, mientras que en la zona Andina supera al millón”, detalló Echarren.
“Con $3.400 millones, ¿qué se puede hacer? No mucho. Solo alcanza para repaso y mejoras menores en algunos caminos. La mayor parte de los fondos que se invierten en Vialidad provienen de recursos propios de la provincia”, agregó el funcionario.
Como ejemplo, Echarren mencionó la obra de repavimentación de las Rutas 6 y 8, actualmente en ejecución: “A valores actualizados, esa obra cuesta unos $43.000 millones. Necesitaríamos 12 o 13 coparticipaciones viales nacionales —es decir, entre doce y trece años— para poder financiarla”.


