Un estudio de opinión pública reveló que el 91% de los argentinos considera necesario modificar el sistema electoral. Se trata de un porcentaje elevado en un ámbito donde los cambios suelen ser poco habituales y, cuando se plantean, despiertan fuertes resistencias de sectores conservadores o vinculados a intereses políticos específicos.
En ese contexto, Río Negro no escapa a la tendencia nacional de resistirse a innovaciones en la hora de emitir el voto. La última modificación significativa de su Código Electoral, en 2022, fue leída por algunos opositores a Juntos Somos Río Negro (JSRN) más como un intento de “allanar el camino” para el regreso de Alberto Weretilneck a la gobernación, que como un avance en transparencia o fortalecimiento democrático.
Más allá de partidos o figuras políticas puntuales, lo cierto es que las reformas electorales en la provincia han sido mucho menos frecuentes que las iniciativas presentadas por los legisladores, que suelen acumularse en los cajones de la Legislatura sin avances concretos.
El panorama nacional
El tercer informe de Creencias Sociales del Observatorio Pulsar (UBA) analizó la postura de los argentinos frente a las elecciones. Los resultados de la encuesta —realizada en junio de 2025 sobre 1.252 casos representativos a nivel nacional— se conocieron esta semana y aportaron datos relevantes sobre la percepción del sistema electoral.
De acuerdo al relevamiento, el 91% de los consultados manifestó predisposición a modificar algún aspecto del sistema electoral argentino, frente a un 9% que se opone. El estudio se enfocó principalmente en el modo de emisión del sufragio, que en la Argentina sigue siendo presencial y con boletas de papel, un mecanismo que se mantiene desde hace más de un siglo y que solo ha experimentado ajustes menores en su diseño y formato.
En ese contexto, la encuesta indagó sobre posibles alternativas: el 46% dijo confiar en el voto online como una opción válida, mientras que un 15% eligió el voto postal y un 8% se inclinó por el voto proxy (designar a otra persona para votar en su nombre). No obstante, el 31% respondió que no sabe o no pudo contestar la pregunta. La confianza en el voto online resulta particularmente más fuerte entre el público de 30 a 49 años.
“Existe una base de confianza importante en la incorporación de tecnología en el proceso electoral, especialmente en lo referido a la expresión popular del voto”, subraya el informe.
Demanda ciudadana
El estudio también examinó la procedencia política de los sectores que impulsan cambios en el sistema de votación. El electorado de la ya disuelta alianza Juntos por el Cambio es el que más respalda el voto electrónico, con un 62% de apoyo. Le siguen los votantes de La Libertad Avanza con un 51%, la izquierda con un 45% y, finalmente, el peronismo con un 39%.

Según el documento, quienes apoyan este tipo de reformas no configuran un perfil definido, aunque sí comparten ciertos rasgos: son jóvenes y ciudadanos con mayor interés por la política.
“Este hallazgo dialoga con una de las tendencias globales recientes: en contextos donde la participación política enfrenta crecientes desafíos, la incorporación de tecnologías digitales aparece como una alternativa para facilitar y modernizar el proceso electoral”, concluye.
En Río Negro todavía no llega la BUP
Aunque el 91% de los argentinos apoya cambios en el sistema electoral, en Río Negro esa demanda no se traduce en reformas concretas. La brecha entre la expectativa ciudadana y la falta de acción evidencia que la modernización del voto depende de una decisión política.
De hecho, el sistema electoral rionegrino ha sido motivo de críticas en los últimos años por su falta de modernización. Sin embargo, las elecciones siguen basadas en la tradicional papeleta partidaria, a diferencia de las nacionales donde estrenará la Boleta Única de Papel (BUP).
Los aires de cambio ni siquiera parecen sentirse en la Legislatura, pese a los intentos de distintos sectores para impulsar su adopción en el corto plazo. Ni siquiera la aprobación de la ley de Ficha Limpia, en diciembre pasado —en sintonía con un contexto nacional de rechazo a las candidaturas de personas condenadas—, abrió la puerta a pensar en la incorporación de la BUP en las elecciones provinciales del Ejecutivo y el Legislativo.

Tan solo en el último año y medio se presentaron siete proyectos de ley para introducir modificaciones al Código Electoral y de Partidos Políticos (regido por la Ley O N.º 2431). De ese total, al menos cuatro apuntaban directamente a instaurar la boleta única. Si se amplía la mirada, entre 2011 y 2023 hubo al menos otras cuatro iniciativas similares, además de varios intentos de reforma en otras áreas del régimen electoral.
¿Por qué hay resistencias?
Los sectores más críticos al gobierno de Alberto Weretilneck sostienen que los proyectos de reforma electoral permanecen “cajoneados” y denuncian la connivencia del oficialismo para mantener un sistema que —según señalan— “perpetúa” al partido en el poder.
“Hay que decir las cosas como son: Río Negro tiene un régimen casi feudal, muy parecido al de provincias como Formosa o Santiago del Estero. Hace 14 años que gobierna un mismo partido y en todo este tiempo no vimos iniciativas para mejorar el sistema, sino más bien todo tipo de trampas para perpetuarse en el poder”, cuestionó el legislador Juan Martin (PRO) en diálogo con Literal.
El dirigente roquense se consolidó en la última década como uno de los principales impulsores de modificaciones al Código Electoral en el Parlamento. Recordó que el PRO fue uno de los primeros bloques en proponer la Ficha Limpia en Río Negro, iniciativa que luego JSRN terminó adoptando tras su debate en el Congreso.

“Desde el PRO venimos reclamando hace años reformas de fondo, que acerquen la política a la gente, transparentando y simplificando el sistema”, concluyó Martin.
Expectativas 2026
La legisladora Lorena Matzen (UCR), tanto durante su paso por la Cámara de Diputados como ahora en la Legislatura rionegrina, impulsó la adopción de la BUP a nivel nacional y provincial. En diálogo con este medio, se mostró optimista respecto de la posibilidad de que el tema ingrese en agenda legislativa el próximo año:
“Creo que vamos a tener una buena oportunidad el año que viene, porque normalmente las reformas electorales no deben darse en los años en que hay elecciones. Lo que se busca es la previsibilidad del sistema y las garantías jurídicas para todo proceso electoral. La tendencia va hacia esa reforma. Consideramos que la Boleta Única de Papel tiene que llegar a la provincia porque es un sistema que garantiza transparencia, cuida el medio ambiente, mejora la accesibilidad a las candidaturas y evita fraudes”, señaló.
Matzen plantea este cambio como un avance inevitable en la política rionegrina, ya que se trata de una reforma que pone el foco en la ciudadanía antes que en los intereses partidarios.
“Como autora del proyecto, es un tema que he estudiado mucho, pero entiendo que implica un cambio cultural. En medio de la crisis actual, con el fuerte distanciamiento entre la ciudadanía y la política, hay que buscar herramientas que vuelvan a acercarlas. La boleta única de papel, o una reforma electoral más amplia, son parte de esa solución”, consideró respecto al impacto en la ciudadanía.

Además, la dirigente radical también impulsa otras modificaciones, como el establecimiento del voto parroquial o de cercanía en todos los municipios de la provincia. Hasta ahora, solo las cuatro principales ciudades —Bariloche, Cipolletti, Roca y Viedma— cuentan con este sistema, mientras que las localidades más pequeñas llevan años reclamando su implementación.
La razón del retraso, según Matzen
La legisladora también se refirió a las dificultades que enfrenta la Argentina en comparación con otros países de la región, que ya sumaron cambios en sus sistemas electorales de manera consolidada:
-P: ¿Por qué creés que la Argentina está más atrasada en la implementación de reformas electorales que otros países vecinos?
–R: Creo que tiene que ver con nuestras propias trabas al desarrollo. La corrupción ha sido un factor determinante en nuestro país y ese enquistamiento es lo que frena la modernización del sistema, porque tampoco se planifican soluciones. Hoy se habla de la ‘motosierra del Estado’, pero en lugar de atacar como corresponde, lo que hay que hacer es que los organismos funcionen bien. ¿Estamos realmente avanzando en la modernización del Estado y en la erradicación de la corrupción, o es solo una pantomima? Da la impresión de que hay más preocupación en desarmar que en construir nuevos sistemas.
Colectoras y desdoblamiento
La última modificación al Código Electoral de Río Negro, además de la aprobación de la ley de Ficha Limpia, se concretó en 2022. La iniciativa fue presentada por el bloque de Juntos Somos Río Negro e introdujo cambios en dos aspectos principales: el desdoblamiento de las elecciones respecto de las nacionales y la incorporación de listas colectoras.
El artículo 3 de la Ley N.º 5610 estableció que los comicios provinciales y municipales deben celebrarse entre marzo y octubre del año en que vencen los mandatos. Además, dispuso expresamente que: “Las elecciones provinciales no podrán realizarse en forma simultánea con las elecciones nacionales”.

Respecto de las listas colectoras, la norma habilitó a las agrupaciones políticas a realizar acuerdos de adhesión de boletas en aquellos tramos donde no presenten candidatos propios oficializados.

