Hay mucho simbolismo en el edificio principal del Poder Judicial de Río Negro, en Viedma. Para llegar a los jueces del Superior Tribunal de Justicia hay que ir bien alto.
Ahí, en el sexto piso, los despachos de los cinco magistrados y la sala de acuerdos están ubicados en forma contigua, en una especie de semicírculo que tiene la parte central ocupada por secretarios y personal administrativo.
El hall de ingreso es un sector pequeño pero cómodo, donde se espera la luz verde para el contacto con los magistrados.
Y es en esos minutos cuando aparece otro mensaje implícito sobre la Justicia rionegrina: frente a los sillones, ocupando casi toda una pared, un cuadro de colores bien visibles ofrece decenas de nombres y apellidos. Es el recuerdo de todos los que condujeron el STJ desde su creación, hace 65 años.
El repaso por esa lista es una señal contundente sobre lo inalcanzable de esa cúpula para las mujeres, durante mucho tiempo.
Y por ese camino empieza la entrevista con Cecilia Criado, actual presidenta del STJ, quien se integró al máximo tribunal a mediados del 2021, bajando un poco más las barreras que habían empezado a ceder en 2013, con las designaciones de Adriana Zaratiegui y de Liliana Piccinini.
Antes de ellas, sólo otras dos mujeres habían ocupado la titularidad de la Justicia provincial: Nelly Flores y Graciela Camparo.
“Abiertos e inclusivos”
“Estamos yendo en la senda correcta, de ser abiertos e inclusivos”, dice Criado en el inicio de la conversación con Literal.
Recibida de abogada en 1997 en la Universidad Nacional del Comahue, exjueza de Familia en Bariloche (2018-2021), la presidenta del STJ sostiene que “siempre se puede mejorar” en el servicio que se presta a la comunidad y asegura que su gestión, durante este 2025, tendrá una fuerte impronta de diálogo, con todos los actores del sistema judicial.
Esa postura a favor de revisar procesos abrió paso a la pregunta sobre el Consejo de la Magistratura y su funcionamiento, tomando en cuenta que algunos sectores que lo integran -como el Colegio de Abogados General Roca– pretenden modificaciones.
“Me parece muy sano que se revea todo tipo de organismos”, respondió. No obstante, recordó que “el Consejo tiene su ley propia y en los orígenes, los jueces a veces eran designados a dedo”.
“Entonces que hoy tengamos un órgano compuesto por distintos espacios habla de una democratización en la elección de los magistrados”, agregó.
Discrecionalidad en el Consejo de la Magistratura
P: ¿No cree que puede analizarse si existen márgenes muy amplios para la discrecionalidad, con los puntajes luego de entrevistas?
R: No creo que sea una cuestión de discrecionalidad. El sector de los abogados está debidamente representado, con tres miembros. Los que estamos en desventaja somos precisamente los que representamos al Poder Judicial. Entonces, si tenemos que hablar de igualdad, los primeros que tendríamos que salir seríamos nosotros, porque somos dos.

La desconfianza en la Justicia
P: ¿Le preocupan las encuestas que marcan una constante desconfianza de la sociedad en la Justicia?
R: Hay que distinguir si esas encuestas se hacen a nivel nacional o provincial. En las primeras suelen apuntar a la Justicia Federal. Con mucho orgullo puedo decir que el Poder Judicial de Río Negro dista bastante de la organización que tiene la Justicia Federal. Y me permito decir esto porque nos hemos preocupado para estar más cerca de la ciudadanía.
Criado afirmó luego que “Río Negro es una de las provincias con más bocas de acceso a la Justicia” y que eso “no es casual”, sino que “obedece a una política de trabajo”.
“Existe esta creencia de que el Poder Judicial está muy lejos. Pero creo que es porque no se transmite de manera adecuada el trabajo que hacemos todos los días quienes pertenecemos al Poder Judicial de Río Negro”, amplió.
El vínculo con los empleados judiciales
P: ¿Cómo será la relación con los trabajadores este año? ¿Qué impronta intentará darle a la política de recursos humanos?
R: Cuando uno está en la Presidencia, lo hace para todos. Es una obligación. No puede haber políticas distintas. El año pasado, es verdad, fue un año particular. Tuvimos algunas diferencias con los empleados. La idea es trabajar en consonancia, eliminando los conflictos que son innecesarios a través del diálogo. Creo en el diálogo.
P: En lo estrictamente salarial, algunas veces se escuchan críticas por las diferencias entre los sueldos de la Justicia y lo que pagan otros poderes del Estado…
R: Si uno mira cómo evolucionaron el año pasado los salarios, se puede decir que los otros sindicatos mejoraron su situación, pero ellos cobraban sumas fijas, no remunerativas. Nosotros no. Además, siempre acompañamos la inflación.
P: Este año empezaron con un acuerdo amplio…
R: Estamos hablando de un acuerdo de cinco meses, algo que no había pasado en mucho tiempo. Esto se logró gracias a la gestión, tanto del sindicato como de este Superior Tribunal. Tenemos la expectativa de lograr un nuevo convenio colecto de trabajo. Esto solamente se logra con gestión y con diálogo. Soy una convencida de eso.
P: También están las críticas internas, sobre la brecha entre los sueldos más altos y los más bajos dentro del propio Poder Judicial…
R: La carrera judicial es piramidal. Esto siempre fue así y no hay intenciones de revaluar. Pero somos conscientes de que a medida de que la situación vaya necesitando ajuste, obviamente nos vamos a sentar nuevamente a dialogar y a acordar, para que realidad no nos pase por encima.

